Fotografía: Belén Imaz / Estilismo: Beatriz Torelló
Interiorismo: Studio Goldy

Studio Goldy revitaliza este piso de Madrid abrazando las formas orgánicas (y los espacios fluidos)

La interiorista al mando del despacho ha logrado enfundarle a esta vivienda del XX una gran dosis de brillo, coherencia y calidez visual. En MANERA no hemos querido perdernos el resultado.

Sofisticación contemporánea aderezada con piezas de diseño, de la mano de la gran calidez que proporcionan los materiales naturales. Es lo que se observa a lo largo de esta casa en un edificio madrileño de 1900 reformada por Nicole Goldstein, del Studio Goldy. En ella, algunos elementos originales como la chimenea, las columnas que separan la cocina del comedor o la encantadora galería del pasillo, mantienen una conexión con el interiorismo del pasado. Además, según avanza la autora, “las puertas de los baños se han restaurado y el resto de puertas nuevas las ingeniamos en base a las originales, integrando un zócalo similar al que pudo existir inicialmente y que diseñamos conjuntamente con Estudio Noboo”.

Tanto en portada como en esta imagen, salón con sofá de Studio Bañón. Butaca CH26 de Carl Hansen & Søn y silla Plywood Group LCW de Vitra, ambas en DomésticoShop, y taburetes Berger y Méribel de Charlotte Perriand en Cassina. En la pared, obra de Jordi Alcaraz en Orellana Arte y, junto al sofá, lámpara Kaiser Idell de Fritz Hansen en Gunni & Trentino, igual que la mesa de centro de Meridiani.

La entrada al piso dispone de mesa de mármol de Judith San Quintín, jarrón de Ferm Living en DomésticoShop y lámpara de Zambelis. A la dcha., armario diseñado por Studio Goldy para Gunni & Trentino.

Comedor y salón comparten estancia. Al frente, jarrón de Tristán Domecq Casa y alfombra de Zigler.

El comedor, diseñado por Studio Goldy, viene con mesa en Rue Vintage 74, igual que el jarrón y la escultura de Leontine Furcy. Sillas Platner de Knoll en DomésticoShop y lámpara Pam de El Corte Inglés.

Sobre la chimenea restaurada, jarrón de Ferm Living en DomésticoShop y obra de Hernández Pijuan en Orellana Arte.

Rescatando lo auténtico

La fundadora de Studio Goldy también menciona el esfuerzo que ha supuesto recuperar la identidad de antaño, ya que esta vivienda de Madrid la habían utilizado hasta el momento como oficinas de una compañía audiovisual y había perdido totalmente su carácter. La idea, por otro lado, era lograr una atmósfera “sofisticada y con una sensación de bienestar”, en palabras de la diseñadora, quien además señala la importancia o el enorme rol que la cocina ha tenido en este aspecto. “Uno de los grandes retos fue diseñarla de manera que fluyera bien con los espacios y no se sintiera fuera de lugar, sobre todo porque se ubica en la entrada a la casa”, añade ella.

Ideada en colaboración con Gunni & Trentino, la cocina de la que habla Nicole Goldstein destaca por la carpintería en roble cálido y la pintura metálica elegida para la isla, que por si fuera poco refleja la luz natural. Pero lo funcional también está presente, de acuerdo a la interiorista: “Me inventé un sistema para crear un espacio oculto donde tirar la basura, tras el fregadero, y sacarla por unas aperturas desde el recibidor: una línea directa a la salida de la casa”. En paralelo, un desayunador con puertas abatibles brinda una gran solución de almacenamiento y facilita el acceso a los electrodomésticos diarios. Algo que aquí se consigue, por cierto, con un estilo muy atractivo en el que predominan las líneas curvas de la isla, las cuales dialogan directamente con los arcos del pasillo.

El mobiliario de la cocina es un diseño de Studio Goldy, hecho por Gunny & Trentino.

La lámpara de techo es de Aromas del Campo, las piezas de madera blancas de Jaime Hayón en Cassina y la vajilla, de Zara Home. Al fondo, obra de arte de Elena Morales en Orellana Arte.

Los armarios que cobijan la cocina, diseñados también por Studio Goldy y hechos por Gunni & Trentino, crean una solución de almacenaje perfecta. La peana y la vasija negra son obra de Tristán Domecq Casa y en la pared, apliques de Aromas del Campo.

Acceso a la zona de noche de esta vivienda rediseñada por Studio Goldy. La lámpara es de Aromas del Campo y, al fondo, una hornacina exhibe una escultura de Leontine Furcy en Rue Vintage 74.

La cocina conduce al pasillo con arcos que dan continuidad a las formas curvas de la casa.

Detalles y matices infinitos

¿Y qué hay del pasillo? “Era la parte que más me disgustaba de la casa. Resultaba triste, largo y apenas tenía carácter”, confiesa la responsable de Studio Goldy. “Por eso pensé en crear una galería de arcos, y me decanté por un arco más plano para darle forma al proyecto”. Ahora, ese arco no solo se aprecia en el pasillo, también en las puertas y en la forma de las cornisas en los techos. Para el resto de la zona común de la vivienda, salón y comedor se ofrecen como espacios pensados para la calma en los que se aprovecha al máximo la luz natural gracias a las balconeras de la fachada.

“De hecho”, detalla la diseñadora, “de cara a aportar mayor luminosidad pinté el piso en tonos claros de Farrow & Ball, contrastando ligeramente el color de las paredes con el del zócalo y las puertas”. El diseño de iluminación, en colaboración con Sandra Coca, se completa con una creativa cornisa en los techos que integra luz ambiental y el aire acondicionado. Por último, tres dormitorios con baño en suite más un baño de visita abrazan los 223 metros cuadrados de esta vivienda. Cosa que hacen manteniendo el mismo estilo relajado que Nicole Goldstein ha aplicado en el resto del interiorismo, de la mano de colores neutros, una tarima natural y una buena selección de piezas de diseño. Todas, por supuesto, distribuidas armoniosamente para crear un ambiente tan rotundo como evocador.

El dormitorio principal mantiene la paleta en tonos neutros con cabecero de Studio Goldy, silla Capitol Complex Office de Pierre Jeanneret en Cassina y lámpara de pie Kaiser Idell de Fritz Hansen en Gunni & Trentino.

Lámpara Tab Table de Flos en DomésticoShop, alfombra de Zigler, colcha de lino de Pepe Peñalver y cojines y plaid de Rue Vintage 74. La obra es de Hernández Pijuan en Orellana Arte.

Los muebles del baño, diseñados por Studio Goldy, con encimera Perla Venata Vintage de Levantina. Taburete de Poliform en Gunni & Trentino. El suelo y el alicatado es de Bert & May.

Retrato de la interiorista Nicole Goldstein, responsable de Studio Goldy.

Vista de la habitación secundaria en este piso madrileño. El cabecero de lino, los cojines y el plaid son de Rue Vintage 74. La alfombra es de Zingler y la mesita auxiliar, de Gunni & Trentino.