Fotografía: Maria Algara Regàs
Interiorismo: Quintana Partners

Allegra lleva la cocina tradicional italiana a la nueva fantasía art déco de Madrid

Quintana Partners firma el segundo restaurante del Grupo Isabella’s en la capital española, un italiano que se convierte en la discoteca perfecta para disfrutar de una velada clásica en torno a un piano de cola.

A veces no hay nada como una noche de las de antaño. De esas en las que la sala de fiestas no adora a un DJ sino a un gran piano de cola clásico. Disfrutar de una velada al estilo Café de la Ópera es posible en Madrid desde que Grupo Isabella’s ha abierto su segundo local en la capital, Allegra. Sentarse en una de sus mesas es cenar en el italiano más clásico de la ciudad y poder disfrutar posteriormente de una copa en torno al elegante piano. Una atmósfera imaginada y diseñada por los catalanes Quintana Partners.

El nuevo restaurante Allegra se encuentra en la Calle Velázquez 11. 

Quintana Partners tuvo que diseñar todo desde cero para conseguir la atmósfera art déco. Lámparas de techo vintage de latón y cristal de murano.

La entrada al baño, con geometrías que recuerdan al estilo orgánico de principios del XX, y una vidriera modernista. 

No es la primera vez que Grupo Isabella’s y Quintana Partners colaboran en un proyecto como este. Restaurantes de la cadena como Gala y Carmina y el hotel Llafranc llevan también la firma del dúo catalán. En Allegra, los diseñadores han querido viajar al Madrid de los años 20, a esa estética art déco tan característica de la ciudad: simetría, geometría, colores y materiales llamativos, además de una gran dosis de motivos naturalistas y orientales. 

El juego entre colores, tapices y motivos exóticos ha sido la clave de este proyecto. 

La elegancia del pasado

“El piano en el centro de la sala ha sido clave para lograr esa sensación de club nocturno cálido y de una fiesta más clásica, lejos de las discotecas de hoy en día”, cuentan desde Quintana Partners. El local era antes un banco de los años 70 así que, como era de esperar, los interioristas han tenido que crear de cero toda la atmósfera art déco a un nivel de detalle que, viéndola ahora, parece haber estado siempre ahí. Las cortinas, los espejos, las molduras de las paredes, el suelo enmoquetado o las doradas lámparas crean un conjunto elegante que logra no caer en lo kitsch, sino que descubre un ambiente refinado y exquisito a la altura de los platos que se sirven en Allegra.

El piano de cola se convierte en protagonista de la sala cuando el restaurante se convierte en discoteca.

Nada más entrar al local se percibe la teatralidad de Allegra. En el restaurante, las cortinas son de Dedar con remates de Houlès.

Ilusión fantasmagórica

Al entrar en el restaurante, es inevitable percibir una ligera sensación de fantasía y de surrealismo. Al fondo del local, por ejemplo, se puede llegar a una zona completamente distinta al resto donde el rojo y las fotografías de Fede Delibes transportan al comensal a un cuento de magia e ilusión. De hecho, los diseñadores se inspiraron en un libro de castillos ingleses para este pequeño rincón, donde las miradas de los retratados en las paredes parecen escuchar con atención todas las conversaciones de la sala. La moqueta con estampado de jirafa, diseñada por Quintana Partners, y el rojo que lo invade todo, terminan por hacer de este espacio el más encantado y clandestino del restaurante. 

Área con una filosofía más club con fotografías de Fede Delibes, bancos tapizados con motivos florales orientales y moqueta roja con estampado de jirafa de Quintana Partners.

El rojo, presente en casi toda la superficie de esta zona, hace de ella un espacio más íntimo y a la vez excéntrico.

En esencia, Allegra es un lugar para disfrutar de clásicos hits romanos como el Spicy Rigatoni Vodka, Zucchini Fritti, Alcachofa a la Romana, Ravioli de Ricotta o Espinaca con Mantequilla y Salvia, de la mano del chef Luca Mazzini. Quintana Partners no ha querido caer en el tópico del restaurante italiano, sino que los autores han representado el Madrid que acoge a Allegra. Aunque, si uno presta atención, observará que tampoco han perdido la oportunidad de homenajear a su tierra, la Costa Brava y a Salvador Dalí, mediante los tradicionales porrones de colores colocados bajo la barra del bar. 

La colaboración entre Grupo Isabella’s y Quintana Partners ha logrado recrear una atmósfera cautivadora, donde cada detalle ha sido cuidadosamente diseñado para evocar una sensación de nostalgia y elegancia. Solo hace falta el vestido Delphos de Fortuny ajustado a la cintura, un complemento llamativo y un zapato de tacón bajo para poder bailar al ritmo del piano tras la cena. En definitiva, Allegra es un oasis para aquellos que anhelan revivir la elegancia atemporal de antaño y disfrutar de una experiencia gastronómica inolvidable.

En el frente de la barra, los porrones de vidrio que Quintana Partners han colocado en honor a su tierra catalana.