Fotografía: Manolo Yllera
Estilismo: Pete Bermejo

Con influencias italianas, esta casa diseñada por Marta Alén en Madrid alcanza un refinamiento máximo

La interiorista está detrás de esta vivienda ubicada en la exclusiva urbanización La Finca, en la que ha fusionado a la perfección piezas de autor, mucho arte y el cuidado de cada detalle a través de exquisitos materiales.

De los proyectos inesperados pueden nacer cosas extraordinarias. Eso fue lo que le sucedió a Marta Alén al encargarse del interiorismo de esta casa ubicada en La Finca, una de las urbanizaciones de mayor prestigio en Madrid. Al principio, avanza ella, los clientes le habían pedido que reformara los baños y la cocina, pero después de hacer varias visitas y de tener las medidas exactas de los espacios, la interiorista diseñó unas imágenes en 3D que recreaban diferentes zonas de la vivienda. En ellas se ilustraba la disposición de muebles, la decoración y algunos cambios estructurales necesarios para darle armonía, elegancia y funcionalidad al lugar. “Con las imágenes en 3D los conquisté”, explica. “Me dijeron que sacara todo lo que había dentro y que empezara la obra desde cero”.

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En la zona de chimenea, pareja de sillas Arpa diseñadas por Jørgen Høvelskov y butacas italianas años 60, todo de LA Studio. El jarrón de cristal de Murano con burbujas es de Judith San Quintín.

En otra vista de la zona de chimenea, mesa de centro Arena de Cattelan Italia, mesas auxiliares Ilda con mármol Emperador y Carrara de Poliform, y cuadro de Anke Blaue en Galería Marita Segovia.

Al fondo, chimenea de Lumbre y biblioteca diseñada a medida por Marta Alén con latón envejecido. 

Un contenido hecho para resistir

Aunque en un principio parecía ser un proyecto sencillo, poco a poco se fue convirtiendo en una verdadera reforma integral que duró poco más de año y medio. “A partir de las imágenes 3D que les mostré, y que suelo realizar al inicio de cada proyecto, fuimos ajustando la obra al gusto del cliente. Cambiamos todo lo que había en el interior de la casa y fuimos encargando las piezas de diseño para cada espacio”, detalla la interiorista. “Siempre elijo materiales duraderos y nobles, y una paleta de base natural como la madera de Mongoy, nogal o roble acanalado. Además de diferentes tipos de cuarcitas, latón y cueros para darle calidez y que perduren en el tiempo”.

La casa se divide en cinco pisos incluyendo el ático y el sótano. En el ático se encuentra la zona de chill-out con cocina, aseo y piscina, y en el sótano está el gimnasio y el spa. Además, cuenta con cinco habitaciones en suite, un despacho, un aseo de cortesía, una cocina con office, un hall y un ascensor. Sin embargo, los protagonistas de la vivienda son los tres salones que se encuentran en la segunda planta. Por un lado, la zona de chimenea con una biblioteca. Por otro, el área del bar y la zona de televisión. Y, en el centro, se encuentra el comedor con una alfombra geométrica de colores suaves hecha a medida. “La vivienda refleja todo mi estilo”, subraya Marta Alén, “que se caracteriza por ser depurado, refinado y con influencia italiana, ya que estudié y trabajé durante seis años en Milán”.

En la zona del bar, escultura Torso de Josecho López, en Galería Marita Segovia, pareja de butacas Utrecht XL de Cassina, mueble-bar Tratto de cuero y nogal de Alivar y suelo de cuarcita Exclusive White Vintage.

Mesa de comedor Plinto de Meridiani, sillas Febo de Maxalto y pareja de jarrones diseñados por Constantini Murano, en LA Studio. Igual que la lámpara Sputnik con varillas de latón terminadas en lágrima de cristal de Murano. El cuadro es de Javier Cámara, el papel de la pared de Schumacher y la alfombra a medida, de Kaymanta.

En la zona del bar, mesas de centro Sengu Low Table de nogal, Carrara y Marquina, de Cassina. Sofá Apollo de Maxalto. Y cuadro de Ana Paul, en Galería Marita Segovia.

Dibujando contrastes de formas y colores

En el interior de esta casa hay mucha atención al detalle y también un alto nivel de diseño. “Destacan el despiece de suelos, los espejos, las puertas ocultas o paneladas, los pespuntes en cueros y en tapicerías de diferente color para crear contrastes, el mobiliario de cuerdas y las varillas de latón terminadas en lágrimas de cristal de Murano”, describe la autora. A su vez, toda la iluminación de la vivienda, incluido el funcionamiento de las venecianas y los estores, que sirven para regular la intensidad de la luz y darle un punto de elegancia, funcionan con un sistema domótico.

Espejo cóncavo de Christophe Gaignon, de LA Studio, y papel de la pared de Schumacher.

Junto a la cocina diseñada por Marta Alén, mesa Flute de Poliform, jarrón de Jacopo Foggini de LA Studio, sillas Emilia de Meridiani, lámpara IC suspension de Flos y papel de la pared de Pierre Frey.

Cocina de madera de roble teñido de Ernestomeda, cuarcita Perla Venata vintage, grifería Tara de Dornbracht y cristalería de Baccarat.

En la habitación principal, silla Wiggle de Frank Gehry en LA Studio, cómoda Round de Alivar, pareja de jarrones italianos tallados a mano de LA Studio, cuadro de Saxon Quinn adquirido en Gärna Gallery, lámpara PH 4/3 de Louis Poulsen y cabecero, banco, plaid y cojín de la cama con telas de Pierre Frey.

“El arte está muy presente en mi trabajo, para mí es clave introducir esculturas o pinturas para crear un contraste de color y darles un protagonismo esencial. He tenido el privilegio de que mis clientes han estado muy implicados en el proyecto y me han dejado volar con mi imaginación para crear su hogar familiar”, concluye Marta Alén, revelando su filosofía de base en esta vivienda madrileña. “Quería diseñar una casa a su medida, única, funcional y cómoda para que fueran muy felices en ella”. Y, viendo las imágenes, queda claro que la interiorista, una vez más, lo ha conseguido con creces.

En el baño principal, cuarcita Calacatta Boheme Vintage en los lavabos, suelo y ducha, grifería Mem de Dornbracht, busto de Judith San Quintín, espejos a medida de latón envejecido y bañera Clivia de Treesse.

El despacho cuenta con paredes de madera de Mongoy, escritorio Recipio ‘14 de Maxalto, lámpara de escritorio Daphine de Lumina, silla Capo de De La Espada y cuadro de Enrique Solá, en Gärna Art Gallery.

Retrato de la interiorista Marta Alén.

El sótano es donde figura el gimnasio y el spa, con armarios de palillería de roble, puertas correderas de espejo de color bronce, igual que el techo, y tarima Punta Hungría de roble.