Fotografía: Claudia Mauriño
Interiorismo: Conti, Cert.

Santa Amelia: atemporalidad, elegancia y sensación de hogar en este dúplex de los años 40 en Sarrià

El estudio Conti, Cert. ha reformado este duplex en el barrio barcelonés de Sarrià conservando la esencia en las estructuras y creando un refugio de neutralidad en contraste con tonos grises azulados.

Atemporal, elegante, regio, respetuoso, acogedor, íntimo. Dicen Andrea Conti e Isa Cert, fundadoras del estudio Conti, Cert., que no sabrían definir el sello que imprimen a sus proyectos porque es algo natural, una prolongación de su forma de vivir, pero todos estos adjetivos son perfectamente aplicables. A medida que la vista recorre Santa Amelia, un dúplex de 140 metros cuadrados de la década de 1940 en el barrio barcelonés de Sarrià, pueden percibirse uno a uno.

En el salón (vista completa en la foto de portada), sofá a medida con tejido de Güell la Madrid, lámpara de sobremesa Básica M2 de Santa&Cole, mesa de centro a medida en madera de haya y lámpara suspendida Paréntesi de Flos.

En el piso de abajo se ubican las zonas comunes en una distribución abierta. En la imagen, distribuidor con puerta a la terraza. Lámpara suspendida hecha a medida, perchero Form&Refine  y papel de pared de Cordonee.

Cuando la encontraron, era una vivienda antigua muy compartimentada. Solo en el piso de arriba había cinco habitaciones. Cambiaron la distribución para que hubiese solo tres, para las tres hijas del matrimonio que lo habitaría, y en la planta de abajo crearon un espacio abierto con salón, cocina, un pequeño office y comedor, unido a un híbrido entre suite –la habitación principal– y estudio. 

Lo primero en lo que fijaron la vista fue en la escalera, parte central de la vivienda, que decidieron conservar casi intacta. Pusieron una nueva moqueta de sisal que respetase la estética de la anterior y la prolongaron en el pasillo superior mezclándola con madera noble, un parquet de tres lamas, de nuevo para aproximarse lo máximo posible al que había de origen y mantener la esencia.

En el estudio, mesa y estanterías a medida, lámpara de mesa Gira de Santa&Cole y silla Salvador de Miguel Milá editada por Trenat.

A partir de la escalera central, que se conserva, se idearon el resto de volúmenes de la casa.

Se aprovechó este arco para crear una especie de cueva con colchoneta y cojines diseñados a medida donde leer y escuchar música.

RESPETO POR LA HISTORIA ARQUITECTÓNICA DE LA CIUDAD

Aquí ya empiezan a revelarse esos componentes que conforman su sello, uno que discurre paralelo al de la historia de las tendencias arquitectónicas y de interiorismo a lo largo de las décadas en la Ciudad Condal. Ante cada nueva casa, parten del respeto por la esencia del edificio, de su época, la manera de construir, los materiales que se usaban entonces. Un ejemplo perfecto es el techo de Santa Amelia, donde una reforma anterior había escondido bajo un falso techo lo que se conoce como ‘vuelta catalana’ –techo con vuelta típico de las casas de Barcelona hasta los años 50–. Ellas decidieron destaparlo y reformarlo para que se conservase. «Es simple; vemos qué había ahí y qué podemos conservar de eso», cuentan a MANERA.

En la cocina –con mueble de carpintería a medida–, lámpara Globo de Miguel Milá recuperada, apliques de pared Flexo recuperado de Tramo y Zangra

MATERIALES QUE ENVEJECEN BONITO

Los materiales por los que optan son siempre los mismos: maderas nobles, mármol, tejidos naturales. «Están presentes en nuestros proyectos porque los consideramos materiales buenos, de toda la vida, que perduran en el tiempo y envejecen de una manera muy bonita. No nos gusta innovar en materiales, usar creaciones nuevas que imitan a los de siempre», explican. 

Todas las paredes son de estuco, un envoltorio neutro perfecto para jugar con los contrastes de color, en este caso, de un gris azulado que aporta personalidad a los espacios. La cocina y el baño están hechos con carpintería a medida y muchas de las piezas de mobiliario también han sido concebidas por el propio estudio para este proyecto. Destacan el sofá hexagonal del salón, las mesas de centro del salón y la cocina, y la biblioteca. 

En uno de los dormitorios de la planta superior, cabecero a medida, cojines Tensira, lámpara Gira de Santa&Cole y mesita de madera de pino de Marc Morro.

En uno de los baños, lamparita Básica Mínima de Santa&Cole.

Ese sello de estilo que refleja sus elecciones personales toma como punto de partida las necesidades de cada cliente y el resultado es el que vemos: un espacio con personalidad que da sensación de hogar, de abrazar a quien entra cada tarde por su puerta. «Concuerda con nuestra manera de vestir, de vivir, con nuestras casas… Es una forma de vida. Calidad antes que cantidad. Como un armario con ocho prendas muy bonitas que puedes combinar entre sí».



En otro de los dormitorios, lámpara suspendida Paper Rice Shade de HAY, lámpara de mesa Tolomeo de Artemide y estante de ratán de Ferm Living.