Fotografía: Sara Adroer Martínez
Interiorismo: Juan Moreno López-Calull

Esta casa en Barcelona reinventa el ‘pied-à-terre’ con una galería de lectura y obras de arte a raudales

Dos ángeles pintados a mano en el techo, molduras, vigas, tonos equilibrados y piezas de creadores emergentes son la base sobre la que el estudio John Brown Projects ha reinterpretado la esencia de la Ciudad Condal de forma sutil y conceptual.

Una capital catalana sugerida sin caer en sus tópicos de siempre. Eso es lo que buscaba el interiorista Juan Moreno López-Calull de John Brown Projects, su despacho homónimo, a la hora de dar sentido a esta casa en Barcelona, un pied-à-terre en el mismo Eixample. “Se trata de unos clientes que no viven en la ciudad pero querían tener un lugar para ir de vez en cuando”, explica el autor. En esencia, el piso se compone de 100 metros cuadrados en la calle Ronda Sant Pere que, en un principio, presentaban elementos típicos de los clásicos edificios de esta urbe. De ellos tan solo se quería mantener la esencia, enfatizándola eso sí con una alta dosis de piezas de arte, una predilección convertida ya en el sello del despacho de Moreno.

Esa fue, de hecho, una de las razones por las que el cliente escogió al interiorista: “A los propietarios también les interesaba mucho el tema de integrar el arte dentro de casa”. En este caso en Barcelona, por ejemplo, la galería típica que gobierna los pisos de su Eixample ha sido intervenida aquí por la artista Sandra Modrego, quien ha pintado un mural poético en el techo, en concreto dos ángeles bajo un cielo azul que protegen a los clientes. Y al haberse mantenido la estructura de la galería, la luz natural que entra en esta estancia ayuda a poner en valor la obra, según Moreno: “A la clienta se le dio la opción de poner cortinas tanto dentro como fuera de la galería pero escogió instalarlas tan solo en el interior, de forma que pudiera admirarse el mural de Sandra desde la calle”. En la misma galería se ha creado a la vez una zona de lectura, otra petición expresa, donde se hizo una mesa a medida para poder ubicar libros, cafés o accesorios varios.

Casa-en-Barcelona-John-Brown-Projects-Juan-Moreno-Manera-Magazine-02

Tanto el salón y comedor como la cocina conviven en una misma estancia abierta, igual que se ve en la foto de portada. Al fondo, la galería preservada.

Mural de Sandra Modrego en el techo de la galería habilitada como zona de lectura.

Mural-Sandra-Modrego-Piso-Barcelona-John-Brown-Projects
La neutralidad como base estética

Al no consistir en una residencia habitual, de uso diario, la neutralidad parecía la mejor solución para darle sentido a esta casa en Barcelona. Así, la reforma se hizo apostando por colores bastantes suaves y nada llamativos o estridentes, acompañados por la calidad de los materiales (nobles en su mayoría) y las formas orgánicas en algunos elementos seleccionados. Viendo ahora el resultado acabado, el interiorista aclara que no fue fácil resolver el proyecto. “La forma del salón era complicada y la clienta quería una mesa para mucha gente y una isla, por lo que decidimos sacar una mesa en forma de pera para poder maximizar el espacio”, informa.

El concepto de cocina abierta es el elegido, que tiene en el gris y el blanco sus colores estrella. La continuidad visual era importante en esta casa, además del aprovechamiento de la luz intensa de Barcelona, que es por lo que no existen elementos verticales que rompan la mirada. Mientras, la forma de separar espacios, algo que se ve en los de la entrada, se efectúa con puertas correderas de vidrio. Sus marcos se muestran en un tono negro que, al mismo tiempo, dejan pasar la iluminación natural. Ese mismo color fue el elegido para pintar las vigas originales, proporcionándoles un protagonismo no buscado y ayudando a mantener esa esencia clásica del edificio.

Pied-a-terre-apartamento-Eixample-Barcelona-Obra-Miguel-Solans-John-Brown-Projects

Así es la isla de la cocina que, para aprovechar el espacio al máximo, se prolonga en versión mesa con forma de pera.

La galería de esta casa en Barcelona también contempla una columna restaurada.

Mural-Sandra-Modrego-Piso-Barcelona-Eixample-John-Brown-Projects

No sucede lo mismo con el suelo o las paredes. “Instalamos molduras y un parqué en espiga porque queríamos romper con el tópico de que en Barcelona solo hay hidráulicos”, defiende el interiorista: “Aquí buscábamos darle un poco más de sofisticación y elegancia a los acabados”. Cosa que se ha conseguido también con otras peculiaridades. Como las de los armarios empotrados y perimetrales que se prolongan a lo largo del dormitorio principal, fundiéndose con las molduras. O la columna antigua que puede observarse en la galería del salón-comedor.

En los detalles reside la diferencia

Sin excesivas estridencias continúa el resto de esta casa en Barcelona. Su dormitorio principal mencionado antes aparece resuelto de manera sencilla y en colores claros excepto en el cabecero, de nuevo en tonos negros, sobre el que se ha colocado presidiendo la estancia una imagen en gran tamaño de la fotógrafa Mahala Nuuk asentada en Barcelona. “Lo que se ve en la foto es la Farnsworth House que Mies van der Rohe levantó en Estados Unidos a mediados del XX”, concreta Moreno. Él también ha proyectado una habitación para los niños, esta vez buscando la contraposición de colores, con el blanco y el negro en textiles y mobiliario.

Pied-a-terre-apartamento-Eixample-Barcelona-Foto-Mahala-Nuuk-John-Brown-Projects

Teñido de colores crema muy suaves, el dormitorio de matrimonio se ha pensado exclusivamente para descansar y almacenar los objetos esenciales. En la pared principal, fotografía de Mahala Nuuk.

Bajo esa aparente sencillez, en un recorrido por la vivienda de Barcelona se van descubriendo pequeñas joyas artísticas, al estilo del mural azulado de Sandra Modrego en la conservada galería. En el salón, el óleo de la pared es del zaragozano Miguel Solans y la foto de gran tamaño de Andrea Hachuel, mientras que el pequeño cuadro junto al sofá corre a cargo del catalán Albert Riera Galceran, colaborador y amigo del interiorista. Moreno lo subraya: “La idea era darle un valor añadido a esta estancia”. Reto que parece haber logrado, vistiendo cada uno de sus rincones con una alfombra de sisal, un sofá de su propio estudio, la lámpara de techo Delie en forma de chandelier de la marca Aromas del Campo. Y, como colofón final, las míticas sillas CH24 de Hans J. Wegner.

Pied-a-terre-apartamento-Eixample-Barcelona-Wishbone-chair-John-Brown-Projects

A la izquierda, la cocina-comedor de esta casa en Barcelona con las sillas CH24 Wishbone y lámpara de techo de Aromas del Campo. A la derecha, óleo de Miguel Solans.

En el salón, el sofá de John Brown Projects descansa sobre una alfombra de sisal. La fotografía del fondo la firma Andrea Hachuel.

Casa-en-Barcelona-John-Brown-Projects-Juan-Moreno-Manera-Magazine-07