Fotografía: Richard Powers
Arquitectura e interiorismo: Chic by Accident

Chic by Accident diseña ‘Casa Bernal’ en Querétaro, un santuario brutalista entre ruinas coloniales del XVI

Frente a uno de los monolitos más altos del mundo, la imponente Peña de Bernal, esta vivienda mexicana se alza como un retiro para desconectar a través de una fuerte y rotunda apuesta por la materialidad. ¿Sus claves? Muros históricos de piedra que hoy conviven con hormigón, pizarra negra y mucho hierro.

Emergiendo del terreno rocoso, la estructura de hormigón y el antiguo monolito de la Peña de Bernal, de ocho millones de años de antigüedad, dialogan constantemente. “Me gusta pensar en la casa como un humilde espectador y un poderoso actor en su entorno natural. Como un templo, se enfrenta a su deidad, el monolito: lo mira, lo venera, se compromete con él, pero también le da la espalda para contemplar su propia fuerza”, explica Emmanuel Picault, fundador de Chic by Accident, un estudio multidisciplinar que abarca interiorismo, arquitectura y mobiliario, con una venerada galería en la Ciudad de México. La Casa Bernal, de la que habla su autor, se asienta entre mansiones urbanas y callejuelas empedradas en media hectárea de terreno en el pueblo colonial de Bernal, en el estado de Querétaro.

Vista de la sala de estar en una de las estancias de la antigua mansión colonial, con muebles de obra y pufs de rafia trenzada. En portada, el comedor, en hormigón y pizarra, es una potente escenografía enmarcada por las esbeltas ventanas verticales. La de la derecha continúa en el techo para abrir la vista a la Peña de Bernal. Mesa y sillas Puerto Vallarta de madera y mimbre años 80, obra del arquitecto Ricardo Legorreta.

Vista de la piscina de Casa Bernal, proyectada por Emmanuel Picault de Chic by Accident. Detrás a la izda., el monolito de la Peña de Bernal, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Un centenario árbol de mezquite aporta sombra a la zona de la piscina, concebida como un estanque artificial en medio del paisaje árido.

Con una topografía complicada, el proyecto supuso un reto. “Tuvimos que superar el terreno inclinado y rocoso y, al mismo tiempo, encontrar la forma de honrar y celebrar el majestuoso, sagrado e inspirador pico, conocido como el guardián del territorio sagrado de los otomíes-chichimecas”, dice Picault. La posición de esta imponente roca, uno de los monolitos más altos del mundo, requería contemplación, observación y estudio, lo que llevó al arquitecto a visitar el lugar una vez a la semana desde el principio, para sentarse, observar las sombras de la mañana a la noche y configurar el diseño. La distribución y la elección del hormigón y piedra de pizarra local en el interior y el exterior son, sin duda alguna, el excepcional resultado de este estudio.

A modo de santuario

“En cierto modo, la casa nació bajo la energía de esta enorme roca. No era sólo una cuestión de diseño y arquitectura, se trataba de crear un espectáculo por dentro y por fuera que desencadenara emociones y reflejara la imponente belleza y sacralidad de la montaña”, señala el responsable de Chic by Accident. El trazado de la vivienda sobre el terreno, con sus imponentes elevaciones, caídas y pirámides invertidas, se inspiró en las formas de los paisajes rocosos circundantes. El proyecto se concibió como un santuario capaz de dialogar, pero también de jugar al escondite con su dramático entorno natural, creando perspectivas, escenografías y sorpresas. “Allí estaban las ruinas de una mansión colonial del siglo XVI invadidas por cactus, agaves y plantas desérticas”, relata. “Estaba claro que teníamos que integrar la reminiscencia de este pasado”.

La estructura de la casa diseñada por Chic by Accident se inspira en la cultura prehispánica.

Otra vista del comedor con suelo de piedra de pizarra cortada. En la pared, obra Overlight S2E3 de Florian y Michael Quistrebert. Las esferas de piedra volcánica y el taburete son de la galería Chic by Accident.

Adentro de la cocina de cemento hecha a medida, la zona de cocción se integra en un módulo semicilíndrico con estantes donde se guarda la vajilla de la artista mexicana Perla Valtierra. En el exterior, instalación de vasijas y maceteros de arcilla.

