En tan solo 80 m2, este piso en Bogotá reúne todo lo esencial (y mucho más) entre piezas insignia y atípicos colores

Fotografía: Mónica Barreneche / El Buen Ojo
Interiorismo: Jimena Londoño

A partir de una paleta de tonalidades estructurada en verde mente y mediante muebles de jóvenes diseñadores, el apartamento de la capital colombiana resulta un soplo de aire fresco muy cálido, acogedor y funcional.

Hace una década la arquitecta manizaleña Jimena Londoño recibió este apartamento como encargo. La misión de la directora creativa de Jotaele Arquitectura era sencilla: adecuarlo para alquilarlo rápidamente. Diez años más tarde, su dueño, un tenista profesional, la contactó de nuevo. Tanto ella como la diseñadora Eugenia Robledo, su socia en la marca de mobiliario Folies, recibieron carta blanca para adecuar el interiorismo y modernizar este piso en Bogotá en su totalidad, sin restricciones. “Es el sueño de cualquier diseñador. Con una pauta clara puedes llegar a entender y conocer al cliente. Y más todavía cuando existe una confianza absoluta que deja fluir las ideas y despeja el camino para un resultado como este”, comenta Londoño.

En paralelo a la cocina, una pieza escultórica de flor morado pegada a la pared, diseño de Jimena Londoño, se convierte en la mesa de un comedor de cuatro puestos.

Vista de la cocina. Sobre la elección del color, la arquitecta asegura que si bien este piso en Bogotá se concibió sobrio y tranquilo, debido a las texturas del amueblamiento, su resultado es cálido y acogedor.

La chaise longue Bito separa visualmente el salón del dormitorio.

Perspectiva de los interiores fluidos de los que dispone este piso en Bogotá.

Gran originalidad en el detalle

Durante un mes y medio Londoño se dedicó a convertir este apartamento de espacios abiertos en lo que sería la nueva casa del deportista. Empezó optando por una paleta cromática de azules, verdes y mostazas, una arriesgada combinación a la que le agregó materiales como el bronce, madera color chocolate y concreto a la vista. Además, dentro de un diseño con varios microambientes, la cocina tuvo una imponente transformación utilizando pocos recursos. La carpintería, pintada con poliuretano verde militar, reemplazó unas estanterías de cedro colorado que oscurecían un espacio que de por sí contaba con poca luz. A la vez que el porcelanato casi negro del piso se sustituyó por uno blanco y negro de losa hidráulica, con incrustaciones de bronce de Ícono Taller.

Ahora, por otro lado, un gran salón con ventanales de piso a techo da lugar a la sala y al dormitorio, ambientes separados por la chaise longue Bito, de la firma Folies, tapizada con paño gris y terciopelo verde oliva, un color que crea un vínculo entre estas dos áreas. En el salón, sobre un tapete de Verdi Design, tejido a mano en estaño e hilos plateados metálicos, figura un sofá cama, una mesa vintage y unas mesas auxiliares de bronce y mármol verde, también de Folies. La lámpara de piso Uva, diseñada por Diamantina y La Perla, y el chinchorro de lino tejido a mano por pescadores, de Miscelánea Popular, complementan este espacio, que podría considerarse protagonista en el apartamento.

Así es el dormitorio con el que cuenta este piso en Bogotá.

El apartamento aparece repleto de pequeñas joyas pertenecientes a la firma Folies.

Otra vista del dormitorio.

Abierto al mundo

Eso sí, para mantener la continuidad con la gama cromática de la sala, Jimena Londoño creó in situ un cabecero asimétrico de gran formato, hecho con listones de madera pintados de verde menta. Sobre él, en 2024 resalta el espejo Sol de Folies mientras que, a su alrededor, elementos como las lámparas metálicas de escritorio Trompeta, de Diamantina y La Perla, y unas mesas de noche vintage cierran el espacio compartido de este piso en Bogotá. “Diseñamos la intimidad de su hogar, entendimos que era un hombre soltero, joven, viajero, social y con un componente familiar importante. Este apartamento tiene un flujo activo de visitantes y eso lo tuvimos siempre presente”, concluye la arquitecta.

Vista del comedor contiguo a la entrada de la casa, ubicada al fondo.

El color también impregna el baño de este piso en la capital de Colombia.