Desde la calidez y la modernidad decorativa, Blasco Canevari ha resuelto este piso barcelonés de tan solo 60 m2

Fotografía: Javi Dardo
Interiorismo: Blasco Canevari

La pequeña vivienda que el dúo acaba de diseñar en la capital catalana demuestra estancia por estancia su enorme talento. El resultado, sereno y engamado, no puede ser más apetecible.

La palabra que mejor define a esta vivienda es acogedora”, comienzan Roberto T. Blasco y Juan Canevari, arquitectos al frente del estudio Blasco Canevari con sede en Barcelona. Lo suyo son los interiores amables y contemporáneos, como esta casa en Poble Sec, a los pies de Montjuic. “Es un barrio que, a pesar de ser de los más antiguos, no pierde su vitalidad y cada vez más jóvenes buscan vivir aquí. Tiene acceso inmediato a grandes zonas verdes y las mejores vistas de la ciudad”, prosiguen. Se trata de un apartamento de 60 metros cuadrados distribuidos en salón-comedor con cocina comunicada, baño y dormitorio que, gracias a una gran abertura, permite una integración total de las estancias. Y es que, a pesar de las dimensiones reducidas, aquí predominan la fluidez (con naturalidad) y la calma (que no aburrimiento) decorativa.

El salón viene acompañado por sofá hecho a medida y con un diseño de Blasco Canevari. Delante, mesa de centro en mármol Guatemala y metal de Tikamoon. Alfombra y cojines de Zara Home. En portada, rincón de la casa con aplique cerámico realizado por Andrea Castells, jarrón comprado en Marruecos y taburete de Zara Home.

Retrato de los fundadores del estudio, Juan Canevari y Roberto T. Blasco, a la izquierda y derecha respectivamente. Foto: Víctor Santiago.

Comedor con sillas de Kave Home, lámpara de rafia de La Redoute Interieurs y mantel de lino natural comprado en Mestizo.

Su gran valor

“Lo que más impacta al entrar es la gran cantidad de luz que entra por sus cinco balcones, ya que está situado en una quinta planta y en esquina. Cuando lo visitamos, no se encontraba en mal estado pero tenía muchas particiones que impedían aprovechar todo su potencial, así que hicimos una reforma total. Buscábamos un espacio continuo, que se articularía principalmente a través del mobiliario y la cocina”. También lo han logrado usando una paleta neutra y materiales sencillos, naturales y repetidos en las diferentes habitaciones, como el lino, la rafia o la madera, la gran protagonista. “Está pensado para que se disfrute como una gran área común y diáfana. Los dueños querían un lugar para pasar buenos momentos con amigos. Y al ser pequeño, esta idea representaba un desafío a nivel de diseño”, cuenta la pareja.

De ahí que la decisión de colocar una isla en la cocina de buen tamaño no sea casual y busque generar “un lugar en donde cocinar cómodamente, claro. Pero también charlar, tomar una copa de vino, etc.”, explican. Es precisamente la cocina, que puede verse desde todos los rincones, el corazón de la casa, y el elemento clave articulador del proyecto de Blasco Canevari. “Desde un primer momento entendimos que, si lográbamos dotar de importancia a esta estancia, el resto del interiorismo se acoplaría, logrando el objetivo buscado”. En ella, han combinado la madera en frentes y armarios con isla y encimera en un porcelánico efecto mármol de colores blancos y marrones con toques dorados. Del otro lado de una gran puerta corredera se encuentra el dormitorio, que habla el mismo idioma decorativo.

La cocina destaca por sus sutiles cambios de beige y los juegos entre distintas maderas. Además, sus muebles bajos y armarios están tintados en un suave color cedro, mientras que los muebles altos y los laterales de la isla están lacados en un beige muy clarito. Los taburetes son de Zara Home.

La encimera está realizada en el porcelánico Calacatta Macchia Vecchia de Abkstone. Tablas de cortar y menaje, de Zara Home.

Lámparas hechas a mano por la ceramista Andrea Castells y cortinas de lino de Les Créations de la Maison, en Grupo Lamadrid. Los electrodomésticos son de Whirlpool y los jarrones, de nuevo, de Zara Home.

Otra vista de la cocina con grifería de Rovira.

Atmósfera envolvente

“Una de las decisiones más importantes fue la de recuperar la volta catalana y su puesta en valor, como un simple guiño a la arquitectura local, y eligiendo un color blanco para brindar una sensación de amplitud a todo el salón”. Una de las máximas decorativas es la calidez. Las paredes vienen en un tono beige muy suave “que varía a lo largo del día, al ritmo de entrada de la luz”, y todo el suelo es de roble natural, contribuyendo a la armonía a la vez que resulta acogedor. Han colocado cortinas de lino en los cinco balcones y unos toques de rafia aquí y allá. “El roble hace que el resto de maderas resalten. Es lo que más hemos utilizado, sobre todo en color nogal. Se encuentra presente en todas las habitaciones y es el nexo conector de toda la materialidad del proyecto”, continúan.

En Blasco Canevari citan un ejemplo. “En el dormitorio, un cabecero realizado en madera y rafia combina con las puertas de armario fabricadas a medida con los mismos materiales. A su vez, de rafia es la lámpara del comedor. La coherencia de la vivienda busca ser total”. Respecto al mobiliario, han seleccionado piezas funcionales, atemporales, engamadas y con algo de textura. “Nuestra preferida es el sofá, hecho a medida especialmente para aportar escala al mismo tiempo que confort y comodidad a la sala de estar”, aseguran. “Este proyecto para nosotros tiene un gran significado, ya que es el primero bajo nuestro propio sello. Habla de nuestra vocación por los detalles y la importancia que tiene la materialidad en nuestras obras”, dicen mientras trabajan en viviendas por España y un hotel, un restaurante y unas oficinas en Barcelona.

El dormitorio sigue las pautas del proyecto: colores neutros, serenidad y fibras naturales, como la rafia de Pierre Frey aplicada al cabecero y en las puertas del armario. Lámpara Cesta de Miguel Milá para Santa & Cole, banco descalzador de Zara Home, igual que la ropa de cama, y cortinas de lino de Les Créations de la Maison, en Grupo Lamadrid.

A la habitación, Blasco Canevari le ha añadido un guiño pop usando la colección Componibili de Kartell a modo de mesitas de noche.

Frente a la cama, y como un gran lienzo dorado, el armario forrado en la misma rafia de Pierre Frey del cabecero y tiradores en latón. Es un diseño de Blasco Canevari.

En el baño, la madera se combina con un alicatado en verde botella. Azulejos artesanales seleccionados en Azul Acocsa, lavabo en mármol Calacatta y grifería de Tres.

El nicho de la ducha también se ha ideado en Calacatta.