Fotografía: Taran Wilkhu
Interiorismo: PL Studio

Esta casa en Londres es una oda al color inspirada en un viaje a Marrakech

Un hogar cálido y con mucha personalidad. Eso querían los dueños de esta casa de tres plantas en una urbanización al este de Londres. PL Studio se puso manos a la obra, con un viaje muy especial como punto de partida de la inspiración.

¿Verdad que cuesta imaginarse que esta casa fuera, en realidad, sosa y aburrida? Los dueños, que la han comprado recientemente, querían transformar la decoración por completo. Para conseguirlo, contactaron con Sabrina Panizza y Aude Lerin, de PL Studio, que se inspiran en el uso del color de algunos de los movimientos más emblemáticos de las artes decorativas y el diseño del siglo XX para diseñar interiores divertidos, elegantes y tan poco convencionales como este.

Los dueños de esta vivienda lo tenían muy claro: querían transformar su casa de tres plantas de nueva construcción en una urbanización en Forest Gate, al este de Londres, en “un hogar cálido y con mucha personalidad”, cuentan Sabrina Panizza y Aude Lerin, de PL Studio, que se han encargado de su radical transformación. 

Un reciente viaje a Marrakech de los propietarios ha servido de inspiración pasra usar el azul Majorelle como color protagonista.

En la entrada de la casa, el azul cobalto también es el color protagonista. La lámpara es el modelo Etch, de Tom Dixon.

EL AZUL MAJORELLE COMO HILO CONDUCTOR

Apenas terminada, la casa estaba compuesta por “una serie de habitaciones cuadradas de color gris claro, sin personalidad, y que daban una sensación casi de clínica”. Como decimos, la pareja propietaria quería un hogar atrevido y colorido: un espacio para disfrutar y donde recibir (y sorprender) a sus amigos y familiares. Las interioristas reconocen que les encantaba la cantidad de luz natural de la casa, pero también que “le faltaba carácter”. Así, su principal objetivo ha sido el de “diseñar un hogar que reflejara la personalidad y el espíritu alegre de nuestros clientes: una casa llena de energía positiva”. 

Para conseguirlo, el punto de partida ha sido un viaje a Marrakech que los dueños habían hecho recientemente. Las interioristas explican que, “seducidos por el cautivador tono del azul cobalto eléctrico”, de vuelta a Londres sus clientes les pidieron replicar esa mágica y cálida atmósfera marroquí en su hogar. Así, con este intenso y fresco tono de azul –conocido como azul Majorelle– como protagonista, PL Studio ha diseñado una entrada de inspiración marroquí repleta de referencias a uno de los jardines botánicos más famosos del mundo, el Jardín Majorelle: diseñado por Jacques Majorelle en 1924 durante el periodo colonial francés. 

Sin duda, esa vibrante paleta de colores mediterráneos, compuesta de azul cobalto, amarillo y diferentes tonos de verde, combinados con matices rosados, infunde calidez y alegría a la entrada. Por la noche, la lámpara colgante Etch, de Tom Dixon, proyecta un sugerente juego de sombras gracias a las diminutas perforaciones de su finísima pantalla de latón. Además, se han pintado arcos y formas geométricas en las paredes para dar forma “a una atmósfera mágica e introducir el ambiente surrealista que domina el despacho de la planta baja”.

El despacho se ha decorado con tonos suaves y algunos toques surrealistas, como la mesa o el techo.

El despacho es una de las zonas más personales y, a la vez, expuestas de la casa, pues es donde uno de los propietarios, psicólogo, recibe a sus pacientes.

En la escalera, el azul Majorelle es el hilo conductor que ‘ata’ la decoración.

Frente a la entrada, en la planta baja, este es el despacho de uno de los propietarios: psicólogo de profesión. Aquí recibe a sus pacientes y debía resultar acogedor y relajante: “un lugar que les infundiera tranquilidad y que también les animara a hablar de sus miedos y preocupaciones”, cuentan las interioristas, que lo han decorado con toques surrealistas como la mesa baja y un techo que imita un cielo azul con nubes. El remate lo ponen unos zócalos en rosa empolvado con molduras que añaden aún más calidez al espacio. 

En la escalera, al pasar de una planta a otra, es cuando mejor se aprecia cómo el azul Majorelle conecta todos los espacios, convirtiéndose en una especie de hilo conductor de la decoración. 

El dormitorio principal es un espacio atrevido en el que el verde es el color protagonista.

En el dormitorio de invitados llama la atención el techo verde a rayas.

CONTRASTE DE COLOR EN LOS DORMITORIOS

En el dormitorio principal, en la primera planta, el verde es el color protagonista (se han usado hasta tres tonos diferentes). Además, destacan la elección las rayas como motivo decorativo y la combinación del negro con el rosa intenso, “que dan forma a una atmósfera caprichosa”. La decoración se complementa con una puerta en forma de arco a medida que conduce al vestidor. Una cortina semitransparente con toques iridiscentes hace las veces de puerta. 

Para las interioristas, “hay que ser muy valiente para apostar por tanto color. Nuestros clientes no tenían una idea clara de lo que querían, pero sí muchas ganas de rodearse de obras de arte, colores y objetos que les aportaran buena energía. Además, no les asustaba mezclar diferentes tonos y probar combinaciones, así no dudamos en optar por una decoración brillante y atrevida”.

También en la primera planta, al lado del dormitorio principal, la habitación de invitados es un espacio alegre pero también tranquilo. El techo verde a rayas añade un toque divertido y contrasta bien con los armarios de rejilla y la alfombra marroquí.

En la segunda planta, la cocina y el comedor conforman un único espacio abierto en el que destacan los paneles murales y el uso del verde menta.

Los dueños de la casa pidieron específicamente un hogar atrevido y con mucho color para disfrutar con su familia y amigos… y su mascota.

Ya en la segunda planta encontramos este amplio espacio abierto de día. Aquí, se ha diseñado “una versión contemporánea y lúdica de los tradicionales paneles murales, con formas rectangulares en la pared detrás de la mesa de comedor. El naranja brillante, el azul cobalto y el rosa palo siguen inspirando sensación de alegría en un espacio perfecto para recibir a familiares y amigos”. 

La pared también se ha diseñado con la intención de definir visualmente el comedor y la cocina. El verde menta y el blanco, conectados por una delgada franja rosa que recorre el espacio, definen los distintos ambientes, que, en todo caso, están cohesionados y fluyen entre sí. El salón es un lugar acogedor que cuenta con piezas de mobiliario vintage, una alfombra bereber y un sofá rosa pastel, que complementa la cocina (de Pluck) con los armarios un suave rosa.