David López Quincoces, el madrileño en la cima del diseño milanés

Con un prestigioso estudio de arquitectura e interiorismo a sus espaldas, varios proyectos de dirección creativa, una galería y múltiples colaboraciones con marcas como Living Divani, el diseñador se ha convertido en una de las estrellas indiscutibles de la ciudad italiana. Hablamos con él sobre su trayectoria.

En un fin de semana donde David López Quincoces ha aprovechado para reencontrarse con su familia en Madrid, no todo ha sido desconexión. El diseñador ha encontrado un hueco para analizar con MANERA su carrera profesional, justo antes de ofrecer una charla en el showroom de Minim con el pretexto del décimo aniversario de su colaboración con la firma italiana Living Divani, Una década de coherencia. Una coherencia, eso sí, que no siempre ha tenido por qué ser su mano derecha. Su iniciación en el diseño de producto no estaba planeada, y su trayectoria es una novela llena de riesgo y pasión por el oficio. “A mí lo que más me gustaría conseguir es vivir rodeado de creatividad”, comienza él.

David López Quincoces en la conferencia Una década de coherencia que se ha celebrado en el showroom madrileño de Minim.

Banco Track de Quincoces para Living Divani (2013), la primera pieza que el madrileño diseñó para la marca.

Pieza Anin (2014), diseñada por David López Quincoces para Living Divani.

“Si te gustan los coches, te metes en un sitio donde solo hay coches. Si te gusta el diseño, te vas a Milán”, recalca. Dicho esto no hace falta decir por qué el madrileño eligió esta ciudad para estudiar un máster en arquitectura de interiores, y por qué al poco después, sin moverse de la urbe italiana, se incorporó en el equipo del que sería su mentor por muchos años, Piero Lissoni. Trabajaron mano a mano durante 13 años, hasta 2018, a lo largo de una etapa en la que David fue encontrando gradualmente la pasión por lo pequeño, por el objeto, por la escala reducida. “Encontré una vía de escape al enorme tiempo que llevan los proyectos de interiores, que pueden ser de 3 o 4 años”, señala. “En cambio, ver una idea realizada en menos de un año, tenerla hecha en un periodo de tiempo condensado, es un alivio y una satisfacción total”. 

Lanzarse a la piscina

La conexión con Living Divani no estaba lejos. Lissoni es el histórico director artístico de la firma, y mientras trabajaban en la obra de un hotel en Ámsterdam, frente al Van Gogh Museum y el Rijksmuseum, ambos mundos convergieron. Durante los siguientes dos años Quincoces se encargó del stocking de la marca, pero el madrileño se guardaba un as bajo la manga: “Una vez aparecí con un sofá construido por mí mismo, lo preparé y me presenté ahí con él”. Y así, casi en secreto, nació Track, la primera pieza de David López Quincoces para Living Divani, donde la elegancia y la finura alcanzan su máximo esplendor. A partir de ahí, llegaron el minimalismo geométrico del taburete Anin, la sensual curva de la colección Brasilia o la armonía neoclásica de Agra.

Sofá y mesitas de la colección Era (2018).

Vista del sillón Era (2018).

Con motivación y mucha convicción, David cazó al aire todas las oportunidades que Divani y Lissoni le fueron dando. “Me arriesgué en todas, una detrás de otra”, recuerda. “Me dieron la oportunidad de diseñar cosas que no había soñado nunca, y para algo así nunca estás preparado. Te equivocas, vas aprendiendo, y con un poco de tenacidad y pasión acabas alcanzando el objetivo”. Nada de eso, por supuesto, podría haber sido posible sin la confianza de Piero Lissoni, quien creyó en él desde que puso un pie en la ciudad italiana. Cuando todavía, según él, tenía que acudir a los locutorios para llamar a su familia. “De repente encuentras figuras que son la guía de tu experiencia, y yo la encontré en él”. 

Una unión natural

Algo que hace muy especial la larga colaboración entre el diseñador y Divani es la afinidad estética que comparten. Cuando un creativo da forma a una pieza para otro cliente, debe entender el ADN de la marca, estudiar su identidad, hacer una valoración personal y diseñar para ellos. Aquí, esto fue pan comido. “Con Living Divani ha sido muy fácil, desde el minuto uno he podido ser yo, diseñar lo que más me gusta y entendernos al máximo”, explica Quincoces. Aunque él no es de los que se encariñan con sus creaciones. Más bien, una vez hechas, pone su mira en lo siguiente. “Soy una persona a la que le dan mucha vergüenza las cosas”, reconoce. “En cuanto las acabo, ya está, no las quiero volver a ver. Lo mejor que tengo es lo que está por venir”.

Sillas Era (2017) de Quincoces para Living Divani.

Sillones y sofá outdoor de la colección Agra (2016).

Mesa Brasilia (2015), con su icónica pata curvada, y butaca Era (2017).

Década para el recuerdo

Diez años separan el banco Track de la butaca Ark, la última creación de Quincoces para Divani. Aun así, el diseñador no tiene ninguna intención de bajar una marcha, porque aunque cuente con el estudio Quincoces-Dragò & Partners, un proyecto de dirección artística con su amigo Francesco Meda, varias colaboraciones y hasta la Six Gallery junto a Fanny Bauer Grung, esto es lo que le hace sentir vivo, lo que le gusta hacer. “¿Te gusta montar en bici? Pues a mí me gusta diseñar”, así de claro lo tiene. 

“He aprendido a dejar de ser tan pignolo (exigente, quisquilloso) para dar un poco de espacio a la naturalidad y a la sorpresa”, admite. “De repente, una idea del gráfico en el último momento puede dar un poco de vidilla al producto y cambiar las cartas al final. Es lo que más me gusta de trabajar rodeado de gente que ama lo que hace y se divierte como yo”. En conclusión, y volviendo al inicio, no cabe duda de que así sí logrará vivir rodeado de creatividad, si es que no lo ha conseguido ya. 

Mesa y sofá de la colección de exterior Kasbah (2021).

Taburetes Nina (2015) con un diseño sofisticado y minimalista. 

La última creación de Quincoces para Living Divani es la butaca Ark (2023), todo un homenaje a la nobleza de la madera.

Las hamacas Sale (2018), otro de los diseños de David López Quincoces para Living Divani, se plantean como el asiento perfecto para la piscina o un spa.