Fotografía: Lupe Clemente
Interiorismo: TheDreamLab

Una oda a la alegría tropical en azules y verdes, lo nuevo de TheDreamLab en Chamberí

Los acentos de color conviven con un diseño atemporal y flexible en esta vivienda del centro de Madrid, reformada por la arquitecta María Lozano partiendo de un concepto holístico y muy desenfadado.

Los propietarios del piso, una pareja de recién casados, confiaron en la fundadora de TheDreamLab para transformar por completo los 120 metros cuadrados de su vivienda, que ha pasado de ser un lugar compartimentado y utilizado para alquiler de habitaciones a un oasis abierto, luminoso y con mucha personalidad. De hecho, adentro ahora reina lo emocional y la diversión. “Debido al deterioro absoluto en el que se encontraba el piso, no se pudo conservar nada”, explica María Lozano. “Partíamos de un lienzo en blanco tras la total demolición del interior. Los suelos eran un parcheado de tarima y azulejos sin sentido, y los techos se habían bajado al extremo. Lo único que nos pareció interesante del piso original fue la amalgama de papeles pintados que cubría la vivienda en todas y cada una de las habitaciones. A ese detalle quisimos hacerle un guiño en la nueva reforma”, añade.

En el comedor, mesa y sillas Cesca de herencia y estantería en azul y verde diseño del estudio. Al fondo, las puertas que delimitan la cocina. En portada, el salón con los cojines StripeyPillows de TheDreamLab, lámpara Aurum de FermLiving, cortinas en Pepe Peñalver y boceto de la artista colombiana Ana Mercedes Hoyos.

María Lozano, fundadora de TheDreamLab y autora de esta casa a la que ha titulado TheBlueHouse.

Con la nueva distribución se ha buscado crear dos zonas totalmente diferenciadas: un área común junto a la entrada y una zona privada al fondo de la vivienda, la cual cuenta con dos habitaciones con un baño y un dormitorio principal con vestidor y baño en suite. El mayor reto, según la responsable del despacho TheDreamLab, fue trabajar con la planta de esta vivienda en el barrio madrileño de Chamberí que conforma un triángulo casi perfecto. “Con mucha paciencia y cariño logramos hacer prácticamente imperceptible la fuerte diagonal que delimita el piso en una de sus caras”, cuenta Lozano.

Raíces tropicales y soluciones a medida

La zona de día tenía mucha importancia para los clientes, de ahí que se le haya dado una identidad única adaptada a sus necesidades. “Nos pidieron una casa cómoda en la que fuese fácil vivir y tener invitados. Él es un estupendo cocinero y quería una cocina amplia en la que pudiesen pasar muchas horas”, comenta la arquitecta. Un volumen central de carácter escultórico en color azul separa ambas zonas y sirve de acceso a los dormitorios desde el salón-comedor y cocina. Con esta pieza se establece la base de la paleta de colores en la que destacan llamativos tonos azules y verdes. “Los propietarios son amantes del color. Él es de origen colombiano y ella de familia canaria, por lo que las tonalidades del proyecto se inspiraron en sus raíces”, añade la autora. 

El módulo central en color azul da acceso a la zona privada de la vivienda. Las puertas de herraje y vidrio separan la zona del salón-comedor de la cocina.

En la cocina, azulejos de suelo Octagon en Nais y cuadro London de Chanel Dehond.

El origen tropical de los dueños, precisamente, está presente a través de estos sorprendentes tonos que han sido aplicados de forma holística en todas las estancias de la vivienda. Incluso en sus pequeños detalles. Tanto la estantería como el minibar del comedor son diseño de TheDreamLab, utilizando el color block como estrategia de diseño. También las puertas de herraje abatibles que separan la zona del salón-comedor de la cocina han sido diseñadas a medida. “Consiguen una compartimentación flexible del espacio de forma física sin interrumpir la visual”, apunta Lozano. “Decidimos emplear el lenguaje del arco para acompañar esa estética clásica presente en las molduras de la vivienda, pero con un perfil estrecho y un toque de color inesperado conseguimos que su lectura sea extremadamente contemporánea”.

El papel pintado del dormitorio principal, el Blossom en La Maison Diseño, acentúa el carácter alegre que impregna toda la vivienda. Aquí entra en conversación con las cortinas de Pepe Peñalver y las lámparas colgantes de Aromas del Campo.

El toque clásico se combina con los colores atrevidos generando un contraste que da carácter a toda la vivienda.

En el baño en suite, los muebles son diseño de TheDreamLab. Se han combinado con el modelo de azulejos Sacale Fan en la pared y el modelo Stromboli Arte en el suelo, ambos en Nais. La pieza de arte junto al espejo también es del estudio.

Espacios relajados con mucha personalidad

En la zona de noche, como en el resto de la vivienda, hay una base de estilo clásico y atemporal que queda interrumpido con los toques atrevidos de color a través de papeles pintados en los dormitorios y azulejos de tonos intensos en los baños. “En el dormitorio principal perseguimos una experiencia casi hotelera, donde la comodidad, el descanso y el color son protagonistas”, detalla la arquitecta.

El azul añil, una oda al color favorito de la propietaria, es el protagonista en el baño principal mediante los azulejos de pared. “Queríamos que fuese un espacio tranquilo donde poder relajarse y, por ello, elegimos el formato de las escamas haciendo una referencia al mar”. Mientras, el baño de invitados ofrece una experiencia más inmersiva con un diseño aún más atrevido, según sentencia Lozano de TheDreamLab. “Aquí, las referencias tropicales se traducen literalmente a través del papel pintado de la colección Maison x Aureum”.

El baño de invitados es una oda al color verde y una inmersión en una atmósfera salvaje y natural. Los azulejos Octagon en el suelo y Artisan en la pared, ambos de Nais, combinan con el papel pintando de Maison x Aureum. Los muebles, de nuevo, son diseño de TheDreamLab.

Otra perspectiva del comedor de esta casa ubicada en el barrio madrileño de Chamberí.

Vista general del salón-comedor con la cocina al fondo.