Fotografía: Asier Rúa
Arquitectura e interiorismo: NOMOS Arquitectos

NOMOS Arquitectos redefine la estética urbana en este apartamento de Madrid

Los 58 metros cuadrados de este apartamento de Madrid juegan con un delicado equilibrio entre funcionalidad y estética que NOMOS Arquitectos resuelve con el uso de ladrillo visto, paredes desnudas y círculos.

En el barrio de Tetuán de Madrid, un modesto apartamento de 58 metros cuadrados ha experimentado una transformación radical bajo la dirección del estudio NOMOS Arquitectos. Este proyecto de reforma, ejecutado con un delicado equilibrio entre funcionalidad y estética, redefine los conceptos de habitabilidad y diseño contemporáneo en el contexto urbano. La vivienda, en mal estado, ha sido reinventada para adaptarse a las necesidades de su nueva propietaria, quien buscaba un espacio luminoso, funcional y de un solo dormitorio.

La nueva disposición se estructura en torno a cuatro crujías paralelas a las fachadas del edificio, conservando los muros de carga originales.

El mostaza, el verde y los círculos del dormitorio se prolongan ahora a la zona de la cocina, con cierto aire industrial.

La distribución original del piso presentaba una configuración compartimentada que no se ajustaba a las necesidades actuales. El apartamento contaba con un salón y un dormitorio orientados a la calle, dos dormitorios interiores, y una cocina y un baño que daban al patio de manzana. Esta disposición resultaba en espacios oscuros y poco funcionales, con escasa luz y ventilación en los dormitorios interiores. “El estado original de la vivienda era de mal estado general,” señala el equipo de NOMOS. La última reforma había sido realizada en los años 90, dejando el apartamento con una distribución obsoleta y materiales desgastados.

En la reforma se descubrieron arcos originales y el estudio decidió mantenerlos y “lucirlos con orgullo”.

Las paredes desnudas y libres de artificio ofrecen una imagen del apartamento con mucha personalidad.

Nueva distribución, un espacio fluido y multifuncional

La reforma de NOMOS comienza con una reconfiguración completa de la distribución del piso, eliminando todos los tabiques preexistentes. Esta acción permitió una redistribución del espacio que integra el salón y el comedor con tres balcones a la calle, y un dormitorio principal orientado hacia el patio interior. La cocina y el baño fueron reubicados en el centro de la vivienda, abiertos al máximo hacia el salón y el dormitorio, creando una fluidez espacial inusual y atractiva.

La nueva disposición se estructura en torno a cuatro crujías paralelas a las fachadas del edificio, conservando los muros de carga originales. La intervención más destacada fue el descubrimiento de arcos preexistentes, ocultos durante décadas, que ahora se exhiben orgullosamente. “Se desvelan los acabados y pinturas originales de los muros existentes al picar y rascar el gotelé,” añade el equipo de NOMOS, resaltando su enfoque de respetar y recuperar la memoria del espacio.

Al eliminar tabiques, la zona común queda limpia e iluminada gracias a las ventanas que dan acceso a dos pequeñas terrazas en fachada. Luz, por cierto, que también llega a la cocina a través de las crujías abiertas.

Según la posición del espejo, veremos una perspectiva de los espacios u otros.

Con un objetivo claro

La clienta buscaba un piso de un solo dormitorio con espacios más amplios, luminosos y funcionales que los de la vivienda original. “Queríamos un espacio que se adaptara a las necesidades contemporáneas de la propietaria, ofreciendo amplitud y luminosidad”. Este objetivo se logró mediante la creación de áreas diurnas y nocturnas claramente definidas, con el salón y el dormitorio principal abiertos a la calle y el patio respectivamente. Uno de los aspectos más fascinantes de este proyecto fue la elección de materiales, que se aplican de manera que resalta su autenticidad y belleza inherente. “La ruptura con el orden inherente al espacio queda acentuada por la elección material y cromática del conjunto,” dicen los arquitectos. Este enfoque incluye el uso de granito nacional, contrachapado de abedul, plaquetas cerámicas arenosas, gres porcelánico azul, y tablero de DM amarillo barnizado. Además, se emplearon espejos y elementos metálicos pintados en verde, todos integrados en un vibrante collage pop que refleja la personalidad y el estilo de vida de la clienta.

Los materiales locales y porosos, como el mortero de cal, el yeso y los ladrillos, permiten que la casa “respire,” regulando la temperatura y la humedad del aire de manera natural. “Una casa que respira por tener materiales porosos,” subraya el equipo, enfatizando su compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética.

Sin cabecero, se aprovecha el ladrillo visto como pared desnuda, pintándose de blanco la parte más alta a modo de línea continua que se sigue por todo el espacio.

Una estética atemporal y sostenible

El proyecto no se asocia a un estilo arquitectónico específico. En cambio, se define por su búsqueda de una belleza sostenible y su respeto por la historia del lugar. “El apartamento se trata como un lugar para experimentar, para poner a prueba ideas y verificar intuiciones acerca del arte de lo doméstico y la habitabilidad,” comentan los arquitectos. Esta filosofía se inspira en la instalación “Patio & Pavilion” de Alison y Peter Smithson, que reflexionaba sobre el habitar y el territorio. Las superficies y texturas del apartamento se tratan con un enfoque “as found,” desvelando las huellas del pasado. Los muros decapados revelan capas de historia, creando una conexión entre el pasado y el presente. Esta técnica no solo recupera la identidad del espacio, sino que también respeta la memoria del lugar, integrando los nuevos elementos de forma armoniosa.

 

La clienta quería una casa con zona común y un solo dormitorio, y para aprovechar espacio, la cama se pone sobre una tarima que puede utilizarse como zona de almacenamiento.

Un espejo móvil hace de ventana de separación entre el dormitorio y el baño. La zona del lavabo se prolonga hacia el dormitorio en forma de repisa sinuosa.

Soluciones técnicas y detalles arquitectónicos

La reforma incluyó varias soluciones técnicas innovadoras, como la difícil tarea de replantear las encimeras para ajustar los radios de los círculos al espacio disponible entre los machones de los muros existentes. Estas superficies circulares de granito desdibujan los límites entre diferentes espacios, enlazándolos y acogiendo múltiples usos a lo largo de su trazado. Además, se han conservado elementos originales como las carpinterías a la calle y la puerta de acceso al apartamento, protegidas por su valor histórico y estético. La clienta también recuperó muebles antiguos, como una mesa de comedor y una cómoda, que añaden un toque personal al nuevo hogar.