Iker Oroz

La decoración ha sido una de las pocas constantes en mi vida. En la moda, por ejemplo, lo mismo me veo defiendo el oversize como dentro de un año me lanzo al pitillo. O en el deporte, donde he pasado por todas las disciplinas para acabar sin afición ninguna. La decoración, en cambio, me fascina como el primer día. Existe una sensación que solo siento cuando veo por primera vez una casa de las que me hechizan por completo, y soy adicto a ella. Por eso estoy aquí. Es una adrenalina que solo percibo de esta manera, y cuando vi en vivo a Madonna por primera vez.