Rafael Triboli, diseñador: “Me gusta resaltar los errores y los procesos en el resultado final”

Hablamos con Rafael Triboli, el joven brasileño que abraza los errores y busca la belleza de la imperfección, convirtiéndolos en los mejores aliados de su trabajo.

“Artesanía”. Así de firme, con una sola palabra, define Rafael Triboli lo que busca transmitir con su obra. El diseñador brasileño, nacido en Porto Alegre pero afincado en São Paulo, es uno de los creadores más prometedores de su país. Nombres como Donald Judd, Le Corbusier o Enzo Mari han sido referentes fundamentales en su trayectoria, y sus muebles brillan por su singularidad y la conexión con la naturaleza, los procesos manuales y una cierta improvisación. 

Parte de la Collection II (2022), hecha con caoba, cera y aceite de Tung, y algunas piezas de acero. © Fernando Mendes.

Varias piezas de la Collection III (2023). © Fernando Mendes.

Biombo de la última colección, Glória, presentada en Aalvo Gallery. © Hugo Takemoto.

Entre lo divino y lo terrenal

Dicen de su trabajo que tiene algo de ritualístico, cosa que para él tiene sentido. Serán las formas, gráficos y marcas de sus propias manos que se descubren en cada pieza, esas inscripciones que aparecen aquí y allá, o la textura orgánica, casi mística que tienen toda su obra. En la actualidad lo representan las galerías AGO Projects en Ciudad de México y Aalvo Gallery en su país natal, pero Triboli no sería quien es si no fuera por la influencia de su padre y de su abuelo, que trabajaban con las manos tal y como ahora hace él. Aun así, las creaciones del diseñador esconden una idea que merece ser destacada: “Me gusta resaltar los errores y los procesos en el resultado final”, cuenta a MANERA. 

Banco de madera de caoba, cera de carnaúba, y terciopelo. © Fernando Mendes.

Esto se aprecia claramente en las piezas que ha imaginado para sus Collection II y III, muebles recubiertos por una poética brutalidad que bailan entre lo rudimentario y la más alta sofisticación. “Al trabajar con mobiliario, es necesario resolver ciertos problemas de ergonomía, confort, durabilidad… Hay momentos en los que elijo no solucionar alguna cuestión en particular y en su lugar veo el error como algo que puede incorporarse a la obra”, explica el brasileño, y pone un ejemplo: “La cera con la que trabajo comienza a agrietarse cuando se seca. Podría solucionarlo añadiendo una más suave, pero me parece hermoso que cada inserción se agriete de una manera diferente”. Es así como logra que sus sillas, mesas o biombos tengan una pátina, una textura tan personal, auténtica e irrepetible. 

Lámpara de la colección Glória, diseñada con madera de caoba encerada y latón. © Fernando Mendes.

Marcas y formas que imprime Rafael Triboli en sus piezas. © Fernando Mendes.

Mesa en caoba, cera de carnaúba y bronce. © Fernando Mendes.

Con un toque de serendipia

La experimentación es otra de sus claves: “Mantengo una práctica constante en el estudio que no necesariamente tiene una meta o un objetivo final”, comparte. “Solo puedo pensar mientras creo”. Actualmente, la galería Aalvo Gallery de Sao Paulo acoge una exposición con sus últimas piezas, bajo el nombre de Glória. Es una muestra en la que explora más allá la brutalidad del material y su significado, una declaración de intenciones sobre la crudeza, que no es sinónimo de lo inacabado, sino de enfatizar lo que ya es inherente a la belleza del propio elemento. Algo que él llama “franqueza material”.

Parte de la nueva colección, Glória, recién presentada en Aalvo Gallery, en São Paulo. Foto: Fernando Mendes.

Triboli desarrolla su obra en Visual Manual, un estudio de arte del que es fundador y donde se crean sinergias, surgen colaboraciones entre creadores que comparten el mismo espacio. Así descubrió, por ejemplo, las posibilidades de la cera, que ha llegado a convertirse en una de sus firmas, y sigue aprendiendo, viviendo en eterno cambio. “Mis creaciones no terminan de evolucionar, y me gusta la sensación de estar en constante transformación”, concluye Triboli. “Al trabajar en una pieza, es difícil saber cuándo parar”. 

Silla Mahogany, con su respaldo en forma orgánica, en madera de caoba, cera y aceite de Tung. Foto: Fernando Mendes.

Retrato de Rafael Triboli en su taller. Foto: Guilherme Junqueira.

Biombo de la colección Bronze. Foto: Hugo Takemoto.