Fotografía: Suryan y Dang
Interiorismo: Basics Studio

Ladrillo, terracota y piedra india crean una atmósfera sofisticada en esta casa repleta de artesanía

El despacho Basics Studio firma el diseño de esta exhuberante casa en India en la que no faltan referencias a la artesanía local entre curvas sinuosas y colores vibrantes.

“El tema de la casa se centra en los principios Zen, con el objetivo de crear un ambiente armonioso donde uno pueda relajarse y reconectarse instantáneamente con la naturaleza”, aseguran desde Basics Studio, a cargo de la reforma de esta vivienda de 540 metros cuadrados ubicada dentro del tranquilo paisaje del Mayfair Golf Course, en la ciudad de Raipur, India. En ella, la calidad del delicado diseño se basa en la riqueza de detalles artesanales y texturas. El conjunto, luminoso, de tonos cálidos como el terracota y el color mandarina, y salpicado de materiales naturales, invita a la calma y la relajación. Un espíritu que queda culminado con una espectacular sala de yoga en la última planta con vistas al bosque circundante. 

Patios enmarcados con paredes de ladrillo con patrón en espiga dan la bienvenida nada más traspasar la entrada a la vivienda.

En el proyecto se han utilizado materiales locales, tratando de generar un mínimo desperdicio. Entre ellos, destaca el uso del ladrillo, el vidrio y piedra de origen indio.

Artesanía y materiales locales

En la Casa Zen (así se llama) las técnicas locales toman protagonismo, con incrustaciones de mármol elaboradas en el sitio y con piezas que deslumbran y dan fe de la habilidad y dedicación de los artesanos locales. Muebles personalizados y a medida, detalles como los platos de terracota adornando el vestíbulo o el salón o ladrillos rústicos a la vista, permiten crear espacios muy personales pero con un innegable espíritu contemporáneo. 

En el techo del salón se han introducido los mismos platos de terracota que en el vestíbulo (en portada), generando un diálogo geométrico con el arco de las escaleras. 

Originalmente era una casa de tres dormitorios. “Era una estructura básica cuando comenzamos a trabajar en el proyecto. La construcción hasta el trabajo de yeso civil estaba hecha y se nos asignó la parte de diseño interior del proyecto. Pero como había ciertos cambios que hacer, el proyecto se convirtió en una reforma arquitectónica total, conservando la base estructural, columnas y vigas”, nos cuenta Khushboo Kakkar, arquitecto de Basics Studio. 

El comedor cuenta con una estantería de obra en la que se replican las formas curvas presentes en todo el proyecto.

Los azulejos verdes aportan color en el frontal de la cocina y contrastan con una isla muy personal con base realizada en ladrillo rústico.

Así, se ampliaron estancias, se redistribuyeron espacios y se añadieron ciertos elementos de diseño como los arcos o el espacio del vestíbulo. Todo ello, manteniendo una visión homogénea en juegos de color y textura. “Hemos mantenido la paleta de materiales muy terrosa e intentado ser lo más sostenibles posible. Como el sitio está en las afueras de la ciudad, queríamos incorporar materiales disponibles regionalmente y aprovecharlos al máximo, generando el mínimo desperdicio de construcción en el sitio. Se han utilizado materiales como ladrillo, platos de terracota, bloques de vidrio y piedra india”, señala el arquitecto.

En la primera planta se ubica un segundo salón en tono mandarina, con sistema de cine y entretenimiento y un bar al fondo en el que se han incluido espejos revistiendo la pared y generando un interesante juego geométrico.

Cielo y tierra conviviendo

“La paleta de colores está inspirada en el cielo al atardecer de Rajasthan. Tiene un tono particular de mandarina que calma el alma y de ahí la sala de home cinema en color naranja y el suelo de piedra amarilla para el dormitorio principal, mientras que el resto de la casa se mantiene en un tono apagado de algodón indio”, declara. 

En el dormitorio principal se ha planteado un interesante juego de colores, con nichos intricados y yeso de barro que rinden homenaje a tradiciones artesanales indias.

La luz natural invade el baño principal a través de la pared de bloques de vidrio, creando una atmósfera relajante potenciada por el uso de la madera.

En el dormitorio infantil, un vibrante color verde en las paredes se complementa con un cabecero de mimbre que potencia el sentido lúdico de la estancia.

El baño secundario ofrece un refugio de paz en el que se combina un papel tapiz en azules con baldosa de piedra que, una vez más, muestran el compromiso con la artesanía del concepto de diseño.

A juego con esta paleta de colores, el uso del ladrillo completa el conjunto. Pero no sólo en sentido estético: “como había muchos cambios que hacer y queríamos un mínimo desperdicio en el sitio, decidimos mantener las paredes sin terminar y diseñamos un revestimiento especial para la pared del patio en un patrón de espiga para romper la monotonía de un curso de ladrillo típicamente colocado. Tan pronto como entras a la casa, el vestíbulo está hecho en ladrillo expuesto desde donde puedes asomarte al espacio del patio. Los platos de terracota en la pared y del techo del salón fueron, además, hechos por artesanos locales”, comenta el arquitecto. 

En la última planta, un espacio de yoga con techos inclinados, ofrece vistas panorámicas a los bosques circundantes.

La transición entre espacios interiores y exteriores es una característica distintiva del diseño, con la sala de estar abriéndose tanto a un pintoresco patio como a una serena zona de piscina.

Otro pequeño rincón de descanso conectado al exterior por grandes ventanales y al resto de la vivienda por una apertura en forma de arco.