Barber & Osgerby diseñan con Vitra la silla perfecta para la sobremesa

Fotografía: Imágenes cedidas por Vitra

Jay Osgerby, la mitad del famoso dúo de diseñadores Barber & Osgerby, presentó en Barcelona su nueva silla Mikado para Vitra: ultraconfortable, sostenible y para toda la vida. Hablamos con él.

“Especialmente en España, si tienes una comida puede durar varios días –bromea–. Así que necesitas un gran confort. Mikado es perfecta para la sobremesa, para ese gesto de estar a gusto y sentir bienestar que te hace relajarte e inclinarte hacia atrás”. El diseñador británico Jay Osgerby de Barber & Osgerby nos recibe sonriendo en los headquarters barceloneses de Vitra, en el alternativo Pasaje Montoya en Poblenou, para hablarnos de su reciente colaboración, una silla genial que incorpora un pequeño desplazamiento, que no es estática, que sigue y acompaña nuestros movimientos naturales del cuerpo. Y es que con Mikado, el dúo inglés ha trasladado la tecnología y comodidad de una silla de oficina a una de comedor. Su apariencia es sencilla, pero encierra un secreto, un pequeño prodigio tecnológico: un mecanismo oculto bajo el asiento que facilita el movimiento dinámico del respaldo. Esta ligera inclinación la hace mucho más confortable que cualquier otra silla. Además, el tapizado cubre todos los lados, lo que otorga una sensación extra de suavidad. Está disponible como sillón –con reposabrazos sutilmente insinuados– o bien como silla auxiliar. Por otra parte, no usa pegamentos y todas sus piezas son reutilizables y sustituibles independientemente. Así, está diseñada con la sostenibilidad como principio fundamental y con el objetivo de poder cambiar fácilmente sus componentes. Esto hace que tenga una vida útil especialmente larga. Es, en definitiva, una pieza para toda la vida, serena pero imponente, que impresiona por su inigualable confort y su diseño inteligente.

Mikado Side Chair, el modelo pensado para utilizar como silla auxiliar. Tapizado Nubia 01 en marfil / perla y patas en madera de roble natural con barnizado protector.

Retrato del diseñador británico Jay Osgerby, mitad del dúo Barber & Osgerby. © Ivan Kassa

Vitra había olvidado algo en su gran familia de productos: no tienen sillas de comedor confortables. Cuentan con un montón de modelos pero ninguna te abraza el cuerpo ni es cozy, y en este momento del mundo tan turbulento, desde el estudio sentimos que teníamos que abrazar a las personas. Necesitamos que nos abracen –comienza Jay–. No se trataba de ser vanguardistas. Podemos serlo cuando diseñamos para galerías, por ejemplo, pero ente caso para Vitra nos parecía que teníamos que hacer algo para que la gente sea feliz. Mikado son dos suaves cojines y unas patas. No hay nada más. No tiene aparatosos brazos y todo está tapizado y acolchado. Lo que no se ve es el robusto panel interior metálico y el mecanismo para la espalda. Ahora mismo existen dos versiones y están a punto de llegar otra con ruedas y un taburete alto. Y en cuanto a acabados, hay fundas en muchísimas opciones de tela o piel, y patas de madera o aluminio reciclado”, explica el diseñador.

Mikado Side Chair en contexto, lista para, como cuenta Jay, “abrazar el cuerpo” durante una comida con los nuestros.

Detalle de la parte superior del respaldo, donde se aprecia el tapizado y se intuye su suavidad.

