Así es ‘Casa Piana’ al sur de Italia: un retiro monacal para descubrir la Puglia entre iconos del diseño

Fotografía: Santa Living
Interiorismo: Studio Palomba Serafini

Inspirada en la nostalgia de su dueño y construida de forma sencilla, con materiales locales y una cuidada selección de piezas, esta vivienda de vacaciones se ha convertido en el nuevo place to be en el tacón de la bota italiana.

A las afueras del centro histórico de Nardò, en Salento, Puglia, uno de esos lugares típicamente italianos donde el ritmo es más lento y la vida más placentera, emerge Casa Piana. Lo hace alejada del bullicio y el turismo de esta región sureña, como un nido doméstico, una especie de refugio que Alessio Manca, su dueño y también socio de Masseria Moroseta, encontró al buscar en su tierra natal para reencontrarse con sus raíces y establecerse en 2018 tras su larga estancia en Londres. Así surgió este proyecto de interiorismo, una casa de vacaciones diseñada por el estudio Palomba Serafini donde reinan la artesanía y la tranquilidad absoluta.

Tanto en portada como en esta imagen, el salón con sofá de Gervasoni, lámpara de pie Daphine de Lumina, cerámica de Amoraw, lamparita de sobremesa de Hay, butaca de piel de Zara Home, baldas en la pared de madera de Frama y lámpara Taccia de Flos.

Vista de la terraza de Casa Piana, donde la madera natural, la cerámica imperfecta y la luz son las protagonistas.

Ubicado en un rincón del salón, en la pared, candelabro de Frama.

Perteneciente a toda época

Renovada pero con alma antigua y encanto de vieja, la vivienda combina espíritu artístico y lúdico con paz y atemporalidad. “Es un interior cuidadosamente diseñado para acoger hasta a cuatro personas, donde disfrutar de la serenidad y la sencillez”, dice Alessio. La luz natural es la absoluta protagonista de esta casa distribuida en dos plantas, con paredes acabadas en cal blanca y suelos de piedra. En el primer piso, un gran salón con tragaluz actúa como centro entre los dos dormitorios, que presentan ambos un aspecto deliberadamente limpio y minimalista. En este mismo nivel se encuentra el baño, grande y con bóveda de cañón, perfecto para relajarse.

Pero en Casa Piana, la guinda del pastel es la planta superior, la cual prácticamente representa una extensión de la zona de estar al aire libre. Palomba Serafini diseñó una cocina encerrada en una estructura de vidrio y cristal y, a continuación, todo culmina en la terraza, alrededor de una mesa bajo el cielo de la Puglia enmarcada por impresionantes vistas de Nardò. “Me enamoraron los espacios generosos, una inusual ventana angular, las antiguas bóvedas de margherita y la terraza con vistas a los tejados”, recuerda Alessio. Para la restauración, respetuosa y medida, quería preservar los elementos originales, buscaba un enfoque moderno y poco convencional pero con mucho respeto por la estructura y el contexto existentes.

Ciñéndose al enclave

La decisión de recurrir a Studio Palomba Serafini se produjo de forma espontánea, pero el primer encuentro fue decisivo. “La visión de Ludovica y Roberto era clara, concreta y perfectamente alineada con la mía”, explica. Enfatizando el equilibrio entre espacios acogedores y privados, muchísima iluminación natural y una paleta de colores neutra que rinde homenaje al uso icónico de la cal blanca de la arquitectura de la zona, Casa Piana combina una estética contemporánea con una fuerte conexión con el patrimonio y el entorno locales. Los acabados en bruto se dejaron intencionadamente para recordar la historia de la vivienda y los materiales se eligieron locales y de kilómetro cero, como el suelo de terrazo, por ejemplo.

Palomba Serafini diseñó una cocina encerrada en una estructura de vidrio y cristal rodeada por cortinas que dejan pasar el aire y el sol cálidos.

A lo largo de la cocina, todas las piezas, tanto mobiliario como objetos decorativos, utensilios y accesorios, proceden de mercados de antigüedades locales.

Otra vista de la terraza de una de las nuevas casas urbanas para descubrir el corazón de Puglia.

El dormitorio pequeño de Casa Piana sigue la misma estética neutra y natural que persigue el proyecto entero.

El baño resulta un impresionante espacio con bóveda de cañón, bañera de obra y lavabo exento, toallas de Frama, cerámica antigua y grifería de Bongio.

Puro diseño europeo

Después, Alessio seleccionó poco y sencillo mobiliario, tan solo el esencial. Hoy destaca la madera natural, la cerámica imperfecta, las alfombras de fibra, plantas y textiles de lino blanco o arena, de cara a garantizar la comodidad física y visual de los huéspedes, manteniendo al mismo tiempo una sensación de amplitud y fluidez. Como si el aire corriera en cada estancia. Las lámparas son de Flos, algunos muebles del estudio de diseño Frama de Copenhague y muchas antigüedades que proceden de mercadillos cercanos. Hay pinturas del artista portugués Dylan Silva, lienzos del chino Xiao Zhiyu y varias fotografías.

“Soy muy exigente con la iluminación, y además de la luz natural, la elección de las lámparas ha sido fundamental. Todas ellas, como la Flos Taccia o la Flos Toio, son piezas que amo especialmente. El sofá Gervasoni también es sin duda un elemento clave en la decoración”, remata Alessio, que actualmente está trabajando en un nuevo proyecto llamado Burro, una cafetería situada en la localidad vecina de Ostuni que “encarna un concepto de cocina atemporal y refleja mi pasión por crear espacios que resuenen tanto entre los lugareños como entre los visitantes”. Solo queda esperar.

Uno de los dormitorios, acompañado por lamparita de Artemide y jarrones de Amoraw.

Retrato de Alessio Manca, director de Casa Piana y Moroseta Homes. Sofá de Gervasoni.

Vista de las escaleras con la colección de cerámica del dueño.

Otro de los baños de Casa Piana.

Detalle de los complementos artesanales con los que cuenta uno de los baños.