Los azulejos y murales cerámicos de Boquita de Cielo, un ejemplo de cómo elevar el oficio artesano

Desde Londres, el dúo detrás del estudio Boquita de Cielo crea intervenciones artísticas en forma de azulejos, piezas cerámicas y murales escultóricos. Descubrimos su taller y su exquisita técnica artesanal.

Todo comenzó en Escocia, lugar donde los belgas Koen Meersman y Kris Scheerlinck se conocieron mientras eran estudiantes hace 30 años. A partir de ahí nació una relación personal y profesional muy creativa que les ha llevado a vivir y trabajar en el ámbito del interiorismo y la arquitectura en Barcelona, Nueva York y en su natal Bélgica. Hoy viven en Londres, ciudad en la que instalaron su estudio Boquita de Cielo. Desde ahí crean auténticas obras de arte en forma de azulejos de cerámica hechos a mano, grandes murales y piezas escultóricas a las que llaman cerámica de alta costura

Koen Meersman y Kris Scheerlinck, el dúo Boquita de Cielo diseñan desde estudio en Londres piezas cerámicas que hacen a mano. Foto: Daniel Riera.

Uno de los murales cerámicos diseñados por Boquita de Cielo. Foto: Daniel Riera.

Una disciplina que fusiona el arte y el diseño

Koen y Kris son creativos con una amplia trayectoria en diferentes ámbitos como el diseño y la arquitectura, y muchos de sus proyectos se han ejecutado en el ámbito de la moda. Sin embargo, en una de sus tantas obras se encontraron con una construcción que albergaba unos azulejos que llamaron su atención, tanto por su belleza como por su técnica manual. Ese fue un punto de partida para que ambos se adentraran en este mundo cerámico emocional. “Empezamos poco a poco y después se convirtió en un trabajo full time. Es muy interesante porque se trata de una disciplina que fusiona el arte y el diseño…también representa una investigación continua y hay que hay que seguir redefiniéndolo constantemente”, detallan.

Sus modelos, tallados con arcillas de primera calidad, y con esmaltados elaborados por ellos mismos, se pueden encontrar tanto en mansiones o casas de particulares, como en showrooms, restaurantes y hoteles. “Las obras que diseñamos tienen un profundo cariño por el detalle, por los colores y por la textura. Cada sitio en el que hemos vivido nos ha enseñado algo. En Barcelona, donde vivimos una temporada, por ejemplo, tuvimos la influencia de Gaudí, y en general, la gran tradición cerámica que hay en España ha sido una gran escuela para nosotros”, reconoce el dúo creativo.

Los esmaltados con los que barnizan cada pieza están elaborados por ellos mismos. Foto: Keen Antwerp.

Diseñar cada pieza lleva su tiempo y dedicación, y están elaboradas con arcillas de primera calidad. Foto: Daniel Riera.

Cada pieza cerámica es única

El taller de Boquita de Cielo está ubicado en Waltham Forest, rodeado de una comunidad de otros creadores: artesanos, fabricantes, diseñadores y creativos. “Siempre encontramos inspiración diaria en nuestro entorno y en nuestra casa del barrio de Barbican y eso se ve reflejado en nuestras piezas, que hacemos con paciencia y cariño, siempre pensando en cómo pueden aportar al entorno donde se van a ubicar. Ninguna es igual a otra. Nos fascina la alquimia del material y su forma, y cómo éste puede convertirse en parte del esquema arquitectónico general”, finalizan.

Instalación entre Boquita de Cielo + Monument en la Semana del Diseño de Milán 2024. Foto: Agnes Lloyd Platt.

Uno de los murales cerámicos de la instalación entre Boquita de Cielo + Monument en la Semana del Diseño de Milán. Foto: Amber Vanbossel.