Mucha investigación y un gran cuidado por el detalle: el secreto con el que Estudio DIIR está triunfando en la arquitectura

Que la crisis del 2007 borrase del mapa las grandes inversiones inmobiliarias ha hecho que toda una generación de diseñadores, entre los que se encuentra este despacho madrileño, haya tenido que crecer en la pequeña escala. Frente a lo descomunal, proyectos mini con una filosofía estudiada al extremo.

Casi todos los estudios cuentan con un proyecto que ha supuesto un punto de inflexión, un antes y después en la manera en que desde fuera se percibe su trabajo. Lo difícil es que ese encargo, en forma de obra nueva o reforma, llegue tan rápido como les ocurrió a los cuatro amigos de la universidad que en el 2019 decidieron dejar sus respectivas oficinas de arquitectura para montar la suya propia, con sede en el centro de Madrid y bajo el nombre de Estudio DIIR. Pero incluso ellos desconocían que, en 2021, estaban ante un proyecto vital en su trayectoria. “Todavía no sabemos muy bien por qué, pero encantó a la gente”, aseguran. Además, añaden, más del 50% de los clientes que les han llegado hasta el momento lo han hecho porque en su día vieron aquel espacio pequeñísimo, de apenas 60 metros cuadrados, rehabilitado a pie de calle en el barrio de Justicia de la capital española.

Vista del despacho de Estudio DIIR en Madrid (foto: Luis Díaz Díaz). En portada, el interiorismo proyectado para la nueva tienda Neutrale en Barcelona (foto: David Zarzoso).

Otra perspectiva de la oficina de este joven estudio. Foto: Luis Díaz Díaz.

Combinando la piedra original con suelos de microcemento, la sede de Estudio DIIR se corona en calle de las Minas, 9. Foto: Luis Díaz Díaz.

Retrato de los cuatro fundadores de este despacho. De izq. a dcha., Ricardo Fernández, Iñigo Palazón, David Meana e Ignacio Navarro. Foto: Luis Díaz Díaz.

Resonó fuerte

Tal vez ninguno de los cuatro pueda aclarar el éxito, aunque entre líneas sí lo dan a entender. Su despacho nació en realidad cuando se juntaron para el concurso público del diseño del centro cultural de Los Molinos a las afueras de Madrid, y resultaron ganadores en 2018. Lo desarrollaron todavía aprovechando el tiempo libre de cada uno hasta que, claro, vieron que podían salir adelante en conjunto. Porque se compaginaban bien, y porque su formación era, de acuerdo a ellos, “muy de escuela y con un pensamiento conceptual y teórico”. Se hicieron por tanto con más concursos, saltando al poco después a proyectos comerciales y, sin buscarlo, a su primera obra en el campo de la restauración.

Jamás antes habían tocado ese terreno, por lo que su mirada era fresca. La atención al detalle, máxima. Y la investigación en materiales a la que acostumbran aún en Estudio DIIR, bastante inusual en esta tipología de encargos. Se ve nada más entrar en Casa Neutrale, que es la cafetería por la que decenas de publicaciones de diseño empezaron a interesarse. Es el trabajo estrella del despacho.

La primera Casa Neutrale se extiende en un local de tan solo 60 metros cuadrados. Foto: David Zarzoso.

Integrando la vegetación y ladrillos finísimos en colores tierra, Estudio DIIR planteó en esta cafetería de Madrid un rincón de calma y evasión. Foto: David Zarzoso.

Entrada a Casa Neutrale. Foto: David Zarzoso.

Otra vista de este local madrileño. Foto: David Zarzoso.

Cuando hablan de investigación como primera fase de sus proyectos, el equipo de Estudio DIIR se refiere a una documentación exhaustiva en cuanto a concepto y materiales. Foto: David Zarzoso.

Aquello surgió porque el local es de los mismos jóvenes propietarios que un poco antes habían abierto una tienda dedicada a su línea de ropa, Neutrale, también resuelta por los arquitectos. A cliente le encantó, de ahí que volviese a llamarles no otra vez, sino varias más como puede comprobarse al observar que el despacho ha ido firmando con el tiempo tres proyectos adicionales. Otra Casa Neutrale madrileña, al lado del Parque de Berlín, en El Viso, y dos tiendas más Neutrale, la última recién inaugurada en El Born barcelonés. “Lo interesante de este cliente es que no nos pide lo mismo para cada espacio”, dicen en Estudio DIIR, “y eso pasa muy pocas veces”.

Transición al mundo físico

La distinción es palpable en cada nueva apertura de esta marca que se inspira en lo mediterráneo. Y es que si bien es cierto que en todo local abunda cierta vegetación, cerámica y tonos cálidos tirando a cremas, en la primera cafetería ese toque venía dado por dos tipos de mortero. “Un ladrillo con un tono ocre que se asemeja mucho a la construcción balear, pero contrastado con una piedra local madrileña como es el granito”, apuntan. Mientras, en la tienda de la capital catalana, la del 2023, lo que se ha explorado más bien es la circularidad a la que se enfoca la marca de ropa Neutrale. El espacio aparece presidido por un enorme muro curvo de bloques de Fetdeterra elaborados con tierra compacta de Cataluña. Los arquitectos mismos lo explican: “Es el material más sostenible que hay, porque cuando deje de usarse se puede descomprimir y volverá a tener otra vida útil. Esa técnica por el momento no se ha utilizado demasiado, pero ya se está empezando a investigar”.

Así es por dentro la nueva tienda Neutrale en el centro de Barcelona. Foto: David Zarzoso.

Como material insignia de la tienda figuran los bloques de Fetdeterra. Foto: David Zarzoso.

Mediante una paleta de tres materiales, ladrillo, acero y textiles para las cortinas, Estudio DIIR ha proyectado un espacio de venta en la capital catalana que brilla incluso cuando no contempla producto en su interior. Foto: David Zarzoso.

Perspectiva de la tienda Neutrale en El Born. Foto: David Zarzoso.

El encuentro de materiales es una de las marcas de la casa de estos cuatro arquitectos. Foto: David Zarzoso.

Sobre el resto de proyectos que en Estudio DIIR han trabajado, dicen sus autores, casi todos tienen una fisonomía parecida. “Muchas de estas firmas son de gente que nace en el mundo online y que ya tiene una identidad muy clara en Internet. Lo que necesitan es trasladar eso a lo físico y tangible”. Como bien han hecho ya con las marcas de ropa Edmmond Studios y Redcast Heritage, o en la panadería Madreamiga, y también en algunas galerías jóvenes de arte en las que ya andan operando –una en concreto abrirá en Palma de Mallorca- y en varias cafeterías más en Lisboa. De cara a 2024 tienen claro el camino a seguir. Los arquitectos quieren crecer pero no en volumen, concluyen. “Buscamos tiendas y restaurantes de mayor superficie que nos permitan más recursos para esa parte de los proyectos que tanto nos gusta”. Es decir, la de la investigación previa, la teoría pura y dura, que al fin y al cabo es la que unió a estos jóvenes cuando, hace menos de una década, se plantearon ser algo más que viejos colegas de la facultad.

También para esta panadería los madrileños han optado por un diseño de líneas limpias y muy geométricas. Foto: David Zarzoso.

La materialidad siempre es un factor clave en Estudio DIIR. Foto: David Zarzoso.

Entrada a esta panadería ubicada en calle Alonso Cano 8, Madrid. Foto: David Zarzoso.

Otra vista de los interiores de Madreamiga. Foto: David Zarzoso.