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Las 17 mejores tiendas de antigüedades del Rastro y el barrio de las Letras

Seleccionamos las tiendas más interesantes de antigüedades, objetos vintage y joyas del diseño en el Rastro de Madrid y alrededores.

El Rastro y Las Letras son barrios en Madrid donde el pasado se conserva, donde cada esquina está recubierta de una pátina de historia que desafía el paso del tiempo. Estos lugares son un refugio para aquellos que buscan más que objetos; que buscan la esencia de otros tiempos, encapsulada en cada pieza que encuentran. Durante años, estas tiendas de antigüedades han sido custodios de tesoros, piezas que alguna vez adornaron palacios, grandes casas, y que ahora esperan para integrarse en nuevas narrativas. Para que disfrutes tanto de su búsqueda como nosotros, nos hemos propuesto identificar las mejores de cada barrio madrileño. Empezamos por el principio.

1. Casa Josephine

La maravillosa tienda creada por los interioristas Iñigo Aragón y Pablo López. En este espacio, que también es un showroom, se pueden adquirir antigüedades e incluso pinturas que abarcan desde el siglo XIX hasta los años 90. Su selección es tan personal como cambiante. Además, cuentan con una colección de diseños propios que incluye sofás, mesas, lámparas y alfombras. 

Santa Ana, 15.

Piezas de cerámica de Jean Marais, de los años 70 de Provenza y un busto de terracota del siglo XIX. Foto: Asier Rua.

Reconversión de un portal antiguo de El Rastro en galería/showroom. Foto: Asier Rua.

Tapiz portugués de los años 60, y una silla de Chiavari, Italia. Foto: Asier Rua.

2. Colección Siglo XX

En esta tienda solo encontrarás piezas del siglo del que toma su nombre. Desde la butaca Falcon de Sigurd Ressel hasta las mesas bajas de cerámica de Juliette Belarti, cada objeto es una joya del diseño y del arte. Si estás buscando un mueble especial con nombre y apellido, te recomendamos que no lo dudes y te pongas en contacto con ellos para la compra.

Arganzuela, 20
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Pareja de butacas danesas de Grete Jalk para France and Son. Años 60. 

Sillas Scissor de Louid van Teeffelen para Wébé.

3. El Ocho

El local de Máximo Bravo es ya un clásico del Rastro. En sus paredes se concentra la historia de la decoración del último siglo. No faltan butacas italianas, lámparas y apliques de latón, delicado cristal y mesas especiales. De aquí salen muchos sets de filmes de Almodóvar. Una de los aspectos que más nos atraen de este emblemático establecimiento es que se niega a entrar en el mundo de las redes sociales, y por tanto requiere que establezcamos una relación cara y cara y la cuidemos con el tiempo.

Mira el Río Alta, 8.

Una visita en persona te permitirá encontrar los tesoros más inesperados: desde antigüedades hasta obras de diseño y los mejores objetos de decoración.

4. El Transformista

Juan Agustín Navarro lleva años descubriendo tesoros y compartiéndolos con los curiosos desde su tienda en el Rastro. Especializado en el siglo XX, todas son piezas antiguas, singulares y con historia, de Francia y España, algunas de EE.U. y Latinoamérica. Su mezcla ecléctica siempre logra resultados inesperados con mucho arte. Son piezas únicas que aportan personalidad a cada estancia.

Mira el Río Baja, 18

Lámpara de techo en latón de Hillebrand.

Candelero brutalista de bronce.

5. Berenis

Instalados en las Galerías Piquer, más que dedicarse a la venta de antigüedades, son creadores de atmósferas que mezclan maravillas, desde sillones de estilo Felipe V hasta mesas brutalistas de mármol. No es solo una tienda, sino un lugar donde las obras y las antigüedades son una verdadera inspiración para los amantes del arte en Madrid. 

Ribera de Curtidores, 29.

Composición ecléctica de Berenis que juega con piezas de diferentes periodos, colores y formas para lograr esta imagen. 

6. Es Cantó

Carlota de la Cuesta, su dueña, elige piezas con un criterio y ojo impecable, las pone en escena con tapicerías y cojines hechos con las tradicionales telas de lenguas mallorquinas. Su minuciosidad desde la selección hasta la presentación hace que entrar en su tienda suponga hacerlo en un universo único y personal. 

Ribera de Curtidores, 29.

Cómoda de nogal, lámpara seta de Murano años 70 y acuarela de Maria Torroba.

Cómoda de nogal Louis Phillipe con escritorio y collage de Maria Torroba.

7. KUNSTGALERIE MADRID

La tienda está diseñada como una galería donde muestran piezas y objetos exquisitos que han sido restaurados de la mejor manera. El nombre en alemán por su origen y porque gran parte de la colección se basa en antigüedades austriacas y alemanas del siglo XVIII y principios del XIX, y poniendo el valor en las antigüedades españolas de esa época.

Ribera de Curtidores, 29. (Galerías Piquer)

Las piezas Biedermeier son inversiones atemporales que se pueden disfrutar durante generaciones.

En foto vemos candeleros meoclásicos berlineses, una cómoda Biedermeier alemana y junto a ella taburetes Curul Imperio.

8. La Brocanterie

Francisco Caballero volvió a la carga hace un año, en la misma tienda del Rastro, donde siguen las sorpresas: vitrinas industriales, mueble de campo, estanterías modulares de los 50, butacas tapizadas, cerámica y grabados. Un lugar perfecto para los amantes del arte, la pintura y las antigüedades.

Calle del Carnero, 18.

