Tres míticas galerías y un edificio del XIII: así es la muestra colectiva de l’Antiga Farinera en el Baix Empordà

El histórico complejo abre sus puertas a una exposición conjunta que, hasta finales de agosto, plantea disfrutar del arte contemporáneo fuera de la gran ciudad. No hay mejor plan para estos meses de verano.

Toca prestarle atención a la propuesta, porque es de alto nivel. El escenario de un edificio del siglo XIII en el Baix Empordà, la naturaleza y el sosiego del verano son el contexto en el que las galerías Bombon, Joan Prats y NoguerasBlanchard abren su sede estival para proponer una exposición colectiva que rompe moldes. Y que estará abierta al público hasta el 27 de agosto. “Como se ha hecho en muchos otros lugares, creemos que la deslocalización de las galerías a entornos rurales es una tendencia que ha llegado para quedarse”, empiezan los galeristas. “Nos permite experimentar en espacios alejados del concepto white cube enriqueciendo la experiencia de ver arte. El visitante nos suele dedicar más tiempo y podemos explicarnos mejor”, añaden.

La fábrica de harinas reconvertida conserva su carácter industrial y los muros de piedra medievales. De izq. a dcha., las obras Crying Sun de Ester Partegàs, El instante y La locura de José María Sicilia y la escultura EP/S 5806/U, también de Ester Partegàs. En portada, otro de los interiores de l’Antiga Farinera con una escultura de Juliana Cerqueira Leite, a la izq. Fotos: Arnau Elias Valentí.

Ubicado en la carretera nacional a la salida de la Bisbal, junto a Corçà, el edificio consta de un total de 500 m2. Su característica torre medieval se puede apreciar desde el exterior.

Sobre la tarima, esculturas de cerámica de José María Sicilia dialogando con el contexto. Foto: Arnau Elias Valentí.

Este es su tercer verano probando la fórmula. Durante su primera edición, en 2021, la pandemia sirvió como motor impulsor, ya que afectó directamente a la organización de exposiciones, eventos y ferias de arte. Así describen el germen: “La necesidad del galerista para propiciar un encuentro físico y emocional con el arte es el motivo sustancial de nuestra actividad, y es ésta la experiencia que pretendíamos reivindicar desde un primer momento”. De cara a conseguirlo en 2023, este año se trasladan a 100 kilómetros de sus sedes en Barcelona, al espacio localmente conocido como l’Antiga Farinera ubicado entre Corça y la Bisbal en el Baix Empordà.

Una larga amistad

Bombon, Joan Prats y NoguerasBlanchard suman juntas 70 años de oficio. Se conocen desde hace tiempo y, lejos de la rivalidad, entre sus representantes existe un vínculo que es el que actúa como motor de esta original propuesta. “Nuestra relación se basa fundamentalmente en mucha complicidad y una sensibilidad compartida: representamos a Perejaume, Joan Brossa o Enric Farrés Duran, entre otros perfiles. Es un reto maravilloso trabajar con tres generaciones de galerías y de artistas”, cuentan ellos mismos en una entrevista conjunta. Con ese criterio compartido, para la muestra de este año han seleccionado a los artistas de cada galería abarcando todos los medios.

“Aquí se observan desde las figuras más jóvenes, como Lara Fluxà, Tadáskía o Juliana Cerqueira Leite, a los veteranos José María Sicilia o Josep Ponsatí”. Prosiguen. “Al nacer desde un interés que prioriza la colaboración entre tres galerías de trayectorias distintas, automáticamente nos emplazamos a un diálogo transgeneracional que resulta interesantísimo. También, anclar la exposición con un artista de referencia -este año es la obra del gerundense Josep Ponsatí- nos gusta a todos, y a la vez presenta retos que el visitante sin duda podrá apreciar”.

La muestra de l’Antiga Farinera reúne a 11 artistas que trabajan con diferentes lenguajes, gestos o soportes para hablar del movimiento y de las relaciones con el espacio y las diferentes propuestas. Foto: Arnau Elias Valentí.

De izq. a dcha., los impulsores del proyecto: Joana Roda (Bombon), las hermanas Marta y Patricia de Muga (Galeria Joan Prats), y Rebeca Blanchard y Alex Nogueras (NoguerasBlanchard). Foto: Roberto Ruiz.

Escultura Contraction 3 de Juliana Cerqueira Leite (galería NoguerasBlanchard).

En una de las salas de l’Antiga Farinera, esculturas verdes de Tadáskía, obra de Miró (en el centro) y lienzo de Ester Partegàs. Foto: Arnau Elias Valentí.

Camí de Joan Hernández Pijuan (galería NoguerasBlanchard).

No es un espacio cualquiera

El interés de conectar el arte contemporáneo con el patrimonio arquitectónico del Baix Empordà imprime un carácter excepcional a la muestra. “Esta comarca, desde las ruinas de Empúries a la arquitectura románica, tiene un patrimonio cultural enorme, su vínculo a la cerámica, la terracota… las oportunidades son innumerables”, explican los impulsores del proyecto. Estar cerca de Barcelona, así como contar con una gran tradición artística, son otros de los puntos a favor para entablar relación con los coleccionistas que veranean por la zona. Además, el escenario elegido como sede es todo un emblema a nivel local. Se alzó como edificio de defensa entre los siglos XII y XIII, en el pueblo medieval de Corçà, para luego constituirse como una fábrica de harinas con su característica torre medieval.

La vela Ponsatí III Peça de Josep Ponsatí viajó a Cap de Creus, Cadaqués y Benidorm en 1972. Foto: Josep Ponsatí.

Otra vista de la vela de Josep Ponsatí, en 2023, esta vez en los exteriores de l’Antiga Farinera.

Probablemente fue el primer edificio industrial de La Bisbal, aunque cesó su actividad en los años 30. Ahora, casi un siglo después, el complejo renace transformado en galería efímera ofreciendo ocho salas expositivas a lo largo de sus 500 m2. “Dada la complejidad de la Farinera, el propio espacio ha dictado el recorrido de la exposición”, desgranan los organizadores. Tomando como inspiración el movimiento del agua que impulsa la rueda de trigo, la muestra pretende ofrecer un recorrido fluido entre diferentes disciplinas. De hecho, aparte de las obras expuestas y el texto que las acompaña a cargo de la poetisa Ángela Segovia, se puede observar una zona de libros seleccionados por la editorial Terranova. Y, ojo al dato, una amplia variedad de muebles del argentino Alejandro Sticotti muy bien escogidos por el estudio de arquitectura La Base.

Light on Light de José María Sicilia (galería Joan Prats).

S/T (Paphos) de Ludovica Carbotta (galería Bombon).

Otra de las obras que se pueden observar en l’Antiga Farinera. Concretamente, esta se llama 8.2.88 y la firma Alfons Borrell (galería Joan Prats).