Fotografía: Germán Saiz
Interiorismo: Febrero Studio

Ante la ausencia de luz, Febrero Studio abraza la oscuridad de este lujoso piso que ha rediseñado en Madrid

Con una atípica distribución, potenciando la sensación visual de amplitud y una apuesta acertada por los colores oscuros, el despacho ha concebido un refugio urbano más que perfecto para aislarse del frenético ritmo de la gran ciudad.

Cada vez son más los proyectos a los que se enfrentan Mercedes González Ballesteros y Jesús Díaz Osuna, sobre todo desde que este dúo sentó las bases de su archiconocido Febrero Studio. “Ahora andamos con dos hoteles, uno en Francia y el otro en Tenerife, un par de bodegas en el norte de España, edificios de apartamentos en el sur…”. Ambos lo dicen, además, habiendo terminado a día de hoy el que es su último proyecto de interiorismo hasta la fecha, un piso de casi 150 m2 en el barrio de Justicia de Madrid, a escasos metros de donde los interioristas tienen su sede y despacho principal en la capital española.

Tanto en portada como en esta imagen, vista del salón. Lámpara Tekiò de Santa & Cole, mesa de madera quemada a medida y sillas vintage sobre alfombra de Zara Home.

Otra vista del salón diseñado por Febrero Studio. Lámpara Tizio de Artemide sobre mesita obra de los interioristas. El cuadro de la pared es del dueño.

Para esta estancia común, los diseñadores optaron por un sillón de Zara Home, igual que la lámpara que la acompaña.

Butacas retapizadas vintage, igual que la mesita de la izquierda. Cuadro del cliente, pedestal de Zara Home y, sobre él, pata de una cama antigua comprada en El Rastro por el dueño de la vivienda.

Entre la cocina y el salón-comedor, en Febrero Studio instalaron esta mesita vintage de madera y pizarra, en la que descansa la lámpara Mushroom de HK Living junto a cuadros del propietario.

Sofá de Blasco en el salón.

Un cambio de concepto

Teniendo en cuenta la ubicación del inmueble en Madrid, altas eran las probabilidades de que la vivienda figurara en un edificio histórico. Y así fue. Cuando el dúo de Febrero Studio acudió a la primera visita, los dos vieron que la centenaria fachada se había preservado, aunque el interior venía renovado desde hace unos 10 años. El cliente, un argentino a quien los interioristas ya conocían, buscaba vivir en la ciudad durante largas temporadas, y pedía un poco de amplitud espacial. Lo cual era lógico. La propiedad que había adquirido se ceñía, como de costumbre en España, a las antiguas distribuciones ultra compartimentadas que respondían a las familias numerosas de antaño. 

“Él tan solo buscaba dos dormitorios con dos baños”, detallan en Febrero Studio. “Tampoco le importaba que la cocina fuese abierta y tuviera gran protagonismo”. Esto lo subrayan porque, en realidad, esa estancia es la que resuelve hoy prácticamente toda la distribución del apartamento. Trazando una solución a la que muchos se mostrarían reacios, los diseñadores conectaron la entrada principal a la casa con su cocina, conformando así un único espacio con una cortina que resulta clave. Es, en palabras de los autores, “la que permite ocultar la cocina si hay gente en casa, o abrirla y poder verla desde el otro extremo de la vivienda”.  

Perspectiva de la cocina ideada por Febrero Studio con taburetes de Zara Home y cortina de lino natural.

Otra vista de la cocina.

Detalle de los espejos que recubren la isla central.

Febrero Studio articuló la entrada a la vivienda a través de esta cocina.

Gran brillo en la oscuridad

Otro de los datos interesantes son las piezas vintage que se observan a lo largo del interiorismo. También destacan los accesorios que el propietario se trajo de Argentina, el sofá de la firma madrileña Blasco, los muebles y objetos adquiridos en Zara Home, luminarias a cargo de Santa & Cole. O incluso una mesa ideada por Febrero Studio que hace de centro en un salón teñido de tonalidades oscuras, como en el resto de la casa. Un detalle que no pasa desapercibido y para el que hay explicación: el piso al completo daba a un patio interior.

“De por sí no íbamos a conseguir que fuese luminoso, así que al dueño le propusimos abrazar la oscuridad que se nos venía dada”, explican los interioristas, señalando que con unos tonos así la idea era conseguir un ambiente de recogimiento. Por ejemplo, tal y como ahora ocurre en el dormitorio principal. Se trataba de una de las estancias con menos luz de todas, por lo que en el estudio reunieron su vestidor y baño en un mismo espacio, a la vez que añadieron varios espejos que potencian la sensación visual de amplitud espacial. “Esa es una de nuestras zonas favoritas de la casa”, concluyen. “También es de las más especiales por la altura de los techos, o las molduras tan limpias y modernas con las que ahora cuenta”.

Dormitorio principal con cabecero a medida y, de nuevo, lámpara Mushroom de HK Living.

Otra vista del dormitorio principal concebido por Febrero Studio. Lámpara Mushroom de HK Living sobre mesita de Zara Home.

Las venecianas del baño son de Panno, como en el resto de la vivienda. Aplique Sylvestrina de Santa & Cole.

Interior del baño-vestidor que acompaña el dormitorio de matrimonio con lavabo triangular.

Entrada al segundo dormitorio de esta casa diseñada por Febrero Studio. Cabecero a medida y mesita y lámpara de Zara Home. El cuadro es una lámina antigua enmarcada.

Interior del segundo baño con, de nuevo, aplique Sylvestrina de Santa & Cole.