Fotografía: Birgitta Wolfgang y Maria Medici
Interiorismo: Marie de Carvalho

Transformación radical: así ha quedado esta impresionante casa lisboeta en un edificio de Aires Mateus

Serena y resplandeciente, la esencia del gran arquitecto permanece intacta en la vivienda de la capital portuguesa que ha adquirido la galerista Marie de Carvalho, rehabilitándola minuciosamente con un gran número de joyas déco.

Todo aquel que haya seguido de cerca la obra de Manuel Aires Mateus, el famoso arquitecto conocido por su minimalismo, fijo que le sonará el hotel Santa Clara 1728 que proyectó en la capital del país luso. O su propio atelier en la misma ciudad, enclavado en un edificio de finales del XVIII que preserva sus frescos, estucados y azulejos originales. Pese a ello, lo que muchos desconocen es que esta gran figura también ha firmado un buen listado de viviendas a lo largo de su Lisboa natal, como la que se encontró a la venta en 2020 la parisina Marie de Carvalho, fundadora y comisaria de la emergente OJO Gallery.

Marie de Carvalho en la cocina restaurada.

Entrada al salón con cerámicas de Guylaine Galantine, en OJO Gallery, sobre una mesa de mármol ideada por la parisina. En portada, de izq. a dcha., pintura de Edgar Costa, también en OJO Gallery, cesta de mimbre artesanal, lámparas de Bernard Schottlander, sofá de Paola Navone y mesa de centro de Charlotte Perriand.

Sobre el sofá del salón, cerámica de Maud Typanhi en OJO Gallery.

Dos años pasó tratando de buscar un piso que encajara con sus requisitos, que bien claros los tenía. Quería que la vivienda estuviera en un edificio histórico, a poder ser con un interiorismo de techos altos y con un cierto grado de autenticidad. “No encontré nada que tuviera encanto”, recuerda ella. “Además me centré en Lapa, la zona a la que me mudé nada más llegar a Lisboa en 2018”. El área de la que Marie de Carvalho habla es, ojo al dato, uno de los distritos más tradicionales y nobles de la parte antigua de la ciudad, el cual se extiende entre infinidad de palacetes y mansiones. “La casa que acabé comprando no se ajustaba a lo buscaba”, reconoce, “pero la gran ventaja es que la había diseñado Aires Mateus, que siempre me ha encantado lo que hace”.

Gran reforma desde el respeto

Muchos de los rasgos que definen a Aires Mateus estaban presentes en el apartamento. Para empezar, su caparazón era de color blanco, como casi el 100% de sus proyectos, y a su vez disponía de grandes ventanales. “La diferencia de esta obra es que está semienterrada”. La parisina se explica: “Desde la calle parece que tenga solo dos plantas, aunque en realidad juega con la percepción del ojo humano porque cuenta con un nivel más que se prolonga bajo tierra, actuando como si fuera la punta de un iceberg”. De aquella estructura inicial hizo varios cambios durante un año. Cada detalle de la reforma lo pulió de manera prácticamente obsesiva, hasta el punto de que la escalera de acero blanco la reconstruyó tres veces para conseguir el resultado que tenía en mente.

Junto a la cocina se prolonga el comedor, acompañada por mesa de Jason Miller para De La Espada, sillas CH24 de Hans J. Wegner en Carl Hansen & Søn, lámpara de ratán de Faina y, a la dcha., jarrón de cerámica de Maud Typanhi, en OJO Gallery.

El patio cuenta con mobiliario outdoor creado en mármol expresamente para el proyecto.

La daybed es una de las piezas de Constance Morais que pueden contemplarse (y adquirirse) en la galería lisboeta de Marie de Carvalho.

Rincón del comedor con más diseños a cargo de Constance Morais para OJO Gallery.

El concepto diáfano, otra de las constantes de Aires Mateus, se preservó para obtener una amplia luminosidad en cada uno de los pisos de esta casa.

La distribución de los 220 metros cuadrados que en total contempla la propiedad también se tocó. “Ahora el pasillo de la entrada conduce a un garaje, una sala de televisión y un vestidor”, informa la galerista, desgranando que la tercera planta la ha dedicado a los tres dormitorios con sus respectivos baños. El segundo nivel, por otro lado, ofrece una gran cocina abierta al comedor y al patio, su estancia favorita según ella. “Ahí me puedo tomar un café de buena mañana creyéndome que no hay nadie más en el mundo, porque no se escucha ni un solo ruido”.

Un vintage-contemporáneo de alto nivel

También adentro uno tiene la sensación de que se está en otro planeta. Pasa a menudo al entrar en las obras de Aires Mateus, y más todavía ocurre aquí sabiendo que Marie de Carvalho ha articulado la casa desde el refinamiento máximo. Lo ha hecho recurriendo a un mármol auténtico extraído de Portugal, nada de porcelánicos, y escogiendo roble macizo en vez de cualquier otra madera, por su nobleza, el envejecimiento tan digno al que acostumbra y una cierta predilección personal que la parisina no esconde. “Al igual que Charlotte Perriand, yo también sigo siendo fiel a la sensualidad del roble”.

La comparación no es arbitraria. Ella conoce bien a la que fue una de las mejores diseñadoras del XX. Y no solo es que haya estudiado su obra, es que atesora varias de sus piezas como bien atestigua esta vivienda en Lisboa. En ella, y a la vista queda en las fotos, emblemas de Perriand conviven con iconos de la italiana Paola Navone, los estadounidenses Jason Miller y Norman Cherner, y varios modelos de la firma danesa Carl Hansen & Søn junto a muebles hechos a medida por un artesano. El mismo con el que Marie de Carvalho está preparando ya una colección de edición limitada de esas piezas, a la vez que en 2024 lleva entre manos otras líneas parecidas, de la mano de artistas a la altura de Maxence de Bagneux, y para interiorismos que van desde París hasta ciudades como Hong Kong.

Vista de la escalera rediseñada por la galerista siguiendo, eso sí, el estilo depurado de Aires Mateus. Lámpara creada por OJO Gallery.

Dormitorio con silla años 50 de Norman Cherner. Al fondo, lámpara Pipistrello de Gae Aulenti para Martinelli Luce y ropa de cama adquirida de un artesano en Auvernia, Francia.

Detalle del último escalón, un bloque de mármol portugués que conduce a la cocina-comedor y al patio.

Otra perspectiva del patio.

El juego de volúmenes geométricos al que acostumbra Aires Mateus también se percibe en esta vivienda en el distrito de Lapa.

Con un blanco impoluto y silencioso, el edificio del arquitecto le cede el máximo protagonismo al cielo de la ciudad.