Los cabeceros importan: así están coronando la cama los estudios de interiorismo más importantes

Las bicicletas son para el verano y los cabeceros son para transformar y elevar un dormitorio. Repasamos las claves de este elemento que preside la cama a través de proyectos firmados por auténticos expertos.

A veces en la vida hay que posicionarse y esta es una de ellas. ¿Eres de los que coronan su templo de descanso o de los que deciden dejarlo vacío? Los expertos en interiorismo conocen el poder transformador que poseen los cabeceros y, aunque prescindir de él puede ser una opción, esta debe ser tomada de manera premeditada y que esa preferencia se convierta en una declaración de intenciones. 

Esta vez, sin embargo, estamos aquí para reivindicar su uso y pondremos el foco en los estudios de interiorismo que están demostrando que este elemento, bien elegido, puede cambiar radicalmente un dormitorio ordinario para dar paso a un santuario de estilo. Materiales, colores, formas… No hay nada como echar un ojo a lo que están haciendo los maestros para elegir bien. Te lo contamos todo. 

Dos tendencias que llegaron para quedarse

Inspiración de aquí y de allí

En una realidad en la que la globalización es la norma, los diseñadores, como es lógico, se nutren de influencias de todo el mundo. Desde la elegancia minimalista del diseño escandinavo hasta la opulencia del arte marroquí, los interioristas incorporan elementos culturales para crear cabeceros que cuentan una historia única y personal.

En este piso parisino intervenido por el estudio After Bach, el minimalismo cálido es la clave. El dúo de interioristas ha optado por un cabecero totémico que actúa como fondo y aporta dramatismo en un dormitorio en tonos neutros.

El valor de lo imperfecto

Por otro lado, el valor de lo artesanal está en su punto más alto. Cabeceros personalizados y hechos a mano, ya sean tallados en madera, tejidos o bordados, han ganado terreno y aportan ese toque personal y único que las piezas producidas en masa no pueden ofrecer.

Marta de la Rica ha diseñado a medida este cabecero hecho a mano con telas de Yutes para el dormitorio infantil de un palacete en Madrid que ha renovado recientemente.

Materiales que marcan la diferencia

Cabeceros tapizados

La suavidad y el lujo de los cabeceros tapizados vuelve a estar en auge (si es que alguna vez dejó de estarlo). Materiales como el terciopelo y la piel prometen una experiencia táctil y visual que eleva cualquier habitación. Por algo son un clásico. Los tonos joya como el esmeralda o el zafiro son tendencia. 

El estudio de diseño e interiorismo Another Human, dirigido por Leah Ring, ha diseñado un cabecero tapizado en terciopelo de pared a pared para el dormitorio de esta casa de Los Ángeles.

La madera siempre gana

La madera nunca pasa de moda, pero no como siempre. Ahora, lo que está capturando la atención son los cabeceros de maderas recuperadas y sostenibles. Con un enfoque en la sostenibilidad, los diseñadores eligen maderas con historia que intervienen para lograr un toque personal y más auténtico. El poder de la personalización. 

El arquitecto Dawid Konieczny proyectó, para uno de sus proyectos en Varsovia, esta estructura de cama que integra un cabecero y después la forró con una chapa de madera de Ettore Sottsass para Alpi.

Formas que rompen moldes

Diseños geométricos

No podemos escapar de la geometría y tampoco estamos huyendo de ella. Los cabeceros con estos patrones lideran las listas en los dormitorios contemporáneos. Formas angulares, líneas limpias y patrones repetitivos crean un punto focal visualmente impactante que encaja como un guante en interiores minimalistas y modernos.

En uno de los apartamentos de La Real Casa de la Moneda en Sevilla, encontramos este par de cabeceros que juega con las formas geométricas y el siempre acertado terciopelo.

Curvas suaves

Nos despedimos de las esquinas y las líneas rectas, y damos la bienvenida a las formas curvas y redondeadas. Los muebles con contornos suaves han marcado la pauta en los últimos años. Los cabeceros con curvas suaves y onduladas se suman a esta fiebre por su capacidad para suavizar el espacio. 

En esta casa de Madrid diseñada por el equipo de Zinc Arquitectos, se ha optado por un enorme cabecero en forma de semicírculo que preside la cama. Agárrate que vienen curvas.

Colores y texturas

Contrastes audaces 

Sin miedo al color. Y mucho menos a mezclarlo de manera arriesgada. Hemos visto cómo muchos interioristas mezclan cabeceros en tonos oscuros como el negro o el azul marino con paredes de colores claros con el objetivo de lograr algo de dramatismo. Optar por esta opción es una manera de destacar y poner en valor esta pieza y, al mismo tiempo, sirve para añadir profundidad y dimensión al dormitorio.

El cabecero de esta cama en París diseñado por Batiik Studio es el ejemplo perfecto de cómo jugar con el color para conseguir el contraste perfecto.

Que no falten texturas

Combinar distintas texturas y materiales, como la mezcla de metal y tela o madera y cuero, es siempre un acierto (da igual si hablamos de cabeceros o de cualquier otra pieza). La mezcla es información y cuanta más información, mejor. Así se multiplica el interés visual. 

El cabecero de este dormitorio de Lisboa firmado por el estudio Ding Dong mezcla la madera de nogal con el terciopelo en verde botella y con el papel pintado en tonos azules. Buen megamix.

Más que un cabecero

Cabeceros multifuncionales

Disponer de espacio es el auténtico lujo del siglo XXI, por eso los cabeceros que integran almacenamiento son una bendición. Diseños con estanterías incorporadas, compartimentos ocultos o incluso iluminación LED han revolucionado la forma en que utilizamos el espacio alrededor de la cama.

Detalle del cabecero con mesilla integrada en un piso madrileño firmado por Marcos Trueba.

Este cabecero tiene mucho arte

Los cabeceros que funcionan como piezas de arte son solo aconsejables para manos expertas. Desde murales pintados a mano hasta esculturas en relieve, los cabeceros artísticos no solo enmarcan la cama, sino que también actúan como la pieza central de la decoración del dormitorio. No intentar sin la supervisión de un experto. 

Paula Barcala, de Blume Studio, ha aplicado su buena mano en este dormitorio del Barrio de Salamanca al elegir un tríptico como cabecero adquirido en Rue Vintage 74.