Arquitectura: Estudio 5 Arquitectura Interiorismo: Dimore Studio

Casa Habita, la joya de Jalisco

Casa Habita, en Guadalajara, es una antigua casa colonial reconvertida a hotel con guiños a la historia del diseño mexicano, al art-déco y a un tropicalismo bien entendido.

En uno de los barrios con más solera de Guadalajara, la segunda ciudad más poblada de México, se ubica Casa Habita, la niña mimada del Grupo Habita, cadena de hoteles boutique entre los que destacan Condesa DF u Hotel Escondido, en la zona costera. Con la peculiaridad de que su núcleo oculta una casa colonial, los espacios se caracterizan por fuertes reminiscencias art-decó, referencias al diseño de los años 30 y 40, y un profuso alarde de tropicalismo bien entendido.

Imperdible degustar cualquiera de sus especialidades en cócteles en la terraza de la azotea junto a una piscina exterior.

Situado en el popular vecindario de Zona Minerva, al oeste del Centro Histórico, la torre de hormigón y cristal de nueva construcción, obra de los jaliscienses Estudio 5 Arquitectura, alberga las habitaciones. La casa diseñada en los años 40’s, donde se encuentran el restaurante, lobby y bar del hotel, se une a este anexo contemporáneo sin perder un ápice de su esencia. El proyecto de interiorismo es obra y gracia del dúo ítalo-americano ‘Dimore Studio’, artífices de la transformación de la antigua edificación de Guadalajara en un moderno hotel que mezcla alto diseño con artesanía local y cierto aire nostálgico. Fundado en Milán en 2003 por Britt Moran y Emiliano Salci, este estudio de arquitectura abarca proyectos residenciales, comerciales y de hostelería, además de producir diseños de mobiliario, textiles e iluminación. Moran, ex diseñador gráfico nacido en Carolina del Norte, y Salci, ex director artístico de Cappellini y proveniente de la Toscana, son el tándem perfecto. Ellos mismos se definen como narradores de historias. “Una yuxtaposición de contextos, espacios y elementos que evocan emociones. Una narrativa no lineal que difumina nostalgia, sensaciones presentes y esperanzas”.

La paleta de colores (celeste, blanco, verde césped o gris) está influenciada por el famoso arquitecto Luis Barragán, originario de la zona. 

Mezclas rupturistas y opulencia decorativa a través de elementos como el terciopelo y el mármol otorgan a Casa Habita su sello distintivo.

En Casa Habita vuelven a tirar del sello propio Dimore mediante mezclas rupturistas y opulencia decorativa a través de elementos como el terciopelo y el mármol. El proyecto inicial consistió en eliminar la mayor parte de las separaciones primitivas para facilitar el tránsito de los de los huéspedes dotando a cada espacio de personalidad propia mediante una cuidada amalgama de piezas. 

Así pues, localización y diseño se articulan como los dos ingredientes principales de Casa Habita. Numerosos muebles y accesorios diseñados exclusivamente para el hotel combinan las referencias de la tradición local con el mobiliario más novedoso de la colección de Dimore Studio Progetto Non Finito y elementos de diseño patrimonial, incluyendo piezas como el reloj de Pietro Chiesa del restaurante, las lámparas de Gio Ponti para FontanaArte que cuelgan en los baños o los apliques de Pierre Chareau. También podemos encontrar sillas by Ezio Longhi for ELAM, 1958 o las icónicas sillas Hermés.

 

La luz se ha amplificado con grandes ventanales de vidrio en todo el edificio que parece oculto en un aparente descuidado jardín.

Las habitaciones simplistas y de estilo funcional se caracterizan por el uso de los materiales y textiles de la zona. Con una sorprendente practicidad, encontramos puertas correderas que multiplican el espacio o mobiliario con doble utilidad, como un enorme cabecero de cama en tonos verdes que hace a la vez de armario. La luz se ha amplificado con grandes ventanales de vidrio en todo el edificio que parece oculto en un aparente descuidado jardín.

Destacan los aseos con dibujos geométricos de hierro en las puertas a lo Mondrian y suelos de mármol de Carrara. La paleta de colores (celeste, blanco, verde césped o gris) está influenciada por el famoso arquitecto Luis Barragán, originario de la zona. Un total de 37 habitaciones, un spa, terraza, un salón de eventos, una barbería, una tienda de comida orgánica y un restaurante, complementan el proyecto.

A través del Patio Bar ambos espacios mantienen la armonía. Imperdible degustar cualquiera de sus especialidades en cócteles en la terraza de la azotea junto a una piscina exterior con vistas a una animada ciudad que rara vez es tentada por la industria turística. 

La estancia que recibe a los visitantes de Casa Habita.

LA HISTORIA DE LA COLONIA 

A finales del siglo XIX, los barrios dieron paso a las colonias hacia donde se desplazaban las clases altas de la ciudad. Una de las primeras en formarse fue Lafayette, la primera catalogada como “higiénica” (con servicios de agua y luz). Se creó bajo una visión europea, con espacios arbolados, casas luminosas e influencia arquitectónica francesa. Estos núcleos de población privilegiada lograron expandirse más allá del centro histórico sin olvidar que muchos de ellos fueron construidos por reputados arquitectos como Julio de la Peña o Luis Barragán. Este último se convertiría en uno de los más prolíficos arquitectos en la historia de México, acreedor al premio Pritzker en 1980.

En la actualidad esta parte de Guadalajara alberga una interesante propuesta gastronómica y de compras. Desde el hotel se puede caminar a tiendas y restaurantes. Entre ellos, La panga del impostor o Casa Bruna. A espaldas del hotel se encuentra la tienda de las diseñadoras Julia y Renata, una concept store de productos de diseño mexicano, Albergue Transistorio.

Para finalizar, los domingos puedes pasear o tomar una de las bicicletas del hotel para visitar el Mercado de Pulgas local en Avenida México y conseguir que tu experiencia sea aún más completa.