La arquitectura histórica de Valencia resurge con las obras de OJJO Studio: visitamos dos de sus casas ‘estrella’

Fotografía: Javier Márquez

Entendiendo el contexto y respetándolo al máximo, el dúo detrás de este despacho ha creado un sello basado en la preservación de todo tipo de joyas constructivas a lo largo de la capital valenciana. Nos los cuentan ellos mismos.

Tras un periplo en varias empresas del sector, los arquitectos João da Silva y Pep Ruiz decidieron dejar atrás Oporto, la ciudad natal del primero, para probar suerte en 2020 en una ciudad española como Valencia. Una urbe que ha demostrado ser imparable desde principios de década y más cuando se trata de diseño, por lo que la ubicación resultaba perfecta de cara a fundar en ella el despacho al que ambos han llamado OJJO Studio. ¿Su objetivo? Ser lo más versátiles posible, abordando proyectos integrales que van desde nuevas construcciones hasta la rehabilitación de estructuras ya existentes, así como interiorismos que resultan un claro ejemplo de calma y relax.

Retrato de los fundadores de OJJO Studio, Pep Ruiz y João da Silvia, a la izquierda y derecha respectivamente. En portada, uno de los interiores de su casa-estudio en Valencia.

Escalera interior de la Finca Roja.

Detalle de una de las torres de la Finca Roja en Valencia.

La tranquilidad que reina en los proyectos de este dúo se ve, sin ir más lejos, en una vivienda de la Finca Roja, el edificio construido en 1929 por el arquitecto Enrique Viedma Vidal en el corazón de la capital valenciana. Ahí es donde los fundadores de OJJO Studio, en esta década, han creado su estudio conservando al máximo la esencia histórica del lugar. Lo remarca Pep Ruiz. “Desde que compramos la casa, vivir en ella ha sido una fantasía soñada. Es un sitio donde habitar significa el respeto absoluto al propio edificio y a las viviendas que lo caracterizan. El lugar tiene alma propia”. 

Idéntico al primer día

Si la Finca Roja ha pasado a la historia, precisamente es debido al estilo expresionista al que se ciñe. Hoy es una reliquia de tal corriente, y en ella salta a la vista una clara influencia de la escuela de Ámsterdam por un elemento como el ladrillo de su fachada, el cual se introduce además en varios matices ornamentales del interior. Como las chimeneas, uno de los tantos elementos que la pareja de OJJO Studio decidió conservar junto a los ventanales de madera y las molduras de los techos intactas desde principios del XX. 

La paleta de colores y materiales tan palpable en el apartamento también se inspira en el caparazón de su edificio. O en sus materiales estrella. Porque adentro no falla mucha cerámica verde vidriada y azulejos hidráulicos decorativos. Así como el nogal en puertas, cocina y un mobiliario que se ha diseñado a medida para integrarse, una vez más, en el contexto y la historia. Por otro lado, un pavimento continuo de color claro unifica el espacio, mientras que el mármol veteado en verde enmarca los pasos entre las estancias.

Sofá Julep de Jonas Wagell para Tacchini, silla Cesca de Marcel Breuer y, sobre la mesa, jarrón artesanal de Surco Estudio.

Aparador Chicago CHC411 de Norm Architects para Punt Mobles, lámpara transportable Cestita Alubat de Miguel Milá para Santa & Cole y, sobre la chimenea, reloj de mesa Diamond de George Nelson para Vitra.

Junto a la serigrafía original de la artista portuguesa Maluda escogida por OJJO Studio, sofá Togo de Michel Ducaroy para Ligne Roset y lámpara de pared 265 de Paolo Rizzatto para Flos. 

A la dcha., silla Physix Conference de Alberto Meda para Vitra y, al fondo, cuadro de la artista Carla Fuentes. 

Vista de la cocina diseñada a medida por OJJO Studio.

Otro de los interiores en esta vivienda-estudio de la Finca Roja.

Perfecto para las 24 horas del día

Sobre la distribución hablan en OJJO Studio. “Aunque actualmente el apartamento funciona como vivienda-estudio, la configuración racional de los espacios sirve como piedra angular para la democratización de las distintas estancias, tanto públicas como privadas. Hoy cada habitación de esta casa es capaz de dar respuesta a ambos usos”. En paralelo a ello, a la vista salta el uso de espejos estratégicamente colocados para generar una sensación de mayor espacio, a la vez que la iluminación indirecta y los toques de terciopelo y latón completan la composición construyendo un oasis de paz. 

Responsables de esa sensación también son las sillas Palissade de los Bouroullec para HAY, que OJJO Studio decidió ponerlas a convivir con diseños más clásicos a la altura de la Cesca de Marcel Breuer, el sillón Togo que Michel Ducaroy ingenió para Ligne Roset. O las lámparas Cestita Alubat de Santa & Cole por Miguel Milá, de la mano de los apliques de porcelana y latón Do Low de Orio Guimerá para Fontini, que a Pep Ruiz y João da Silvia les permiten trabajar cómodamente en muchos de los proyectos que ya han firmado hasta la fecha. El desgranado a continuación es uno de ellos.

Sillas y mesa Palissade de Ronan & Erwan Bouroullec para HAY.

Detalle de los apliques Do Low presentes en la vivienda-estudio de OJJO Studio.

Un manifiesto más sobre el respeto

Otra de las históricas viviendas a las que se ha enfrentado OJJO Studio figura en el barrio de La Petxina, de nuevo en el centro de Valencia, en un edificio esta vez datado de los años 70. “Aquí también hemos conservado la esencia histórica del apartamento”, cuentan los arquitectos, subrayando que se trataba de un estilo racionalista que ahora bien se adapta a la nueva retícula espacial proyectada por el dúo. Es lo que ocurre, por ejemplo, con los suelos de terrazo verde original y la estructura auténtica de hormigón de esta propiedad.

“La renovación se ha centrado sobre todo en la cocina y en los cuartos de baño”, añaden. Desde el despacho han convertido ambas zonas en el epicentro de una narrativa visualmente vibrante y colorida, inspirada en parte por el grupo Memphis de Milán y el Archigram inglés. Con tal proyecto los dos han demostrado que lo suyo va en serio. La capital valenciana está de enhorabuena, y no solo porque ya hay quienes manejan la fórmula perfecta para preservar su pasado. También porque, en resumidas cuentas, OJJO Studio representa uno de los futuros más prometedores del Levante español.

Así es la colorida cocina diseñada por OJJO Studio. 

Detalle de la encimera porcelánica y tiradores Round de Cubro. 

El salón, con un ambiente dinámico y acogedor, resulta perfecto para disfrutarlo con invitados.