En esta tienda madrileña encontrarás una gran variedad de mesas, sillas y objetos de decoración de estilo clásico y moderno

9. Lagur

Gonzalo Santana de la Fuente es un verdadero conocedor del arte y de la belleza antigua, y aquí muestra sus mejores antigüedades, impecablemente restauradas. Nada escapa a su certero ojo. Victoria Melián describió esta tienda como tan ecléctica que siempre que vas nunca sabes que te vas a encontrar. No necesitamos más.

Ribera de Curtidores 29, local 39.

Escritorio con vitrina Carlos IV del Siglo XVIII, cuadros de Fernando Daza 2022 y pareja de banquetas en hierro, latón y piel. 

Pareja de cornucopias Carlos III siglo XVIII y cómoda catalana Carlos III, del mismo siglo, en nogal y boj. 

10. Le Secret

Una estética propia, reconocible e irrepetible. Como todas las buenas estéticas. Apostando por el blanco y negro en sus paredes, crean montajes sofisticados con verdaderas joyas antiguas de los siglos XVI al XVIII que logran estar en contacto con piezas vintage del siglo XX. Bravo por abrir nuevos caminos decorativos en el arte de las antigüedades.

Ribera de Curtidores, 29.

Butaca giratoria con piecero tapizados en tela rizo. Años 60. Noruega.

11. Modernario

Tanto en su local de Santa María como en el de la Calle Moratín, encontrarás las mejores piezas y objetos vintage de diseño internacional, provenientes de los más importantes diseñadores del siglo XX, con foco en Europa.

Santa María, 20. / Calle Moratín, 30.

Modernario nos muestra cómo el buen diseño puede transformar el espacio.

12. Montbaron Gallery

Si estás en busca de una pintura o una obra de arte, aquí encontrarás desde un retrato antiguo con personalidad hasta un bodegón del XIX para realzar cualquier espacio. Cristina García, historiadora del arte, y su hijo Mauro reúnen pintura europea desde el XVII hasta hoy, con casi 5.000 cuadros.

Mira el Río Baja, 14.

Cuentan con una pequeña galería para clientes con cita previa. 

13. Olofane

La pieza que más cambia un espacio es la lámpara; también es el objeto testigo, el que todo lo ve. Estas han visto de todo con el paso de los siglos, pues en Olofane están especializados en luminarias de los siglos XVIII al XX. También encontraras muebles y objetos realmente especiales. Además, disponen de un taller con gran experiencia que logra realizar cualquier tipo de pantalla a medida o incluso convertir objetos en lámparas. 

Plaza del General Vara de Rey, 11.

Una de las mejores tiendas para descubrir tesoros atemporales que darán un toque de personalidad a tu hogar.

14. Reno Spain

En el anticuario de Alfonso Pozo descubrirás mobiliario y objetos decorativos en perfecto estado, principalmente de origen escandinavo de mediados del siglo XX. Entre las piezas se encuentran creaciones de reconocidos arquitectos y diseñadores, así como obras anónimas.

Mira el Río Alta, 7.

Descubre en Reno muebles y objetos de diseño cuidadosamente seleccionados que perdurarán en el tiempo.

15. Tiempos Modernos

Carmen Palacios fue pionera en apostar por el Art Decó y el mobiliario nórdico del siglo XX. Hoy, junto a Bento Figueira, en la galería ofrecen ediciones y piezas contemporáneas y promueven obras de artesanos y artistas españoles e internacionales, además de organizar exposiciones de destacados artistas contemporáneos.

Arrieta, 17.

En Tiempos Modernos podemos ver cómo una buena selección de piezas logra elevar el espacio a un lugar sofisticado.

La tienda, situada en calle de Arriera, se encuentra a unos pasos del Palacio Real de Madrid.

16. Trovo

¿Acaso no merecemos todos una segunda oportunidad?, se pregunta Lola, fundadora de este nuevo anticuario. Aquí se pueden encontrar sillas que son un verdadero arte, desde los años 50 en perfecto estado, butacas de los 60, algún ejemplar de Mies van der Rohe e incluso joyas space-age. Si buscas una silla en concreto, Lola la encontrará.

Aguilón, 4, Local 3.

En esta tienda encontramos una amplia variedad de sillas, desde diseños icónicos y atemporales hasta piezas de los años 50 y 60.

17. Vintage 4P

Juanma Lizana, un entusiasta rescatador de antigüedades, busca ir más allá de la etiqueta de anticuario, sumando obras como lámparas de diseño propio y fotografía contemporánea en gran formato. En su local, acumula una variedad de muebles, desde aparadores mid-century de roble hasta sillas tubulares de los años 70 y otras delicadezas retro.

Mira el Río Alta, 16.

Lámpara Stilnovo de los años 50 con 3 tulipas de cristal con gráficos de la época.

Aparador ingles de teca lacado en negro y con patas de patín.

MADRID, PARAÍSO INIGUALABLE DEL VINTAGE

Para los aficionados a las antigüedades y a la decoración vintage, Madrid es un paraíso inigualable. El Barrio de las Letras y el Rastro, dos de sus barrios más emblemáticos, albergan una gran variedad de tiendas de antigüedades que atesoran tesoros del pasado. Al adentrarse en estas tiendas, se encuentran objetos que narran historias y cada pieza emana un encanto único. Más allá de su valor estético, estas antigüedades representan un legado cultural invaluable. Son piezas que han sido testigos del paso del tiempo y que han formado parte de la vida de otras personas.

Adquirir una antigüedad no solo significa decorar tu hogar con un objeto único y original, sino también preservar un pedazo de historia y darle una nueva vida a una pieza que ha pasado de generación en generación.