Fotografía: Tinko Czetwertynski

Magnetic Midnight: el amor de Lucía Echavarría por la artesanía colombiana hecho realidad

La diseñadora colombiana Lucía Echavarría tenía un objetivo: elevar y preservar la artesanía de su país. Ya lo hizo con la moda y complementos, y ahora se lanza al mundo del mobiliario con Magnetic Midnight Maison. Hablamos con ella.

Un Magnetic Midnight se da en astronomía cuando los polos magnéticos Norte y Sur se alinean, y se dice que es la hora óptima para observar las auroras boreales. Este mágico acontecimiento es perfecto para dar nombre a la firma que Lucía Echavarría fundó en 2015. “La idea era que mis diseños, como las auroras, eran una visión inédita, fuera de lo común, que solo se podía observar, capturar, en ciertas ocasiones especiales”, cuenta la colombiana. Sus famosas diademas y complementos para la cabeza, profundamente inspirados en la tradición y artesanía de su país, son inconfundibles, y hace unos pocos meses, Echavarría se atrevió con su primera colección para casa: así nace Magnetic Midnight Maison.

La colección Magnetic Midnight Maison busca preservar y elevar la artesanía colombiana creando piezas actuales con técnicas tradicionales.

Lámpara de marquetería de paja hecha por artesanos de Pasto se inspiró en el papel jaspeado italiano, que la paja imita fácilmente cuando se dobla y curva, y luego se aplica.

Biombo con pantalla de mosaico de caña en fibra natural.

Inspirada por la riqueza de su país

“De pequeña, cuando viajábamos, siempre íbamos a mercados locales, era una manera de aprender sobre otras culturas a través de la artesanía típica de cada lugar y los materiales que usaban”, relata. De la suya, la colombiana, aprendemos que es plural y rica como ella sola. “En mi casa crecí rodeada de artesanías, colombianas como también de otros países, como telas, canastos y máscaras que mis padres habían coleccionado a través de los años –recuerda Echavarría–. Para mí el encanto de la artesanía está en que cada pieza es única y lleva una historia detrás; desde su fabricación hasta el material o la persona que la hizo”.

“Para resaltar la naturaleza utilitaria de la cesta enrollada, creamos una mesa de tocador y una estantería de bronce, que muestran el arte meticuloso y pulido de la cestería de Guacamayas”, cuenta la diseñadora.

Las 120 piezas de la colección están disponibles en la galería 32 St. George at LAMB de Londres.

La aventura decó comenzó con una mesa de madera incrustada con discos de werregue, una técnica típica de la región del Chocó, al noroeste del país, pero se acabó convirtiendo en una colección de 120 piezas, pasando de trabajar con una sola técnica a colaborar con más de 80 artesanos en una docena de técnicas distintas por todo el país. Todo hecho a mano. Una exploración personal que es “mi propia antología”, explica. 

Mesas de ajedrez y backgammon Sibundoy con las cuentas que la comunidad Kamentsa de Putumayo incrusta en sus máscaras ceremoniales, butacas y banco Chimichagua, y cojín de suelo Caña Flecha y San Jacinto.

Silla Chimichagua, en madera y palma, cojín de suelo Caña Flecha y San Jacinto con algodón de San Jacinto y tejido de Caña Flecha, usado para identificar diferentes clanes en la comunidad.

Sofá y butacas Caña Flecha y San Jacinto y mesas Werregue de Magnetic Midnight Maison, diseñadas por Lucía Echavarría junto a artesanos colombianos.

Una revelación en Milán

Sus diseños, de maderas cálidas, vivos colores y geometrías precolombinas, viajaron el pasado abril a la Milan Design Week, donde se presentaron en Alcova. Allí, en el espacio principal de la Villa Borsani, miles de personas se encontraron frente a frente con el savoir-faire colombiano, una muestra de Magnetic Midnight en tonos verdes y caramelos, inspirados en la ciudad italiana, con piezas que “terminaron encajando perfecto en el lugar, como hechas a la medida”, recuerda Echavarría, y añade: “Fue una experiencia increíble ver la expresión de la gente al tocar las piezas y entender los materiales, y tener la oportunidad de contarles la historia detrás de cada pieza, mi inspiración y proceso de diseño. Me dio mucho orgullo poder representar a Colombia y su legado artesanal”.

Silla inspirada en la cestería de Guacamayas, que usaban algodón y un cáñamo llamado fique para crear cestas y otros recipientes.

“Quería mostrar el talento de los artesanos y resaltar la belleza de su trabajo”, dice Lucía Echavarría.

Eso sí, esto no ha hecho más que comenzar. Por suerte para todos, Magnetic Midnight Maison llega para quedarse: “Hasta el momento solo me he enfocado en piezas para el salón, y me gustaría explorar la idea de diseñar muebles para un dormitorio, un estudio, una biblioteca…”. La posibilidad de decorar toda nuestra casa con artesanía colombiana, completamente hecha a mano y enfundada en una infinita variedad de técnicas tradicionales, eso sí que sería algo magnético. No podemos esperar más. 

Retrato de Lucía Echavarría frente a algunos de sus tocados.