Fotografía: The Avant Gardens / Gestalten 2023

Así es ‘The Avant Gardens’, el libro que recorre el vínculo entre la arquitectura y los jardines más top del mundo

Publicado por la editorial Gestalten, este volumen visita aquellos proyectos donde la naturaleza, en su versión clásica y bucólica o en la más moderna, convive con edificios creados por grandes arquitectos. Hace parada en Japón e Inglaterra, pero también en México.

Crear un espacio único según las diferentes culturas, personalidades y épocas a través de rincones cuidadosamente cultivados ha sido una tradición milenaria. Casi, hasta el punto de que un jardín puede llegar a convertirse en un reflejo de la historia, tal y como revela el libro que este año ha sacado la editorial Gestalten bajo el título The Avant Gardens. En él se recogen proyectos naturales que hablan por sí solos, ya sea por su personalidad o particular estilo, incluso debido a su carácter innovador, dejando ver que no existe mejor ejemplo de arquitectura y diseño viviente que el de un espacio creado a través de aquello que confiere la tierra.

Interior de Flamingo Estate, un paraíso repleto de densos jardines en Los Ángeles (pág. 213). En portada, perspectiva del jardín Great Dixter en la campiña inglesa (pág. 26).

Una panorámica del jardín del Tokyo’s Nezu Museum, cuyo edificio lo alzó, claro está, el inconfundible Kengo Kuma (pág. 172).

Ahora bien, al pensar en los orígenes de la jardinería, Japón salta a la vista indudablemente. Y con razón, puesto que su herencia milenaria (a veces, con un carácter sagrado) ha llegado a impregnar los espacios al aire libre en muchas casas de Occidente. No es de extrañar, por tanto, que en la recopilación de The Avant Gardens que hace su autor, el escritor y fundador de The Garden Edit, John Tebbs, el Tokachi Millenium Forest en Hokkaido no falle a lo largo de las casi 300 páginas de este volumen. Como tampoco el Nezu Museum Garden de Tokyo, el cual se alza como un símbolo del descanso y la calma en contraposición al bullicio de la capital japonesa.

Diálogo abierto

Otro protagonista en The Avant Gardens es la mezcla entre arquitectura y naturaleza mexicana. De hecho, la bioarquitectura en todo su esplendor se puede observar en espacios tan característicos e inigualables como los que recorre el libro, a la altura de El Nido de Quetzalcóatl en Naucalpan de Juárez, al oeste de Ciudad de México. Allí, el pulmón verde que constituye tal parque se intercala con la brillante arquitectura de un total de diez apartamentos que parecen erigirse sin esfuerzo alguno, cuyas formulas ondulantes, las del edificio, entran en conversación con las propias formas de la naturaleza.

Detalle del proyecto mexicano El Nido de Quetzalcóatl (pág. 194).

El interior de este edificio en Naucalpan de Juárez, una de las obras del libro The Avant Gardens, confiere al paisaje una presencia iridiscente y multicolor mediante hierro, cemento y miles de modernos mosaicos (pág. 202).

¿Y qué hay de la inspiración de este proyecto? La serpiente emplumada, el reptil que en la tradición mexicana intenta establecer una mediación entre el cielo y la tierra, supuso el punto de partida con el que el arquitecto Javier Senosiain desarrolló el proyecto de El Nido en el año 2000. Y es fácil detectarlo a primera vista entre espejos de agua y un bosque de encinos: la estructura del edificio se convierte en un cuerpo ondulante que se sumerge, penetra y emerge, para volver a refugiarse en el mundo interior de donde proviene, de acuerdo al autor.

El clásico cottage se reinventa

Inevitable es hablar de jardinería sin mencionar la reciente oleada de culto hacia las tradicionales casas inglesas. Tampoco The Avant Gardens se escapa, trazando una oda a la horticultura del Great Dixter en East Sussex. El proyecto no sólo se constituye como un lugar histórico, puesto que es la casa del escritor y pionero en jardinería Christopher Lloyd, sino que también supone un lugar de inspiración para cualquier fan de los espacios cultivados. La arquitectura de esta peculiar y afable casa inglesa, construida a principios del siglo XX, proporciona un gran marco para la voluptuosa plantación que se derrama a cada paso del jardín Dixter, cargada además de muchísimos contrastes.

Así es el Sissinghurst Castle Garden en Inglaterra (pág. 50-51).

El volumen de John Tebbs también analiza los jardines Nant-y-Bedd en Gales (pág. 242-243).

Entre las páginas del volumen, su autor John Tebbs recorre a la vez el castillo de Sissinghurst, ubicado al sur de Londres, o los jardines de Nant-y-Bedd, en Gales, esta vez posicionándolos como ejemplos del estilo regio y clásico que abunda en la campiña británica. Mucho menos conservador resulta otro proyecto que aparece en The Avant Gardens. Se trata del jardín de la sede que al oeste de la capital inglesa tiene la galería Hauser & Wirth en Somerset, donde Piet Oudolf le da un giro al concepto de jardín con una vegetación mucho más silvestre y salvaje. Allí, obras de artistas como Alexander Calder o Louise Bourgeois se combinan a la perfección con un mar de vegetación que deja al espectador la libertad de crear su propia ruta.

Al igual que ocurre en la mayoría de sus proyectos, el paisajista Piet Oudolf proyectó el jardín de Hauser & Wirth en Somerset con la idea de que, al finalizarlo, la mano del hombre no se notara (pág. 78).

Portada del libro The Avant Gardens.