Fotografía: Inés Ybarra

Nace ‘The Apartment’, una nueva forma de vivir y disfrutar la decoración en Madrid

Rue Vintage 74 abre las puertas de su último proyecto con el que invita a distintos creativos a plasmar su universo particular. La primera es Inés Ybarra, fotógrafa, apasionada de la arquitectura y diseñadora de las vivaces y caleidoscópicas mesas que ella concibe en Casahari.

Muchos afirman que la milla de oro de Madrid la conforman la calle Serrano y sus alrededores. Pero lo cierto es que existe un rincón en el barrio de Prosperidad que no tiene nada que envidiarles, y lleva el nombre de Rue Vintage 74. Su fundadora, Piluca Hueso, ha creado un destino de peregrinación para los amantes del diseño gracias a sus proyectos The Atelier y The Act, dos espacios donde se esconden las más exquisitas antigüedades e iconos vintage. A ellos ahora se une The Apartment, el tercer portal al mundo Rue a través de la mirada de unos huéspedes muy especiales. “Tendremos un invitado cada dos o tres meses que se convertirá en el dueño del espacio”, explica Piluca. La primera en dejar su firma en este apartamento es Inés Ybarra, dando la bienvenida a un interiorismo sofisticado y repleto de una refrescante diversión.

El espacio, imaginado por Inés Ybarra, cuenta con las mesas Casahari que diseña junto a su amiga Oliva Sartogo. A la izq., lienzo de Clara Cebrián.

Tras la mesa de Casahari azul, aparador italiano trabajado artesanalmente en madera de fresno con madera tallada en caoba, roble y nogal canaletto. Sobre ella, cuadro de Brianda Fitz James Stuart.

En el apartamento de Ybarra suena una cálida música entre el jazz y el groove con ciertas influencias brasileñas. Mientras esta melodía se desliza por los oídos, el espacio presenta un ambiente mediterráneo, dinámico y divertido. No faltan los clásicos históricos como el irresistible sofá Camaleonda de Mario Bellini para B&B Italia o la oda al mimbre de la butaca Calypso diseñada por Luca Trazzi para Schönhuber Franchi en los 90. “Buscaba un apartamento donde todo se pudiese mover”, cuenta la artífice del proyecto, y prosigue. “Que cojas una lámpara y la pongas en otro sitio, que si mueves un sofá no pase nada. Me gusta que los interiores apetezca vivirlos”. 

Explosión cromática

Inés Ybarra ha convertido el lienzo en blanco de The Apartment en un firmamento lleno de color alejándose, como dice ella, del beige insignia de Axel Vervoordt. Creativas y amigas aportan su granito de arena, como las tocayas Inés Llasera y Quezada, artífices de las lámparas de Kauani, Clara Infante y sus artesanales velas de Copito, las explosiones de color de la pintora Clara Cebrián y las pinceladas de Brianda Fitz James Stuart. Pero si existe una protagonista en este escenario, esas son las mesas de Casahari. Estas fantasías con reminiscencias Space Age son el resultado de la colaboración entre Oliva Sartogo y la misma Inés Ybarra, piezas brillantes como caramelos, y una declaración estética en mayúsculas.

Butaca Ekstrem ideada por el diseñador noruego Terje Ekström en los años 80. A la izq., butaca Calypso de Luca Trazzi para Schönhuber Franchi.

Mesa KM de Casahari con lámpara de mesa Lounge de HKLiving y velas de Copito. En el suelo, lámpara de Kauani.

Un banco decorado por la artista Brianda Fitz James Stuart.

Las mesas Casahari

La pasión por la arquitectura de la artista y diseñadora viene de muy lejos. Las familias de Oliva e Inés mantienen una larga amistad, y fue el padre de su socia quien constituyó la mayor influencia para ella. Él había sido mano derecha de Walter Gropius, fundador de la escuela Bauhaus, y las mesas Casahari son el resultado del conocimiento que las dos amigas heredaron de su padre. Unas piezas escultóricas y arquitectónicas inspiradas, por un lado, en la sinuosa planta del Estadio Yoyogi en Japón, y por otro, en el uso del color del supremacista Kazimir Malevich. Ya sea en un entorno clásico, un espacio neutro o algo más sosegado como este, Casahari es la musa de todo aquel que se atreva con el brillo.

Velas artesanales de Copito, la marca impulsada por Clara Infante.

Sillón vintage en Rue Vintage 74.

The Apartment, a la vista queda, no es un proyecto como otro cualquiera. Piluca Hueso introduce en la ciudad de Madrid una nueva manera de disfrutar el diseño, una nueva forma de conocer a sus invitados. La pasión por las curvas, el arte y el color de Casahari forman parte del ADN de Inés Ybarra, y su esencia nunca será la misma que la de los futuros invitados por Rue Vintage 74. No hay mejor manera de conocer a alguien que entrando en su casa, así que seguiremos descubriendo el mundo interior de nuevos artistas, creativos y diseñadores que decidan parar y alojarse en The Apartment por una pequeña temporada. 

Butaca de Rue Vintage 74, mesa KM amarilla de Casahari y en la pared, obra de la pintora Clara Cebrián.

Entrada a The Apartment, donde el mobiliario de Rue Vintage 74 convive con las velas de Copito.

Retrato de la artista y diseñadora Inés Ybarra.