Cómo la firma Hästens pasó de producir sillas de montar a ser hoy un emblema del lujo en el descanso

Desde un proceso sumamente artesanal y una gran atención al detalle la compañía sueca creó su icónico patrón Blue Check hace justo 45 años. Un aniversario que coincide con los casi dos siglos de historia de esta marca que fabrica las camas más exclusivas del mundo. Así es su trayectoria.

El fascinante recorrido de Hästens se remonta ni más ni menos que a seis generaciones. La firma sueca nació hace 171 años como fabricante de sillas de montar, en paralelo a los colchones de crin de caballo que también confeccionaba. Sin embargo, toda empresa que hoy es exitosa a nivel mundial ha tenido inicios difíciles o en algún momento etapas complicadas. En aquellos años, la pobreza en el país nórdico obligó a la mayor parte de la población a emigrar a Estados Unidos. Aun así Perh Adolf, el fundador de la empresa, eligió quedarse y apostar por el trabajo artesanal. Y acertó hasta el punto de que, en 2023, su misma familia sigue produciendo los colchones más exclusivos del mundo desde el histórico taller de Köping, a 150 kilómetros de Estocolmo. Una auténtica fábrica de sueños dirigida por Jan Ryde, CEO de la compañía.

Seis generaciones de maestros artesanos han llevado a Hästens al lugar que hoy ocupa: una compañía familiar que sigue guiándose por las virtudes del sueño y el orgullo de su oficio.

Materiales sostenibles y resistentes

Solo hay que ver de cerca cualquiera de sus productos actuales (y tocarlos) para darse cuenta de la proeza que suponen. Cada cama Hästens es una obra maestra dotada de artesanía, confort y lujo confeccionada con materiales 100% naturales. Como el crin de caballo tratado y libre de alergénicos, que les proporciona apoyo y flexibilidad a los muelles internos, además de canalizar la humedad y dejar entrar el aire fresco. A este material se le suma el algodón orgánico. También la lana, que actúa como regulador climático. El lino, un textil que desvía la electricidad estática. O la madera de pino, cuidadosamente escogida y trabajada por la marca con responsabilidad ambiental en los bosques del norte del país nórdico.

De ahí que, por ejemplo, el modelo Grand Vividus tarde 45 días en concebirse de principio a fin, erigiéndose como una de las camas más lujosas que existen en el mercado junto a una gran variedad de diseños como Vividus, Dreamer, Marwari, Appaloosa, Helewing o Maranga. Todos ellos dotados de requerimientos, estilos y características ergonómicas que favorecen el descanso y la relajación. “Siempre nos ha motivado nuestra pasión por el sueño y las ventajas que supone para el cuerpo y el alma”, destaca Jan Ryde. “Dormir bien determina que tengamos una mejor vida”.

La mítica cama 2000T de Hästens fue la primera en incorporar el estampado a cuadros Blue Check a finales de 1970.

45 años del icónico Blue Check

No es de extrañar que, por todo lo que se ha comentado, Hästens sea proveedora de la Casa Real sueca. Y en parte gracias a detalles como su icónico patrón de cuadros Blue Check que ya ha hecho historia. Este año, de hecho, se cumplen 45 años desde que el estampado apareció por primera vez en la cama Hästens 2000T, un claro ejemplo de ergonomía perfecta con una composición estudiadísima de más de 35 capas. “La frescura del patrón azul y blanco del Blue Check chocaba con los tonos prevalentes en los años setenta (marrones, verdes, naranjas). Era totalmente distinto a lo que se había visto hasta entonces en una cama”, describen desde la compañía nórdica.

“Además”, añaden, “este diseño transformó el status quo y, con ello, la imagen de nuestra firma”. Precisamente una firma, y a la vista queda, que por todo lo anterior logró desde hace tiempo internacionalizarse y estar hoy presente en más de 40 países de Europa, Asia y América. En España tiene sucursales en Marbella, Barcelona y Mallorca y a la vez cuenta con showrooms en Madrid, Valencia o Altea (Alicante). “Queremos salvar a la gente del mal sueño y ayudarles a tener una vida plena y saludable a través del descanso”, dice Jan Ryde con un cierto orgullo, que en realidad es totalmente lógico. Porque él, al fin y al cabo, es quien ha conseguido introducir la tradición artesanal sueca en pleno siglo XXI.

Cada cama de Hästens es una obra maestra dotada de artesanía, confort y lujo, confeccionada con materiales naturales como crin de caballo, algodón, lino y pino sueco.

La firma, que cuenta con un histórico taller en Köping, a 150 kilómetros de Estocolmo, utiliza procesos de fabricación 100% tradicionales y artesanales.