Fotografía: Alexandru Dan

¿Una galería dedicada tan solo al diseño posmoderno? Eclecticó Studio cumple 10 años

Con un extenso archivo repleto de grandes nombres de finales del XX, Stefan Cosma ha alcanzado su primera década dentro de lo que en su día fue un nicho del mobiliario. La galería la empezó en Rumanía y ya ha conquistado Europa entera, erigiéndose hoy como un referente desde su casa en España.

Jamás antes la capital francesa había amanecido con un total de 100 piezas con lo mejor del diseño posmoderno, el que durante los años 80 y 90 etiquetaron de raro y excéntrico. Aquello ocurrió a finales del pasado marzo, a propósito de la Semana del Arte y el Diseño de París, en una muestra titulada Archetypes of Desire. La había comisariado Stefan Cosma (Rumanía, 1977) para celebrar que este año se cumple una década de su Eclecticó Studio. Él lo recuerda: “Luis Cerveró, de la editorial Terranova en Barcelona, nos compró dos sillas. Hablamos largo y tendido, nos pusimos cara y él dijo: ‘déjame que publique tu catálogo’. Y eso hizo”. A Cosma le encantó una colaboración así porque, precisamente, la muestra hablaba de los vínculos que se generaron a finales del XX entre diseñadores y marcas europeas.

Ettore Sottsass resolvió en 1992 la mesa Alicudi para Zanotta. En portada, una de las salas de la muestra Archetypes of Desire.

Vista del sillón Richard III (1995), una pieza de Baleri Italia por Philippe Starck.

Mesa Rosso Grigio e Nero, también de Sottsass, perteneciente a la serie Bharata que firmó en el 88. Hoy figura en el catálogo de Eclecticó Studio.

“Con Luis fuimos a entrevistar a Javier Mariscal. Se acordaba de su época en Milán, cuando Ettore Sottsass descubrió su trabajo y le fascinó. Pero lo bonito fue lo que nos dijo”, apunta. “Al llegar a Italia tan solo era un chaval que hacía lo que le gustaba, y de repente vio nacer al grupo Memphis y pensó: ‘esta gente es como yo’. Él los veía como hermanos”. Aquello fue, en palabras del fundador de Eclecticó Studio, algo parecido al Philippe Starck de los 90, cuando todavía no era una superestrella: “Al principio de su carrera fueron Baleri Italia y Driade, firmas bastante pequeñas, las que confiaron en ese joven que parecía medio loco. No las grandes compañías francesas”.

Cuestión de tiempo

A esa época de la que habla el rumano pertenece justo un carrito que Sottsass resolvió para la marca Philips en el 93. La llamó Magic Media Container y hoy nadie diría que pertenece a él. O al menos, Stefan Cosma no vio rastro de su particular estilo cuando compró la pieza, su primera adquisición de diseño posmoderno. La que le despertó el interés por tal periodo y con la que, dice, comenzó en 2013 su Eclecticó Studio en forma de galería y con sede, ojo, en Bucarest. No existía otra igual. Ríe: “Aquello fue lo típico del joven emprendedor que piensa que va a triunfar con sus maravillosas ideas, hasta que se da cuenta de que existe una cosa llamada mercado. Entonces pensé: ‘vale, ¿y ahora qué?’. En Rumanía, a nadie le interesaba lo que yo hacía”.

Corría el año 1974 cuando, de cara al catálogo de Artemide, Mario Bellini y Giorgio Origlia idearon esta lámpara de mesa en acero y resina.

La mesa Palm Springs la ideó Ettore Sottsass para Memphis en 1984.

La suerte que Cosma tuvo es que Instagram empezaba a florecer, en paralelo al interés por lo posmoderno. Y a medida que su proyecto ganaba en seguidores, llegó una pandemia que no hizo más que alimentar las ganas de la gente por comprar muebles para la casa. Así nacieron los primeros envíos por toda Europa, bastante rentables al gestionar la logística con empresas de transportes en su país natal. Tampoco le vino mal el hecho de haber comenzado su carrera con una beca para formarse en la Fabrica de Milán, la de Luciano Benetton y Oliviero Toscani. Allí hizo contactos útiles de cara a dominar luego el panorama del diseño, y sin necesidad de vivir en Italia o en París, sino en Ibiza, donde ahora ha alquilado una casa con su familia.

1992 fue el año en que Bohuslav Horak creó esta silla, la cual destaca entre las piezas más vanguardistas de Eclecticó Studio.

El siglo XXI empezó con un armario así de singular a cargo de Dietmar Weihrauch. El alemán lo resolvió en el año 2000 con madera de roble ahumada.

Bořek Šípek está detrás de esta chaise-longue planteada para Driade en 1987.

Lo que está por venir

La isla balear es el enclave donde a su vez hoy ha montado una muestra junto con la Galeria También, que hasta finales de octubre puede verse en la sede de esta última en Santa Gertrudis de Fruitera (Vénda de Parada, 20). Adentro solo figuran piezas de Paolo Pallucco, pero es que se trata de varios asientos originales de las 100 sillas que el italiano concibió en una misma noche, en 1990. “Es muy loco pensar que alguien pueda hacer algo así, pero más aún que hubiese un galerista que estuviese dispuesto a producir las sillas. Y no era un galerista cualquiera”, subraya él. “Era Emilio Mazzoli, quien trajo a Jean-Michel Basquiat a Europa a principios de los 80”.

La mente pensante de Eclecticó Studio no tiene muy claro si en 2023 se podría dar una revolución parecida. Simplemente, prefiere no recrearse en la nostalgia. “Con el décimo aniversario de la galería, creo, voy a cerrar este capítulo”. ¿A qué te refieres? “Pues que ya he rebuscado suficiente en el pasado. Estoy preparado para pasar página”. De cumplirse lo que Stefan Cosma lleva en mente, pronto o tarde aparecerán en el perfil de Instagram de su galería los muebles que quiere hacer. Y en los que cabrá todo lo que pueda converger en el siglo XXI, desde artesanos y diseñadores hasta, según avanza, la inteligencia artificial: “Pero veremos qué pasa, porque todavía necesito reflexionarlo a conciencia”.

Retrato del italiano Paolo Pallucco.

Una de las 100 sillas que Pallucco concibió en una sola noche. El asiento, concretamente el número 92, está presente en la muestra organizada en Ibiza por Eclecticó Studio con Galeria También.

Lámpara Callimaco de Sottsass resuelta en 1982 para Artemide.

Stefan Cosma, fundador y director creativo de Eclecticó Studio. Foto: Gwen Le Bras.

Detrás de esta silla de Cassina se esconde Frank Lloyd Wright, quien la concibió con estructura de metal en 1986.