El quiosco ‘Le Monde d’Hermès’ aterriza de nuevo en Barcelona: esta es su propuesta para Sant Jordi 2024

Por tercera vez consecutiva llega a la Ciudad Condal la que es una de las experiencias más creativas (y literarias) de la firma francesa. Hasta el próximo viernes se podrá visitar a solas, en familia, con amigos o incluso en compañía de la mascota de la casa.

Ya sorprendió hace tres años cuando en la capital catalana aterrizó un quiosco idéntico a los de París, y además con un diseño de color naranja que a muchos les resultaba familiar. Era, efectivamente, el tono que construye la identidad de la Maison desde la primera mitad del XX, mientras que aquel puestecito de prensa se trataba ni más ni menos que de la iniciativa de la marca para celebrar Sant Jordi en Barcelona. Y con ella arrasó. Tal fue el éxito en su día, que el quiosco Le Monde d’Hermès –así se llama- volvió a la Ciudad Condal en 2023. Cosa que también ha decidido hacer este año, del 17 al 19 de abril y de 11 a 19 horas cada día, donde siempre se ha ubicado hasta el momento. O sea, en la Avinguda de Pau Casals con Diagonal.

Así es la terraza que alberga este año Le Monde d’Hermès. En portada, vista de su arquitectura con ecos a los quioscos parisinos.

Al pasarse por el quiosco, el público puede llevarse su propia planta de bayas.

Detalle de la revista Le Monde d’Hermès, la cual ya puede adquirirse en el quiosco itinerario de la Ciudad Condal.

Un viaje onírico

Desde hoy mismo, el quiosco ha desplegado ya las sillas y mesas de su habitual terraza. Y lo ha hecho para que todo el mundo, quien quiera, pueda vivir experiencias varias. Como hacerse selfies, por ejemplo, con la polaroid que al público se le entrega con una funda personalizada, descubrir el camino de la vida con una numeróloga. Tomar bebidas y snacks (mientras las mascotas beben agua fresca y reciben un premio por su visita). O charlar con el alegre quiosquero, y llevarse una ilustración personalizada y una pequeña planta de bayas, por supuesto de color naranja.

Pero no solo eso. Como regalo de Sant Jordi, en el quiosco se puede adquirir el último número de la revista Le Monde d’Hermès, la publicación que la firma saca al mercado dos veces al año con todo lujo de detalles y que, para esta ocasión, sus páginas hablan del tema anual de la Maison: el espíritu del Faubourg. Sobre ello habla la propia marca: “Es una demostración de la naturaleza inagotable del Faubourg, un lugar habitado y encantador. Una tienda, un museo, una mesa de huéspedes, un jardín, un estudio. En resumen, un laberinto intratable a la lógica porque es una creación onírica”.

Otra de las mesas del quiosco de Hermès.

Los visitantes pueden tomarse fotos en cámaras polaroids durante su visita a Le Monde d’Hermès.

Los iconos de la ciudad de París están presentes junto al quiosco.

¿Y qué significa eso?

Pues que con Le Monde d’Hermès se podrá viajar a otros mundos, a la vez que se revisa las nuevas colecciones de los 16 métiers de la firma. Aunque eso no significa que la publicación tenga ánimo corporativista ni mucho menos. No consiste en un catálogo: esta revista nació en 1973, cuenta con una tirada de 600.000 ejemplares, se publica en 11 idiomas y, desde su creación, número a número la Maison invita a un redactor jefe y a un director artístico para que juntos, con total libertad de expresión, creen contenido único de la mano de escritores, fotógrafos e ilustradores.

Con ello ya se puede intuir que Le Monde d’Hermès se plantea casi como un volumen de autor, el cual está ya disponible en su quiosco homónimo en Barcelona hasta que, el viernes al anochecer, su estructura se desmonte para seguir viajando por el mundo. Porque este puestecito de prensa también dispone de su historia. Abrió sus puertas en Praga en otoño de 2021, ha estado presente en muchísimos destinos y, tras la Ciudad Condal, continuará su camino por Manila, Taipéi y Kaohsiung antes de llegar a su última parada: el centro de Tokio.

Una experta en numerología acompaña el quiosco de Hermès.

Durante la visita a Le Monde d’Hermès, los visitantes también pueden hacerse con una ilustración personalizada.

Otra vista de la estructura arquitectónica del quiosco.