Dawid Konieczny, arquitecto: “Para este apartamento de Varsovia quise llevar el alma de los 70 a nuestros días”

Fotografía: ONI Studio
Interiorismo: Dawid Konieczny

La capital polaca da la bienvenida a un estudio de tan solo 33 m2 inspirado en el estilo mid-century. Con aires chic y retro, su autor ha creado una atmósfera que no pasa desapercibida.

Es un barrio en pleno desarrollo. “Un nuevo lugar para estar, con muchas inversiones, aperturas y restaurantes geniales muy cerca del río. Además, el gobierno va a terminar en esta zona un nuevo puente peatonal para esta primavera”, comienza el arquitecto polaco Dawid Konieczny. Con su estilo preciosista y magnético, acaba de entregar por aquí, en el distrito llamado Praga Norte de Varsovia, su último proyecto: el interiorismo de un estudio de tan solo 33 metros cuadrados situado en el primer piso de un edificio de 1900 que antiguamente era una fábrica. “El desarrollo de la industria en el margen derecho del río Vístula se remonta a finales de los años 60 y 70 y está relacionado con la construcción de infraestructura ferroviaria”.

Tanto en portada como en esta imagen, el comedor con mesa Luca en roble barnizado de Dawid Konieczny Collection, sillas Casala de los años 70 recuperadas, lámpara del diseñador danés Lyskær Belysning, jarrón de Grôpk Ceramics y pintura de Tomek Opaliński.

El pasillo de entrada está forrado con paneles de madera fabricados en roble tintado que esconden almacenaje y también el cuarto de baño.

Retrato de Dawid Konieczny.

Perspectiva de una de las últimas casas urbanas diseñadas por el polaco.

El autor continúa. “Este barrio se caracteriza por una arquitectura industrial utilitaria típica de la época, con ladrillo macizo, hierro fundido y fachadas acabadas en chapa. También se han conservado muchas tenement houses, a diferencia de otras partes de la ciudad donde la mayoría fueron derruidas durante la Segunda Guerra Mundial”. En este contexto Dawid Konieczny ha levantado un interior que es de todo menos industrial. Asegura que el tamaño de la vivienda fue un auténtico desafío. “Pero todo lo que tiene de pequeña también lo tiene de alta, sus techos son de 3,5 metros y eso me resultó muy interesante. Además, era una casa para mi mejor amigo, un fotógrafo de moda afincado en París”.

Con ecos a una suite de hotel

La idea era, según él, crear un espacio elegante con un toque vintage. “Un apartamento cálido con el espíritu moderno del estilo mid-century, que contuviera mucha madera y una selección exquisita de piezas acorde (y en las proporciones adecuadas), como las lámparas antiguas que yo mismo colecciono o las sillas Casala. Todo, mezclado con diseños propios”, informa. “Resumiendo, quería expresar el alma de los años 70 llevada a nuestros días y replicar la atmósfera de una sofisticada habitación de hotel”. La entrada al piso ya advierte de lo que viene. Es un impresionante pasillo forrado entero en roble oscuro que incorpora la puerta principal y armarios de suelo a techo de un lado, y el baño junto a más almacenaje del otro.

Vista de la cocina con encimera y frente de cuarcita Palomino y cabinet del diseñador pintado en RAL 1019. A la izda., sus armarios integrados y el horno.

Otra imagen de la cocina proyectada por Dawid Konieczny.

Detalle de la cuarcita Palomino.

La mayoría de lámparas y apliques provienen de mercadillos, sobre todo del Bazar na Kole en Varsovia, y son en su mayoría de los años 60 o 70.

La zona de noche está separada de la de estar por un mueble de pared en roble oscuro diseñado por el arquitecto. Sobre la cama, también de Konieczny, apliques recuperados. 

Vista de la estantería divisoria.

“Este recibidor le da una vibra increíble a la casa. La madera tiene un color cálido que crea un ambiente especial y aporta el sabor vintage y moderno que estábamos buscando. Además, más allá de su carácter decorativo, el hecho de tener el almacenamiento oculto ofrece una combinación de singularidad y funcionalidad”, detalla Dawid Konieczny, experto en convertir minipisos en interiores ultrarefinados. A continuación, tras el hall, el pequeño pero trabajado apartamento incluye sala-comedor, cocina y dormitorio, todo comunicado y sin particiones, en una distribución abierta. La única división es una pieza escultural del arquitecto que hace las veces de estantería.

Aires de antaño

“Para garantizar el mayor acceso posible a la luz natural, la zona del dormitorio está separada por un mueble calado de diseño propio. También creé la estructura de la cama, que acompañé con apliques de los años 60. El baño retro-chic cuenta con bañera, lavabo con pedestal, lámparas antiguas y un espejo de mercadillo, y sus colores son suaves verdes y beiges”, prosigue. La majestuosa madera (clara en el suelo y oscura en paredes y muebles) es el material dominante de la casa, pero Konieczny también le ha sumado otras delicatessen como la impactante cuarcita Palomino de la cocina o los azulejos de aire retro del baño.

Desde la cerámica a los interruptores, enchufes, grifos o pomos, todo ha sido escogido con mucha atención y el mismo espíritu, detallista y acogedor, y sobre todo con una mirada puesta en el pasado. Con colores engamados, materiales sofisticados, mobiliario de autor y una curada selección de piezas vintage, esta minicasa en Polonia es un auténtico homenaje a los años 70, una combinación inusual de organicidad y sutileza de belleza atemporal.

El baño se articula mediante azulejos de Ceramica Vogue.

El baño se ubica en el pasillo de la entrada. Todos los enchufes e interruptores son vintage para mantener la esencia hasta en los detalles más pequeños.

El suelo del baño cuenta con gres porcelánico Mosaico Intreccio de la colección Marmorea de Fioranese. Apliques vintage Lamp Dante Alabaster, lavabo exento, espejo recuperado que Dawid Konieczny pintó en negro brillante y grifería Carmen de Roca.

Los techos altos permiten colocar grandes armarios. Para dar mayor sensación de amplitud, la parte final de los paneles de roble se pintó de blanco.