Fotografía: Benoit Linero
Interiorismo: Lula Galeano de Studio Galeon

Decoración de los 70 y haute boho, la mezcla infalible de Lula Galeano para el hotel Petunia Ibiza

Lula Galeano imprime su carácter más bohemio en el renovado hotel Petunia Ibiza, una simbiosis perfecta de artesanía, decoración de los años 70 y ese estilo haute boho.

“No imagino una persona mejor para darle personalidad a este hotel que Lula Galeano desde su Studio Galeon”, afirmó rotundo Eric Dardé, CEO de Beaumier y que está detrás de la renovación del hotel Petunia Ibiza, en una charla amistosa. Y a la vista del resultado, se entiende que ella, Lula, esté igual de exultante o más: “Estoy feliz con el resultado, realmente superó mis expectativas”. Y es que Petunia es una de esas pequeñas joyas que esconde la isla balear. Como sus calas, como sus vistas o su (casi) desconocido interior más allá de discotecas y música. Porque Ibiza es todo eso y más, y las partes contratantes querían que esa fuera, en última instancia, la esencia que recogiera el nuevo hotel.

La piscina, las hamacas, las vistas, todo muy años 70 para no romper la estética ni cuando te das un baño.

Como una pequeña casita encalada y coqueta, las villas son otro remanso de paz más en Petunia.

De entrada su ubicación ya pone el listón alto, pues se encuentra apartado, en lo alto de un acantilado, con apabullantes vistas a Es Vedrà y muy cercano a Cala Carbó. Lo que tanto Eric como Lula querían era que el interior de Petunia fuese una mescolanza, en dosis precisas, de los años dorados de la isla, de quienes la habitaban entonces y que siguen hoy, pero también de lo que entendemos por un hospedaje de lujo, con la premisa de lo cercano y artesanal como objetivo.

“El hotel es una construcción intuitiva”, continúa Lula, “hecha por una familia en 1970. E Ibiza es un lugar donde hay mucha diversidad, es internacional en su carácter, y hay una mezcla de artistas, músicos, banqueros, club kids, yogis que no podía dejar de lado. Esta fusión ecléctica, y algo de la construcción intuitiva, nos inspiró para hacer esta reforma. Petunia es vibrante, alegre, colorido y autóctono, en línea con el espíritu de las Baleares”.

Las vistas desde el rooftop La Mirada son impresionantes.

Disfrutar del exterior entre vegetación y madera es otro imprescindible de Petunia.

INDIA, MARRUECOS, ITALIA, BALEARES… UN INTERIORISMO QUE BEBE DE LA MEZCLA DE CULTURAS

Petunia cuenta con 11 habitaciones y 32 suites, la gran mayoría con terrazas o balcones, que dan paso a una decoración inspirada en los años 70, repleta de toques pop y plagada de color, con piezas como los sillones Percival Lafer, sofás Anfibio de Alessandro Becchi, silla de Natán de Lio Carminati & Dio Ponti, azulejos Roger Capron o espejos de palma de Vivi del SUd. Un estilo haute boho traído directamente de Nueva York, del estudio de Lula, Studio Galeon. “Este estilo es el resultado de esa mezcla de gente, cada uno trajo de donde venía sus tradiciones estéticas y es por ello que aquí conviven muebles de los 70’s de diseñadores italianos con alfombras de India, Marruecos, construcciones en cal y yeso, piedra caliza de la isla, mosaicos de Mallorca… lo que le da mucha textura y calidez al lugar. Te sientes como en casa, porque ya has estado allí de alguna manera”.

De la misma opinión es Eric Dardé, cuando asegura que “en los años 70, la época de auge de la isla, en Ibiza convergía el mundo más bohemio y artístico en medio de la naturaleza. Y con Petunia, esto debía de ser celebrado. Es por ello que imaginamos un lugar que se acercara a la creación y a la artesanía y la felicidad, al mismo tiempo que invita a disfrutar de un entorno natural excepcional”. 

El estilo haute boho es, para Lula Galeano, una mezcla perfecto entre muebles de los años 70, artesanía y en este caso, toda la esencia de Ibiza.

Efecto cascada en la lámpara sobre la original mesa del comedor.

Todas las habitaciones han sido cuidadas hasta el más mínimo detalle. Maderas, alfombras con estampados geométricos, colores vinculados a la naturaleza como terrosos, ocres, rojos, verdes o mostazas, el sempiterno blanco que no puede faltar, o tejidos sutiles y envolventes, dan paso a unos espacios relajados y con estilo. Piezas de arte conviven en perfecta armonía con elementos más rústicos y artesanales, algo muy satisfactorio para Lula y su equipo. “Realmente quedé muy contenta con el resultado, trabajamos con muchos artistas para este proyecto y eso hizo que hubiese múltiples historias en ellas, sobre todo porque con mucha gente era la primera vez que colaboramos, como Juan Masedo que hizo el paisaje, o Nathalie Rich que hizo los murales. ¡Es uno de mis proyectos preferidos!”

Marrones, y un toque dorado, un efecto perfecto en Es Verdà Suite.

La mezcla de estilos se representa en las habitaciones, y en la Suite Begonia, manda la estética retro y colores engomados en la paleta de los naranjas y rojos.

Baldas de obra, detalles que no pueden faltar en Ibiza, presentes en Petunia Suite.

Además, se suman a la oferta nuevos conceptos gastronómicos a cargo del chef Baltasar Rigo, todos ellos enfocados en el uso de productos frescos locales: La Mirada, en el rooftop, para tomar un cóctel al atardecer; La Mesa d’Es Vedrà, espacio en el que se sirve el desayuno y que luego se transforma con un menú que incluye arroces, pescados, carnes y ensaladas; y Los Olivos, al lado de la piscina del hotel, el lugar perfecto para picar clásicos de la gastronomía española entre chapuzón y chapuzón. Y por supuesto, sesiones de yoga o pilates con unas vistas espectaculares.

La Mesa d’Es Vedrà, el restaurante donde se sirve el desayuno, con mueble de obra, muy ibicenco.

Un enorme mural recorre las paredes de la Mesa, con el blanco y toques dorados salpican el espacio.