Interior de la zona del fregadero y el horno con una mesa de carnicero.

Desde la piscina concebida también por Chic by Accident, vista de Peña de Bernal.

Este escultórico rincón para fogatas en el jardín, construido en cemento y pizarra, contiene referencias a la arquitectura maya.

Una resina de color da un tono especial a la piscina, que cambia según la luz del sol que recibe. A su alrededor, cactus órgano y tumbonas de madera.

“Las ruinas descoloridas conducen desde la entrada hasta la nueva construcción. Puede parecer que sea una obra sin terminar, pero fue una decisión que tuve clara”, continúa Picault. “Cuando descubro una pátina fantástica in situ, tengo la necesidad compulsiva de respetarla”. La combinación de hormigón, pizarra negra y hierro con los antiguos muros de piedra permitió crear contrastes, materialidad y flexibilidad. Cuando el joven propietario, Marcos Ruiz, les encargó la casa, consistía simplemente en diseñar una residencia secundaria donde descansar, celebrar y desconectar de la Ciudad de México, a dos horas en coche.

Para una vida sin complicaciones

“Planificamos zonas comunes interiores que incluyen salón, comedor, cocina y cuatro dormitorios organizados en torno a terrazas, patios y una piscina central o estanque artificial que se convierte en el pulmón de un paisaje tan árido. Queríamos difuminar las separaciones tradicionales entre interior y exterior, permitiendo vivir la casa de muchas maneras”, dice el fundador de Chic by Accident. “Hemos buscado una continuidad constante entre material y color, agua y tierra, hormigón y piedra, viejo y nuevo, desierto y cactus”. La forma y la geometría del diseño arquitectónico generan luz natural y sombra en el interior y el exterior, que cambian a lo largo del día en función de la trayectoria del sol. La perspectiva lo es todo. Las esbeltas ventanas verticales y las puertas de forja se colocaron estratégicamente para obtener vistas.

Uno de los dormitorios con suelo de mosaico de madera de mezquite.

Detalle del escritorio con el que cuenta una de las habitaciones de Casa Bernal a cargo de Chic by Accident.

Sobre la cama de obra revestida en estuco blanco, colcha de lana mexicana. Los apliques de cobre son de Santa Clara de Cobre, en el estado de Michoacán.

Baño principal con bañera exenta de cobre hecha a medida y ducha con muros de obra.

“Durante la construcción, me di cuenta de que la parte superior de la peña no era del todo visible cuando se estaba sentado en la mesa del comedor, así que adapté el diseño elevando el techo y alargando las ventanas para que se pudiera ver la roca completa. Preferí respetar la montaña antes que la integridad de mi diseño. Quizás, gracias a este hermoso accidente, ahora sea un diseño más potente”. Los interiores, además, tenían que ser fáciles: un lugar para habitar sin complicaciones. Elementos escasos en espacios minimalistas y abiertos dan a la casa un aire de galería funcional y serena, sin esfuerzo. La mayor parte del mobiliario, de cemento o madera tropical, se incorporó como parte de la estructura y añadieron piezas de la galería Chic by Accident, que rinde homenaje a algunos de los diseñadores mexicanos más importantes de mediados de siglo. Como Legorreta, Barragán o Escudero.

Mucho más allá de la lógica

“La búsqueda de bellos accidentes es lo que define Chic by Accident y su estética teñida de referencias modernistas y vernáculas, brutalismo sensible, gestos caprichosos y sentido del humor. A menudo me preguntan por la influencia de la cultura prehispánica en mi obra. Simplemente me fascina y me inspira. No es una elección sino el resultado de pura emoción. Lo mismo ocurre con mis proyectos de arquitectura y diseño. Ya sea una hacienda en Yucatán, una casa de playa en Baja California o una villa en Sicilia cerca del Monte Etna, siempre se llega al resultado a partir de observaciones, sentimientos y emociones”, concluye Picault. “Como cuando se compone un poema”.

Vista exterior de un dormitorio con las puertas de forja encargadas a herreros locales.

El jardín de esta casa diseñada por Chic by Accident dispone de una fuente circular.

Detalle de una de las duchas con el lavabo integrado en un muro circular de cemento.

A lo largo del jardín que delimita la nueva construcción se han conservado las ruinas de la mansión colonial.

Así es el recorrido que une la casa y el jardín.