Fotografía: Marina Denisova / Estilismo: Claudia Longarte

Marlot Baus presenta desde Puglia su colección ‘Pasta, amore, pasta’, una fusión total de artesanía y vanguardia

Con esta nueva línea, la marca catalana transforma el microcemento y otros materiales como el roble o el cristal templado en piezas de diseño excepcionales que no solo decoran, sino que narran historias de innovación y herencia cultural.

Pasta, amore, pasta es la segunda colección de la marca catalana Marlot Baus, especializada en microcemento y fundada hace un año en Barcelona por Laura García. Ella es la que esta vez ha introducido nuevos materiales como la madera de roble tallada o el vidrio. Sus piezas (sobre todo son mesas) están diseñadas para la vida actual pero con vocación atemporal. Y para fotografiarlas se han ido hasta Puglia, a Casa Soleto, un edificio antiguo de estilo palaciego que Andrew Trotter (junto a Marcelo Martínez) ha restaurado y adaptado a nuestros tiempos con cariño, convirtiéndolo en un santuario de minimalismo, austeridad, calma cromática y pureza visual, adjetivos que encajan a la perfección con el diseño artesanal de Marlot.

Tanto en portada como en esta imagen, la mesa de centro Cinzia.

Así es la mesa de comedor Core perteneciente a la nueva colección Pasta, amore, pasta de Marlot Baus.

Otra vista de la mesa Cinzia.

Una de las salas de Casa Soleto con la mesa de centro de cristal Mattia ingeniada por Marlot Baus.

“Queríamos crear objetos cotidianos que se transformaran en expresiones de un estilo de vida moderno. La colección es una celebración de la simplicidad, del romanticismo solitario. Buscamos mostrar más sencillez en las formas. Aunque las piezas son orgánicas, con algunas irregularidades sutiles como sucede en la mesa Cinzia, también queríamos destacar las líneas rectas y elegantes. Estas nuevas piezas, tanto por su diseño como por los materiales utilizados, representan un equilibrio perfecto”, cuenta la responsable de Marlot Baus.

Pura inspiración

En Casa Soleto han imaginado una pasta al pesto, una sobremesa infinita a la italiana, rincones para dedicarse al dolce far niente, y en ese contexto esencial han desplegado sus mesas por las que no pasa el tiempo. Inspiradas tanto en diseños antiguos como contemporáneos, la nueva colección de la marca demuestra una simbiosis entre pasado y presente (como la casa), utilizando técnicas de la artesanía tradicional para trabajar materiales modernos. Son muebles que elevan y refinan los espacios, en un paleta serena pero con matices. Un viaje sensorial ultra mediterráneo y cálido que mezcla España e Italia.

La mesa Foggia con su minimalista estructura geométrica.

El cabecero Pasiego, una de las piezas más emblemáticas de la firma, también ha llegado a esta casa en Puglia.

Entre los nuevos diseños de Marlot Baus figura la mesa de comedor de roble natural Tomasso.

La mesa de comedor Botticelli es otro de los nuevos lanzamientos de la marca con sede en Barcelona.

“La elección de Puglia se debe a su noble palazzotto, que encapsula una mezcla perfecta de historia e interiorismo actual. Este lugar no solo ofrece un fondo histórico y culturalmente rico, sino que también complementa la estética de la colección con su arquitectura, sus techos altísimos, sus espacios simples que destacan las texturas y colores de las paredes, su luz predominante que lo envuelve todo… Me encanta esa vibra, Casa Soleto ha sido una decisión increíble”, prosigue Laura. “En el shooting, además, hemos incluidos piezas de Cobalto Studio, Tellurico, Los Objetos Decorativos, Argot Studio, Canoa Lab, Studio Tramuntana, el arte de Yoyo Balagué o Armando Mesías, los cojines de Elle La, las flores de Blomour… Una maravilla”.

Mimo supremo

En Marlot Baus trabajan de una manera particular y cuidan mucho las formas, los procesos y el material. Todas y cada una de sus piezas son moldeadas a mano por ellos, diseñadas y fabricadas en su taller de La Llagosta. Son únicas, exclusivas y hechas a medida para el cliente. Producen bajo pedido y no tienen stock de ningún producto ni colecciones de temporada. “La verdad es que me quedo embobada viendo vídeos que me pasa el artesano o que hago cuando voy al taller, donde están cortando, lijando, aplicando el microcemento… Me parece tan gustoso ver el proceso de creación de una pieza. Ahora he querido probar y combinar otros materiales, que son de toda la vida pero que hacen exactamente esa función: de toda la vida, para toda la vida”, añade Laura.

Vista de la mesa de comedor Bellini creada por Marlot Baus.

El jardín de esta casa italiana abraza la mesa de comedor Yay.

A uno de los dormitorios de esta casa en Puglia también han llegado las mesitas auxiliares Rebozuelo, presentes desde los comienzos en el catálogo de la firma barcelonesa.

Otro de los diseños que más destaca entre lo nuevo de Marlot Baus es la mesa de comedor Lucca.

Así, tal y como cuenta ella, “hemos añadido el roble natural para sobres combinados con patas de microcemento o al revés, como podemos ver en nuestra mesa Botticelli o la redonda Tomasso. Nuestras gambe son todas talladas a mano. El cristal es otro material que tenía muchas ganas de incluir. Es templado, trabajado y cortado aquí en Barcelona. Me parece tan sencillo y versátil y a la vez tan potente, dejando ver todo lo que hay debajo o detrás. Hemos elegido cuidadosamente colores neutros como el marfil, el arena y el rosa cristal, para ofrecer personalización y asegurar que cada pieza pueda adaptarse a diversos entornos. En el caso del rosa cristal, es un tono muy sutil, ahora mismo es mi favorito, queda muy dulce”.

Un diseño que nunca se olvidará

La fundadora de Marlot Baus comparte más detalles sobre su proceso de creación: “Las estructuras de nuestras mesas están hechas de MDF sostenible y las patas, de abeto macizo. Estas maderas se cubren con un sistema completo que incluye nueve capas de microcemento: imprimación, dos capas base, dos capas de acabado fino y cuatro de sellado final reforzado con malla flexible, para una mayor durabilidad e impermeabilidad a líquidos y sólidos. A través del montaje, modelado y diferentes cocciones en la olla de nuestro taller, el objeto cobra vida”, opina la autora. “El microcemento es un material casi vivo debido a sus movimientos entre el secado y la preparación, haciendo que cada pieza sea única. Las curvas son irregulares e imperfectas y las dimensiones pueden variar ligeramente, es la magia de este material”.

Imagen del recibidor Niccolò.

Retrato de Laura García, fundadora de Marlot Baus.

La edición Pasta, amore, pasta es el resultado de un laborioso proceso de estas nueve capas hasta llegar al microcemento más fino, pulido y perfeccionado. Mesas que son obras de arte, que conservan la huella de la mano que la trabajó, tan útiles como bellas y tan tradicionales como contemporáneas. “La artesanía infunde significado, calidad y unicidad a cada pieza. En el contexto de Marlot Baus, es la expresión de un legado cultural que se adapta continuamente a los tiempos modernos sin perder su esencia”, remata Laura.