Fotografía: BCDF Studio
Interiorismo: Batiik Studio

Batiik Studio diseña esta galería y mini hotel donde el arte y el descanso se funden sin tapujos

Así es el oasis íntimo en el corazón de París en el que la belleza de los materiales naturales y las sinuosas curvas inspiran a soñar con el verano, el reposo y las obras que visten el lugar. 

Ambroise es uno de esos proyectos que conforman su propio ecosistema único e irrepetible, incluso en una ciudad como París. Y no porque la capital francesa no merezca una pieza tan especial como esta, sino porque su interior evoca una localización más veraniega, apaciguada o mediterránea, dentro de una ciudad bulliciosa y rebosante. Rebecca Benichou y Florence Jallet, de Batiik Studio, han sido las encargadas de transformar este dúplex en un pequeñísimo hotel y galería de arte donde poder vivir y disfrutar de las obras de arte al unísono.

En el salón, sofá Neowall de Living Divani y mesa de centro de Christophe Delcourt. En el suelo, diseño de Batiik Studio hecho con baldosas artesanales italianas en losa de hormigón. 

El interiorismo del espacio tiene la función de acompañar el arte que se expone. El proyecto fue encargado por la galería Amélie Maison d’Art. 

Acompañando al arte

El concepto del proyecto Ambroise es uno muy concreto: “Poder dormir en un hotel rodeado del arte que potencialmente podemos comprar”, explican Rebecca y Florence. Para ello, cada estancia en el apartamento debía ser real, una cocina, un salón, un comedor y, claro está, también dos suites. Todo, teniendo en cuenta que no se podía hacer sombra a las obras de arte que se exponen entre sus cuatro paredes a disposición de los huéspedes. 

La peculiaridad de este espacio reside justamente en el tratamiento de las paredes, el suelo y los objetos que aportan valor al entorno. Como ya se ha mencionado, quizás el mayor reto al que se ha enfrentado Batiik Studio sea el de proponer una arquitectura original que no primara sobre las obras, sino que las acompañara. De ahí también que la elección de cada elemento haya sido una decisión muy premeditada. “Preferimos trabajar con materias primas como el mármol, el travertino, el hormigón y la madera en lugar de con colores o formas complejas”, destacan.

Mesa de comedor hecha con sobre de madera de nogal y patas de Yasmin Bawa. Colgando del techo, lámpara diseñada por Yasmin Bawa también. 

Una de las suites con mesilla de noche y cabezal de hormigón.

En la otra suite, mismo diseño de cabezal chapado con madera. 

La magia de la mezcla

El interior de Ambroise es el resultado de la perfecta combinación entre influencias de mediados del siglo XX y las corrientes creativas más modernas. Quizás un gran ejemplo de esta fusión sea la espectacular mesa del comedor con un sobre de madera de forma orgánica que reposa sobre tres patas de la artista Yasmin Bawa. De la misma manera, destacan los dos cabezales ondulantes en las habitaciones, uno chapado en madera y otro creado a base de hormigón por un carpintero que ha colaborado con el estudio. En el suelo, por su parte, se puede apreciar un trazado diseñado con baldosas a medida selladas en una losa de hormigón. En definitiva, todo un engranaje para potenciar el valor artístico del espacio.

Ducha de diseño circular hecha a base de resina, en una de las suites

Baño creado con una combinación de distintos mármoles y madera de nogal. 

Un segundo baño, con bañera de resina y mármol.

Para Rebecca y Florence, el mayor aprendizaje que se llevan de esta obra es, de hecho, la creación del suelo con pequeños patrones gráficos. “Es algo que nos ha convencido sobre la idea de que siempre debemos arriesgarnos con un elemento de audacia en nuestros proyectos”. Ambroise es un universo donde los distintos materiales, formas y estilos no tienen miedo a convivir en un mismo espacio, y eso da como resultado una armonía ecléctica que contagia arte, descanso, dinamismo y alegría. 

En la cocina, mueble isla en madera de nogal, y sobre ella, lámpara diseñada por Bling Studio. 

De nuevo en el baño, silla y lámpara de The Socialite Family. 

Detalle de la obra de Yasmin Bawa que sirve de pata para la mesa de comedor. 

Así es el patrón curvo que se puede encontrar tanto en el cabezal de hormigón de una suite como en la imagen, en este caso hecho de madera de nogal.