Fotografía: Daniel Schäfer
Interiorismo: Dovain Studio

Colorido refugio en Lisboa: la ópera prima en clave pop de Dovain Studio

Sergio Prieto, al mando de este despacho de interiorismo, reformó su casa en Lisboa mezclando el pasado con el futuro. Color, formas y vistas suponen las claves del que ha sido el primer proyecto al completo del diseñador.

La compró por la vista. “Desde aquí se puede ver Lisboa de diferentes formas y colores según el momento del día. A veces, el río Tajo brilla tanto que parece una manta de diamantes. La estatua de Cristo Rey y el puente 25 de Abril se aprecian al fondo, como si estuvieran controlando la ciudad. Además, junto a una ventana había una pequeña silla y un teléfono, y me gustaba imaginar que la antigua dueña pasó horas hablando con sus amigas mientras contemplaba semejante paisaje”, comienza el diseñador Sergio Prieto, fundador de Dovain Studio.

Comedor con mesa vintage Tulip en la Feira da Ladra y sillas Meco de Dovain Studio. En portada, el salón con sofá de Sergio Prieto, mesa de mármol Estremoz con nudo de cerámica de la artista Ana Rod, jarrón años 60 y escultura de Demaneirasque. A la izq., puf naranja de Area Store y lamparita Ice Cream de Lladró.

Retrato del interiorista en el segundo dormitorio. Butaca Rohe diseñada por él, pared pintada también por él, espejo con flecos de H&M Home, pequeña ilustración de Albert Madaula y lámpara gigante de Tosco Studio.

Otra vista del salón, acompañado por lámpara Space de Dovain Studio. Sobre el sofá, cojines de Élitis y Alan Louis. Alfombra Spatial Placement de The Blue Boy, en la pared obras pintadas por Sergio y, al frente, butaca de cemento amarillo realizada a mano por Tosco Studio. Las cortinas son de lino rojo de Aldeco.

Este es su primer proyecto integral, pero quién lo diría. Ha conseguido dominar como un veterano las arriesgadas combinaciones de color y la mezcla de objetos, estilos y épocas, que hacen que fluya una energía particular en el espacio, alegre pero maduro. Su impronta escultórica y su fuerte acento cromático, así como su mezcla de clásico y contemporáneo, están presentes. El piso está en el centro de la capital portuguesa, donde Sergio lleva viviendo ya seis años. “Mi novio y yo estábamos buscando algo en esta zona histórica y mágica, un barrio antiguo, burgués y artístico, con pavos reales sueltos por las calles y jacarandas que las inundan de lila”, prosigue. “El contraste de la luz y los tonos de las fachadas es impresionante”.

Gran economía del espacio

El apartamento, de 77 metros cuadrados, se distribuye en salón-comedor con tres ventanales, cocina, dormitorio con baño en suite y vestidor, un segundo dormitorio y otro baño. Para aprovechar la vista y la fluidez, las estancias tienen entrada directa desde el salón y no hay puertas, e incluso es posible ducharse disfrutando de la panorámica. La casa no estaba en buen estado, había sufrido una mala reforma en los años 70, así que desde Dovain Studio decidieron renovar todo. Elevaron la abertura de las puertas, originalmente altas, típicas del estilo pombalino, para devolver su elegancia clásica al edificio.

Al fondo del comedor, en el nicho, pieza de cerámica de Ana Rod y a su izda., armarito verde Hällan de Ikea con lámpara Space también del diseñador.

Comedor con espejo de los años 20 en pan de oro de un palacio de Lisboa. Al fondo, el segundo dormitorio con butaca Rohe de Sergio Prieto para Dovain Studio en terciopelo y latón.

Restauraron las molduras, instalaron parquet y proyectaron una cocina sencilla en blanco roto con muebles en laca y fresno, un diseño ultra moderno y con un punto divertido. Amarillos, rosas, rojos, azules y verdes junto a terciopelos, cemento, loza, metales dorados y alguna madera. “Quise crear un equilibrio entre una casa pombalina de 1937 y mi propio ADN, una mezcla que hablase por sí sola. El color y la luz fueron muy importantes, siempre busqué conectar el interior con el exterior. Elegí las cortinas del salón en lino rojizo para combinarlas con el color del puente y contrastarlas con el azul del cielo. Buscaba crear sensaciones, plasmar mi personalidad en la vivienda, y hacer que los demás pudieran sentirla”, explica Sergio.

Cocina con jarrones de Area Store y tinta china sobre papel antiguo de Sergio Prieto.

Parte central de la cocina con papel pintado vegetal, encimera de cuarzo, grifo cromado de Bruma y lámpara de cemento de Tosco Studio.

Una vez más en la cocina, revestimiento de azulejos de Cinca, tostadora de Smeg y exprimidor de Philippe Starck para Alessi.

Más personal, imposible

Parte del mobiliario es de su firma Dovain Studio, realizada por pequeños talleres y artesanos en Portugal. Hay hallazgos del mercadillo Feira da Ladra y creaciones de compañeros de profesión como Tosco Studio, The Blue Boy o cerámicas de Ana Rod. Además de sus diseños, también lucen sus cuadros (Sergio empezó su trayectoria en la pintura). “Probablemente mi pieza preferida es uno de mis lienzos del salón, a la izquierda encima del sofá. Es parte de la colección Introspectiva, y es la que mejor representa los tonos y siluetas que están en mi cabeza. Dejé un trocito de mi alma en sus tintas”.

Entre artística y 100% personal, la casa es su mejor obra hasta hoy. “Habla de mí, de mi percepción del color, las formas y texturas. Me ha ayudado a crecer y a encontrar otros modos de expresión. Gracias a ella han surgido clientes buscando la misma energía para ellos en diferentes puntos de la península”, remata. Ahora se marchan de la capital para instalarse en Viana do Castelo, junto al mar y la montaña al norte del país. Prieto compaginó esta reforma con su nueva colección, que salió en primavera, a la vez que colaboró (y sigue haciéndolo) con una de las mejores marcas italianas de mobiliario, según asegura y concluye él.

Un revestimiento de Orac Decor hace de cabecero en el dormitorio. Lienzo de la colección Introspectiva 2020 de Sergio Prieto, cajoneras Alex de Ikea como mesillas de noche, flexos rojos de un mercadillo portugués y colcha de Paris em Lisboa.

Nueva perspectiva del dormitorio. Un arco con cortina en lino cobrizo de Aldeco conduce al vestidor y baño en suite.

Baño revestido en cerámica de Aleluia, grifería y ducha doradas de Grohe y lavabo de Roca. Taburete azul de Tosco Studio y escultura de cuerpo femenino de Sergio Prieto. “Fue diseñado buscando el equilibrio entre líneas rectas y formas redondeadas”, explica.

Vista del salón con silla H de Sergio Prieto para Dovain Studio tapizada en terciopelo de Pierre Frey. Las cortinas burdeos de Aldeco conectan el interior con el color del puente 25 de Abril. Desde la ventana, la increíble vista de Lisboa con el río Tajo.