Fotografía: José Hevia
Arquitectura e interiorismo: Twobo

Vivir sin puertas y entre geometrías extremas: el experimento de Twobo en una casa catalana de los 70

A base de abrir y conectar estancias, el despacho de arquitectura con sede en Barcelona ha logrado que este chalet unifamiliar histórico, con una compleja planta de hexágonos y octógonos, sea hoy un relajado y colorido interior rebautizado como Casa Tangram.

Cuando entramos por primera vez en esta casa diseñada por Lluís Gelpí Vintró, hace 50 años, nos quedamos sin palabras. Se percibía ese aroma de los 70 en los materiales, en las lámparas de Miguel Milá y en la arquitectura geométrica de paredes oblicuas que te envolvían sin saber nunca dónde estabas exactamente”. Así recuerdan los responsables del estudio Twobo la casa que han acabado convirtiendo en una corriente de formas y rincones unidos, sin puertas entre medias, creando un gran volumen que describen como “abierto, conectado y fluido”. La Casa Tangram, bautizada con el nombre del rompecabezas chino por los arquitectos de manera muy acertada, se encuentra en el pueblo catalán de l’Ametlla del Vallès, cerca de Barcelona.

Salón junto a la chimenea con sofá de obra. Ventilador de Faro Barcelona y lámpara Disa por Coderch, editada por Tunds. La foto de portada refleja la forma de octógono del salón. Cesta y Cestita de Miguel Milá para Santa & Cole, Eames Elephant de los Eames para Vitra, y en primer plano, escultura de Alberto Twose.

Detalle de las geometrías y tonalidades mediterráneas que imperan en la vivienda.

El comedor se acompaña con mesa de carpintero de Dtot Serveis y sillas Seila de Kave Home. Sobre ellas, lámparas MVV de Marset. Frente a frente, el ladrillo y el azulejo comparten espacio con las plantas.

Nueva perspectiva de Casa Tangram.

Otra vista del comedor que ha planteado el trío detrás de Twobo.

Así es el hexágono de forma alargada que se repite en la casa, recubierto de baldosas de Ceràmica Ferrés y con aplique Vitubier.

Despejando la equis

Pablo Twose, María Pancorbo y Alberto Twose, el equipo de este despacho de arquitectura con sede en la capital catalana, quedaron fascinados con la planta formada por hexágonos, octógonos y otras geometrías en ocasiones difíciles de identificar, estructuradas “como un panal de abejas”, explican los autores. En la misma singularidad de la vivienda radicaba su condena, porque la distribución, trasladada a la realidad, era un laberinto sin salida. Es así como se pusieron manos a la obra para abrirla, hacerla más libre y lograr una conectividad más fluida y orgánica.

No lo hicieron de cualquiera manera. Tras analizar construcciones de la misma época de Correa y Milá o de Óscar Tusquets y Lluís Clotet, en Twobo encontraron la solución en el mismo enigma que intentaban descifrar. “Nos fijamos en un hexágono alargado que se repetía en diferentes espacios. Esta figura, al ser parte del proyecto original, se asentaba cómodamente en la casa, podía girarse y desplazarse hasta encontrar su sitio. Siguiendo su hilo, la repetimos y colocamos piezas como quien juega al Tangram. Entre ellas empezaron a establecerse relaciones de cercanía, apertura o privacidad, pero también de materialidad”, cuenta el estudio.

Mesa de centro Letamendi de Twobo. Con la nueva arquitectura abierta, el flujo que se genera entre los diferentes espacios es completamente libre.

Cocina de madera y azulejos de Ceràmica Ferrés. Taburetes Nuta de Mobles 114 y, al fondo, aplique Vitubier y lámpara de la marca Tramo de Miguel Milá original de la casa.

Nueva vista de la cocina rediseñada por Twobo.

Un atractivo muy genuino

El resultado de la rehabilitación es la apertura total. Sobre el suelo de terrazo original, los arquitectos de Twobo abrazan la irregularidad combinando paredes blancas con azulejos artesanales en múltiples tonos, ladrillos que se cuelan en el interior y mobiliario con alma tropical. Es un homenaje a los 70 entre el neoplasticismo de Mondrian y la modernidad brasileña de Sergio Rodrigues. En palabras de Pablo, María y Alberto, “un espacio como un bosque con claros que invitan a parar, jugar y descansar. Así como a vivir sin puertas, recorriendo la arquitectura a través de un laberinto abierto”.

El dormitorio contempla los suelos de barro original como en el resto de la casa. Al fondo, butaca BKF de Isist Atelier.

El baño de Casa Tangram, al no tener puerta, hace uso del azulejo artesanal de Ceràmica Ferrés para delimitar su espacio. Otra función de la baldosa es servir de punto de referencia dentro de la vivienda.

Otra perspectiva del geométrico baño.

Una vez más en el baño, con iluminación Moy de Faro, pájaro de Vitra, grifería de Tres y mecanismos LS990 de Jung.

Casa Tangram es una de las últimas obras realizadas por el estudio Twobo.