UNA SILLA QUE SE ADAPTA A SU TIEMPO Y DURA PARA SIEMPRE

Al mismo tiempo, es responsable y sostenible: cada silla es una pieza que dura para siempre. “Es la diferencia entre un mal diseño y un buen diseño. Y no estoy hablando de estética. Estoy hablando de construcción, ingeniería, pensamiento e investigación. Hemos tardado cuatro años en su desarrollo (El Covid llegó en la mitad…). La idea original era una nube con patas. Queríamos crear algo muy suave, envolvente y también escultural, como si las patas flotaran en el aire. Y esto es muy complicado, porque la gente cada vez es más grande. Cuando empezamos en este mundo, allá por los 90, los requisitos eran muy diferentes; sin embargo, ahora tenemos que diseñar para un peso de 300 libras (unos 140 kg.). El mundo está cambiando mucho y rápidamente. ¿Por qué crees que las sillas antiguas son las más bonitas? Las de los 50 y los 60, las de los Eames, etc. Es porque no tienen que soportar 140 kg. Ahora tenemos que tener en cuenta estos cambios. Y no queremos hacer una silla que haga daño, ni que sea estúpidamente cara, pero es muy difícil fabricar unas patitas ligeras con un condicionante como este”, prosigue.

Mikado Armchair, el modelo pensado para usarse como butaca, con tapizado Dumet 27 color azul pálido / esmeralda y patas de cristal en tono menta.

Detalle del asiento de este modelo.

Con Mikado (nombre que hace referencia al juego de habilidad de palillos) querían crear algo nuevo, una idea innovadora, asegura. Este mecanismo tan misterioso e inteligente, que consiste en un muelle como el de los relojes antiguos, es muy especial. ¿La razón? Debe ser capaz de usarse muchísimas veces y no romperse nunca. “El nuestro dura para siempre y también es fruto del conocimiento de Vitra de años y años brindando confort con sus míticas sillas de oficina. Además, es un asiento muy funcional. Puedes extraer sus fundas, lavarlas en la lavadora, cambiarlas, y también sus patas, si te cansas de su acabado. En el futuro puedes revenderla o que la hereden tus hijos. Es una pieza para toda la vida y todos sus componentes son reciclables. Espero que nunca lo hagas pero se puede. Y creo que tendrá un gran valor en el mercado de segunda mano, porque es difícil encontrar una silla de segunda mano tan cómoda. Así que mejor compra una mesa de segunda mano y una silla Mikado”, ríe.

“Diseñar una silla es muy difícil. Nosotros no tenemos tantas, quizá unas diez. Siempre que diseñamos algo, pensamos en si tuviéramos que ponernos de pie y contárselo a la gente. Si no puedes hablar de ello, entonces no es interesante. Y si no es interesante, no debería existir. Es muy limitante pero… Para nosotros es la única manera. No somos máquinas, siempre nos esforzamos y cada producto es una prueba en sí misma. Pero nuestro trabajo es muy diverso y eso es muy enriquecedor. Hacemos una silla, una llama olímpica, una exposición, un libro… Somos muy afortunados”.

Mikado Side Chair con tapizado Plano 69 gris oscuro y patas de aluminio pulido en una cafetería.

Mikado Armchair utilizada como silla de escritorio en una habitación.

Le preguntamos por sus próximos proyectos. “Con Vitra lanzaremos tres muebles más, una lámpara con Flos… Pero para mí lo más interesante desde nuestra posición de diseñadores es ver cómo está cambiando la sociedad. Como decía Shakespeare, si la vida es una obra de teatro, nuestro trabajo es crear los objetos para la obra, para la vida, para el futuro. Así que tienes que tener los ojos bien abiertos. Esto lo conseguimos viajando pero sobre todo mirando, y pensando, más bien teniendo el tiempo para pensar. Necesitas tomarte ese tiempo, pero es muy difícil porque todos estamos siempre muy ocupados. Y la gente dirá: ¿qué están haciendo?, ¿Nada? Y no, ¡¡¡estamos pensando!!! En Londres es imposible hacer un break, es muy complicado parar. ¿Qué tal se vive aquí, en Barcelona? Tiene buena pinta”, dice. Durante los siguientes quince minutos hablamos de España, de hijos, de conciliación, de trabajo, de vacaciones, de segundas residencias, de diseño (of course) y hasta de mosquitos. En definitiva, una deliciosa y amena conversación sobre la vida. Se despide con un: “¿Seguro que he contestado a todas tus preguntas?”. Mucho más que eso, Jay.