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Fotografía: César Béjar
Arquitectura e interiorismo: HW Studio

‘Casa Enso II’: ¿cómo ha llegado este refugio de piedra calcárea a un paisaje así de virgen en México?

Simulando ser un monasterio retirado de la civilización, esta vivienda a cargo de HW Studio respeta el enclave natural en que se ubica (y la fauna del lugar) gracias a sus materiales locales y una estructura extremadamente silenciosa. El resultado es un retiro calmado que invita a la relajación en el centro del país latinoamericano.

La serenidad es el gran verdadero antídoto contra la angustia y el temor, y hoy, la habitación del hombre debe propiciarla”. Al leer estas palabras que Luis Barragán pronunció en 1980, durante la ceremonia en la que se le entregó el Premio Pritzker, parece que el famoso arquitecto de México estuviese describiendo fielmente Casa Enso II, una de las últimas obras proyectadas hasta la fecha por el despacho de arquitectura HW Studio. Fundado por un grupo multidisciplinario de creativos que realizan proyectos residenciales, corporativos y culturales, este estudio busca desde su sede en Guanajuato, Michoacán, concebir una obra donde confluyan la serenidad, la belleza y la técnica. Y, más en particular, que transmita armonía, atemporalidad y precisión en el ensamble de sus formas.

A lo largo de una ancha transición dentro de un volumen de acero se encuentra el baño y el vestidor de Casa Enso II. En portada, su cocina, comedor y sala, con muebles de Namuh y vistas hacia la majestuosa montaña que domina la planicie. 

“En Casa Enso II había materiales de construcción cercanos, mano de obra capaz y, además, se propiciaba un diálogo de respeto entre el artificio y su entorno”, explican desde HW Studio.

La casa se emplazó en el lugar que causaría el menor impacto posible en su entorno natural. Los cerramientos de las puertas son de vidrio, filtrando así la luz a lo largo de un interior que cuenta con chimenea y puerta principal de placa de acero natural.

A 20 minutos de San Miguel de Allende, en dirección a Dolores Hidalgo, se erige esta vivienda de 195 metros cuadrados. La diseñaron en HW Studio para una pareja de una mexicana y un turco sin hijos. “Cuando se comenzó a trabajar en la casa y a raíz de una profunda investigación, concluimos que hay pocos lugares en México con una identidad constructiva tan contundente como Guanajuato”, aseguran desde el despacho. La piedra en esta zona del país es un elemento muy arraigado en cualquier forma de expresión cultural. De ahí que la elección de la calcárea para la fachada tanto externa como interior se diera con facilidad y naturalidad, y es que además se obtuvo muy cerca del lugar de la parcela.

Una estructura digna de museo

Quien tenga el privilegio de visitar hoy Casa Enso II verá que, en esencia, viene conformada por cuatro cuadrantes de piedra que conforman una planta de cruz. El primero es el que recibe a los habitantes mientras presume de un jardín endémico que refuerza, protege y da la bienvenida. El segundo, el que da refugio a los vehículos, propone un muro largo de piedra que cuida la entrada, evita ver el interior y remarca la presencia horizontal de la montaña al fondo. ¿Y qué hay del tercero? En él se ubica el único dormitorio, donde los espacios públicos aparecen separados de los privados por un único volumen con los baños, el vestidor y el área de servicio.

Vista aérea de Casa Enso II.

El comedor está conectado con la cocina y el salón a manera de planta libre.

De nuevo, vista del salón-comedor de esta vivienda mexicana.

También la paleta de tonalidades de la casa se mimetiza con el paisaje circundante.

Así es el único dormitorio de Casa Enso II.

Al cuarto cuadrante se le dedicó el estudio, el cual conforma el único elemento vertical que contrasta con la horizontalidad del paisaje, procurando así hacer un guiño a los icónicos volúmenes de la cercana mina de Santa Brígida de Mineral de Pozos. Pero los detalles de Casa Enso II no acaban aquí. En el interior, el suelo se revistió con mármol Travertino adquirido en Puebla, a la vez que el mobiliario fue diseñado en colaboración con la firma mexicana Namuh y, particularmente, con su diseñador estrella Luis Fernando Luna.

A campo abierto

Él explica cómo se desarrolló el trabajo: “En este caso optamos por utilizar piezas que consideramos idóneas para el proyecto, en lugar de realizar encargos personalizados”. En el despacho cuentan, además, que la mayor inspiración para esta pieza maestra de arquitectura fue el paisaje de la parcela, donde cactus, nopales, huizaches y mezquites se convierten en los absolutos protagonistas del lugar junto a las liebres, burros, coyotes y venados que habitualmente se pasean por allí. Y lo hacen con total libertad porque, desde el inicio, tal y como concluye el equipo de HW Studio, “la premisa fue respetar al máximo la diversidad de especies endémicas”.

La distribución de Casa Enso II obliga a un permanente paso entre los volúmenes y hace entrar en contacto con la tierra y el cielo, enmarcando el paisaje.

Los muros de piedra calcárea de la región convierten Casa Enso II en una arquitectura escultural capaz de mimetizarse con el entorno natural.

De cara al exterior, HW Studio evitó introducir plantas que no fueran propias del entorno para respetar el ecosistema y no dañarlo.

De nuevo, perspectiva de esta casa proyectada por el despacho de Guanajuato.