Fotografía: Manolo Yllera / Estilismo: Alejandro Fernández Banegas
Arquitectura: José Duque / Interiorismo: Amaya de Toledo

El ‘coliving’ va más allá del low-cost: la prueba reside en este lujoso apartamento en el centro de Madrid

Colores a pinceladas, arte potente y rincones para relajarse y compartir. Así es el proyecto en la capital española que firman a cuatro manos, con destreza y visión, el arquitecto José Duque y la interiorista Amaya de Toledo.

Es un concepto diferente de casa: un proyecto de coliving pensado para que varias personas conecten en un espacio compartido y formen una comunidad, lo que nos obligó a pensar en muchos usuarios y muchas formas de vida, siempre teniendo en cuenta que la meta final era un refugio elegante y confortable”, comienza José Duque. Él es el arquitecto al frente del estudio Duke’s House en Madrid, artífice de esta obra. El apartamento, en la madrileña calle Zurbano, necesitaba ser adaptado a los requisitos de las clientas. “Son madre e hija y se dedican al sector inmobiliario; con esta vivienda querían ofrecer un producto de coliving exclusivo. Las ayudamos escogiendo el piso adecuado y se lo entregamos acabado. Así es como trabajamos”, cuenta él.

Retrato de José Duque. En portada, salón con cortinas de lino de Gancedo, dos butacas Round D.154.5 de Gio Ponti para Molteni & C, sillón noruego de los 60 y mesa danesa, ambos en Galería A. El sofá es el Adam de Marcel Wanders para Natuzzi con cojines de Rabadán.

Al fondo, aparador Malmö de Punt Mobles, en Espacio Betty, con lámpara Aida de Angelo Mangiarotti para Karakter, en Cassina, y escultura botánica de Daniel Salorio. La pared cuenta con óleo de Guillermo Pfaff, en Ehrhardt Flórez, y dcha., lámpara Weekend de Casa Josephine.

Escritorio de Torben Valeur, lámpara de Christian Dell y, dcha., butacas de Børge Mogensen, todo en MyNordics. Puf Soft Corners de Freya Tangelder para Cassina, sillón Couture de Natuzzi y alfombra de The Rug Company, en BSB. El acrílico es de Chidy Wayne. Las mesitas, librería y, en el centro de esta, obra de Daniel Verbis, todo en Concha Ortega.

Sillón Pacha de Pierre Paulin para Gubi, en Espacio Betty, y taburete Méribel de Charlotte Perriand, en Cassina. Detrás, aparador de pino Weekend de Casa Josephine con escultura de David Segarra, en Artfull Services, y flexo AS1C de Franco Albini en Molteni & C. En la pared, obra de Chidy Wayne.

Mesa de roble francesa y jarrón, en Concha Ortega. Sillas de Pierre Guariche de los 60, en Galería A, y lámpara Black Note Keys de Ramón Esteve para LZF Lamps, en Espacio Betty. Los óleos de la pared son de Carlos Pascual, en Gärna Art Gallery.

Durante la demolición, descubrieron la bóveda catalana del techo, que trataron y dejaron al descubierto. Obtuvieron un lienzo en blanco donde proyectar un amplio salón-comedor, una cocina, zonas de lectura, cuatro dormitorios en suite y dos baños de visita más zona de lavandería y el patio, que se encontraba abandonado y que ahora es un pequeño oasis central. Diseñaron una cocina y unos baños contemporáneos y neutros y escogieron una cerámica de gran formato para el suelo. “Buscábamos un interiorismo cómodo, funcional y tan sofisticado como sencillo, enfocado a un cliente muy especial al que le apasiona la lectura, la decoración y el arte”. Amaya de Toledo, la interiorista a la que encargaron la decoración del coliving, bordó sus deseos.

Digno de observar durante horas

“El espacio vacío era muy atractivo: amplio, blanco y luminoso. Invitaba a crear. Empecé confeccionando cortinas de un grueso lino, diseñé los cabeceros y dos confortables sofás. En el salón propuse dos ambientes delimitados por alfombras. Me interesa ir más allá de una estética, crear la atmósfera”, dice Amaya. Con madera, terciopelo, cuero curtido y lino ha logrado la calidez, la espontaneidad con la mezcla de muebles y el punto cool con el color. “La casa pedía romper el blanco. Manejo el color de manera intuitiva, me gustan los tonos de la tierra porque tienen más matices que los chillones, y estos los dispongo a modo de pinceladas. Aquí hay ocre, curry, rosa salmón, azul índigo, verde agua, rojo ladrillo…”.

La cocina de este coliving viene con encimeras de Dekton y pared con azulejo efecto relieve de la colección Costa Nova de Nais.

Rincón de relax con sofá por Amaya de Toledo con terciopelo de Lantero & Lantero, cojines de Rue Vintage 74, mesa en Mortex de Duke’s House, silla Leggera de Gio Ponti, en Cassina, lámpara de Poul Henningsen de los 60, en MyNordics. Y, en la pared, obra de David Segarra en Artfull Services.

El patio, donde se aprecia la arquitectura del edificio, dispone de mesa Kabi de Treku y Soft de Muuto, en Espacio Betty, y escultura de Lars Zech en madera de arce, en Gärna Art Gallery.

Sala de lectura de este apartamento de coliving junto al patio con pintura de Antonio Ballester Moreno, en Galería Orellana-5.

Amaya de Toledo colgó un terciopelo de Gastón y Daniela como cabecero. Mesillas años 50 y, en la pared, grabado de Palazuelo, todo en Concha Ortega. Colcha de Pepe Peñalver y edredón, manta y cojines, en Pez. Delante, butaca Elena de Helena Rohner para Rabadán, jarrón Post Scriptum de Formafantasma para Cassina y mesa Tung de J. Astbury para &Tradition, en Espacio Betty.

Uno de los dormitorios que pueden verse (y disfrutarse) en este proyecto de coliving madrileño.

Después buscó piezas de autor del XX “raras y sorprendentes” y las mezcló con muebles icónicos de Ponti, Paulin o Perriand, diseño más contemporáneo y cerámica artesanal. Las obras artísticas son numerosas. Hay grandes del arte español (Palazuelo, Juan Barjola) y contemporáneos gracias a la especial selección de Artfull Services. “Los textiles cobran protagonismo en los dormitorios, sobre todo con la tela roja de Gastón y Daniela que cuelga de uno de ellos, como un telón. Para mí la decoración tiene mucho de teatral”, sonríe Amaya.

“Este coliving es uno de los proyectos que nos ha requerido mayor atención por su complejidad. Estamos contentísimos con el resultado, ya que hemos logrado incluir todas las patas del estudio: asesoría inmobiliaria, diseño, reforma, interiorismo y arte. Ahora estamos poniendo en práctica la experiencia adquirida aquí en una casa de huéspedes de 800 m2 en colaboración con Cruz Roja y Catering CCSS”, concluye Duque.

Uno de los baños de este proyecto de coliving con taburete de Philipp Mainzer, en Espacio Betty, y toalla, plato de mármol y jarrón, en Pez. Bañera diseñada por Duke’s House.